Golea y camina con firmeza rumbo a las Semifinales

Sport Colonial no tuvo piedad de la Universidad Nacional San Marcos de Perú. El quinteto paraguayo se impuso 5-0 para inscribirse en la siguiente fase de la Copa Libertadores de América de Futsal.

Los tantos fueron convertidos por Liz Sosa en dos oportunidades, Rafaela Schinaider, Amanda Dos Santos y Jessica Saint Anna.

Sport Colonial obtuvo el triunfo y el pase en virtud de un muy solvente desempeño en cancha, el que avala su acceso a Semifinales con puntaje perfecto hasta ahora.

Suma nueve unidades como consecuencia de sus dos victorias pasadas (ante Nacional de Montevideo y San Lorenzo de Almagro de Argentina).

Su última presentación será este jueves frente a Santo Domingo, para cerrar la fase de grupos y definir posiciones finales.

Marcio Coelho, entrenador de Colonial paró un equipo formado por Alicia Bobadilla, Tatiane de Biasi, Jessica Sant Anna, Damia Cortaza y Liz Karina Sosa.

Asimismo tuvieron minutos en cancha Vanessa da Veiga, Amanda Dos Santos, Emily Marcondes, María Manoel, Rafaela Schinaider, Nadia Rodas, María Barrios, Irene Giménez y Claudia Romero.

 

Se adelanta en la definición con bandera guaraní

Zulia se impuso a Zamora en juego de ida de la semifinal de la Copa Venezuela 2-0. Una de las conquistas las marcó el atacante paraguayo Enzo Prono.

El ex Olimpia y Sol de América se reportaba en la cabaña contraria a los 89' del compromiso, para sellar el resultado que los pone en buena posición de cara a la revancha.

Abría la cuenta José Soto a los 42'. El delantero paraguayo arrancó la jornada sentado en el banco de suplentes, ingresando a los 84'.

La cita tuvo lugar en el José Encarnación Pachencho Romero de Maracaibo. La revancha está prevista para el próximo 1 de noviembre.

Zulia había ganado por primera vez la Copa Venezuela en el 2016, siendo esa hasta ahora una de sus máximas conquistas, ya que fue fundado en el 2006.

 

Anverso y reverso de un 10 de octubre

Con una distancia de 27 años, una fecha como hoy presenta sucesos distintos que marcaron la historia del fútbol paraguayo. El primero de ellos acaecido en 1990 y el otro en el 2017, este último no satisfactorio en el recuerdo.

​El primer hecho tiene que ver con el campeonato de Olimpia en la Copa Libertadores de América en tierras ecuatorianas.

El franjeado, liderado por dos de sus principales capitanes como Luis Cubilla y Osvaldo Domínguez Dibb alcanzaba su segundo título ante Barcelona de Guayaquil, en revancha jugada en la capital de ese país.

En la ida, jugada el 3 de octubre, Olimpia ganaba 2-0 con goles de Adriano Samaniego y Raúl Amarilla. En el desquite igualó 1-1.

Fue un acontecimiento de gran destaque para el deporte nacional, que de la mano del Decano una vez más se metía al gran ruido mundial.

Los ojos de la opinión pública internacional reposaban en Paraguay a merced de la enorme conquista copera.

Además, aquella consagración coincidía con una época dorada para Olimpia, que era el gran protagonista a nivel local y sudamericano, sobre todo desde 1979 cuando logra su primera Libertadores, rompiendo la hegemonía de Brasil, Uruguay y Argentina.

Cabe consignar que 1990 fue el gran año para el cuadro franjeado, que ganó además de la Libertadores la Supercopa y automáticamente la Recopa. Fue asimismo sub campeón del mundo en final jugada en Tokio con Milan.

PERO 27 AÑOS DESPUÉS…

La fecha coincidía con otro hecho que fue oscuro para la selección nacional. En Asunción, animaba un choque con Venezuela por la última fecha de las Eliminatorias para Rusia del 2018.

Necesitaba vencer a los petroleros, pero la fuerza y la garra guaraní no bastaron para superar el buen fútbol de Venezuela, que dejó de ser la cenicienta para empezar a “molestar” a los más grandes del continente.

En efecto, Paraguay perdió 1-0, segunda derrota en el historial de enfrentamientos en el Defensores del Chaco.

Nunca antes, la vinotinto había ganado en Paraguay, pero esa era la segunda vez y consecuentemente, ese resultado implicaba la eliminación albirroja. Tampoco había ido a Brasil en el 2014.

Son hechos que se constituyen en el anverso y reverso de una historia interesante del fútbol paraguayo, que así como vivió gestas heroicas también absorbió sinsabores que quedaron en el recuento estadístico en este pasaje de más de cien años de existencia del deporte rey en nuestro país.

 

Es la promesa de la selección y espera retribuir bien la confianza

Héctor Villalba es uno de los nuevos en la selección nacional. El mediocampista argentino tiene raíces paraguayas y asume que el desafío es grande para él y se plantea abordarlo con la mayor seriedad posible.

“Para mí representa mucho estar aquí, por mi familia. De donde yo vengo es muy importante porque crecí en las villas paraguayas”.

Eso dijo a la zona mixta el futbolista del Atlanta United de Estados Unidos, compañero de Miguel Almirón.

Dijo que “con mi familia crecí como paraguayo y estoy feliz por esta oportunidad de estar en la selección” y que espera poder trasladar la confianza a la cancha.

“El grupo me recibió muy bien, me siento agradecido por eso y estoy pasando momentos muy buenos, espero retribuir en la cancha toda la confianza que me dan”, indicó.

Villalba nació en Argentina pero es hijo de padres paraguayos, lo que posibilitó su cedulación para poder alistarse en la Albirroja.