Aeropuerto de Bruselas tardará meses en recuperarse

Bruselas.- El consejero delegado del aeropuerto de Bruselas, Arnaud Feist, indicó hoy que llevará "meses" recuperar el pleno rendimiento del aeródromo, afectado por dos explosiones en la terminal de salidas en el doble atentado terrorista del 22-M.

“Sin duda, llevará meses”, señaló en una entrevista al diario económico L’Echo, en la que explicó que la zona de salidas hay que “rehacerla totalmente” y los pasajeros serán dirigidos, cuando reabra el aeropuerto, a instalaciones provisionales.

“Lamentablemente en un primer momento esa zona provisional solo podrá gestionar un 20 % del flujo de pasajeros que pasa normalmente por el aeropuerto en fechas destacadas como la Semana Santa”, es decir del orden de 40.000 personas al día, señaló.

Todavía no hay fecha para la reapertura del aeródromo, pero mañana la dirección hará un simulacro en las instalaciones provisionales creadas con la ayuda de 800 miembros del personal para ver si el plan alternativo funciona, indicó hoy la compañía gestora.

Para Feist el “escenario ideal” sería reabrir las instalaciones el miércoles, pero antes el aeropuerto necesita la autorización de la policía, del ministerio de Defensa, y de la Dirección General del Transporte Aéreo, sobre todo por las medidas de seguridad.

“Nuestra prioridad absoluta es un entorno seguro para los pasajeros y el personal a la vez”, señaló, a la vez que subrayó que “habrá que reflexionar en profundidad sobre la seguridad en los aeropuertos europeos” tras este atentado.

Indicó que la aerolínea Brussels Airlines, que opera actualmente desde Lieja y Amberes, será probablemente la primera en retomar sus operaciones en el aeropuerto, al ser el “primer cliente”.

En los últimos días el aeropuerto ha analizado la infraestructura de la terminal dañada y ha evaluado los escenarios posibles para reanudar parcialmente sus actividades.

La estructura ha sido considerada “estable” por los expertos e ingenieros que entraron a finales de la semana pasada por primera vez en la terminal.

Semana clave para Dilma

La presidenta brasileña Dilma Rousseff corre el riesgo de asistir esta semana a una desintegración de su coalición de gobierno, que reduciría considerablemente sus chances de impedir que los diputados voten hacia mediados de abril por su destitución.

La Orden de Abogados de Brasil (OAB) presentar hoy una nueva demanda de impeachment (juicio) de la mandataria del Partido de los Trabajadores (PT, izquierda), confrontada a una crisis política de dimensiones históricas.

Pero el destino de Rousseff, de 68 años, podría quedar sellado el martes, cuando la dirección del centrista PMDB, indispensable aliado del PT, vote con toda probabilidad a favor de la ruptura con el gobierno.

El jefe del PMDB, una fuerza que cuenta con 69 diputados, no es otro que el vicepresidente de la República, Michel Temer, quien en caso de impeachment reemplazaría a Rousseff hasta las próximas elecciones de 2018.

Temer, un político discreto, de 75 años, no movió un dedo en las últimas semanas para defender a Rousseff, cuando la crisis se aceleró vertiginosamente.

Se entrevistó en cambio la semana pasada con el jefe de la oposición Aecio Neves, para evocar el futuro de la mayor economía de América Latina, golpeada a la vez por la recesión y por una tormenta política agravada por el gigantesco escándalo de corrupción de Petrobras.

Millones de brasileños, principalmente de la clase media blanca de las grandes ciudades del sudeste industrial, salieron a la calle para exigir la partida de Rousseff. La izquierda organizó sus propias marchas, menos concurridas.

Para tratar de salvar a su gobierno, Rousseff nombró jefe de gabinete a su predecesor Luiz Inacio Lula da Silva, pese a las sospechas de corrupción que pesan sobre su mentor.

Pero un juez del Supremo Tribunal Federal (STF) bloqueó la designación, por sospechar que era un mero ardid para poner a Lula al abrigo de la justicia ordinaria y de una eventual orden de detención.

Un plenario del STF debería decidir el miércoles si Lula es al fin y al cabo ministro, en un nuevo capítulo del duelo entablado entre los poderes Ejecutivo y Judicial.

El exlíder sindical, que encabezó las manifestaciones de la izquierda para denunciar una tentativa de “golpe de estado” contra Rousseff, dará una conferencia de prensa el lunes por la mañana en Sao Paulo.

Y la izquierda llamó a nuevas manifestaciones el jueves, “en defensa de la democracia”, donde tratará de echar el resto para evitar perder el poder que ejerce desde hace trece años.

Un proceso de impeachment requiere en un primer momento la aprobación de dos tercios de la Cámara (342 de los 513 diputados), en una sesión que según las direcciones partidarias podría llevarse a cabo a mediados de abril y que debe ser ratificada por más de la mitad de los 81 senadores.

En ese caso, Rousseff sería apartada de su cargo por un período máximo de 180 días, en espera de que la Cámara alta dé su veredicto definitivo, esta vez por una mayoría de dos tercios.

Rousseff es acusada de haber maquillado las cuentas públicas en 2014, el año de su reelección, y en 2015, para escamotear la dimensión del déficit público. Para la oposición, se trata de un “crimen de responsabilidad”, una figura prevista por la Constitución para justificar un impeachment.

Si el impeachment llega a su fase final en el Senado, los debates serán dirigidos por el presidente de la máxima jurisdicción del país.

Los atentados de Bruselas dejaron 35 víctimas

Las autoridades belgas elevaron el lunes a 35 las víctimas mortales de los atentados de la semana pasada en Bruselas, reivindicados por el Estado Islámico (EI).

Responsables del Centro de Crisis habían ofrecido un balance previo de 31 víctimas durante los ataques, a las que se sumaron cuatro decesos en el hospital.

Los tres kamikazes (dos en el aeropuerto de Bruselas-Zaventem y uno en la estación de metro de Maalbeek), cuyos cuerpos también han sido identificados, no están contabilizados en este balance.

El recuento precedente de 31 víctimas aún no contabilizaba las personas fallecidas en el hospital.

De ese total, 28 han podido ser identificados (15 murieron en el aeropuerto y 13 en el metro). En cuanto a las tres restantes sin identifciar, sus “familias esperan noticias aún”, mientras concluyen los análisis de ADN, declaró a la prensa Ine Van Wymersch, portavoz de la fiscalía de Bruselas.

Entre las 28 personas fallecidas e identificadas, el centro de crisis precisó que 16 eran belgas y 12 extranjeros, de nacionalidad estadounidense, holandesa, sueca, alemana, francesa, china, italiana y británica. Los atentados dejaron asimismo 340 heridos de 20 nacionalidades.

Maduro representó a Judas en monigotes quemados en las calles

Caracas.- El presidente venezolano, Nicolás Maduro, fue representado en monigotes vestidos de Judas que fueron quemados hoy por vecinos opositores, mientras otros oficialistas hicieron lo mismo con el presidente del Parlamento, el opositor Henry Ramos Allup, en actividades enmarcadas en el festivo por Semana Santa.

Además de Maduro, los opositores quemaron otros muñecos que representaban a dirigentes tildados de “Judas socialistas”, entre ellos el presidente del Banco Central de Venezuela (BCV), Nelson Merentes; el alcalde de Libertador, el mayor ayuntamiento caraqueño, Jorge Rodríguez, y la titular de la Fiscalía General, Luisa Ortega Díaz.

Tampoco se salvó en la tradicional “Quema de Judas” durante el domingo santo de resurrección la cónyuge de Maduro, la denominada “primera dama” o “primera combatiente” Cilia Flores, principalmente en muñecos bicéfalos.

Los opositores también quemaron muñecos del alcalde opositor Ramón Muchacho, acusado de traición en representaciones piromaníacas antichavistas, donde fue criticado por supuestas deficiencias en labores municipales de aseo en el acomodado ayuntamiento caraqueño de Chacao y “propaganda particular”.

“Repartieron agua bendita junto a la imagen del alcalde”, censuró en declaraciones a Efe el dirigente vecinal de Chacao Álvaro Sánchez, poco antes de que se prendiera fuego a una escenografía con Muchacho de Judas protagonista.

En una pira en el populoso centro caraqueño ardieron a su vez muñecos que representaban a Ramos Allup y a la vez al presidente estadounidense, Barack Obama, y al empresario nacional de la industria de los alimentos, Lorenzo Mendoza.

“Son lacayos del imperio (…), personajes que nos están haciendo daño”, dijo a Efe la manifestante Jenny Rincón mientras veía arder un muñeco tricéfalo al que previamente, confesó, “le hicimos una parrandita (fiesta) para que se fueran felices al infierno”.

Las actividades del domingo santo pusieron fin a una Semana Santa que este año no se limitó en Venezuela al asueto de los llamados jueves y viernes santo, legalmente festivos nacionales no laborables, sino que se extendió desde el pasado día 19.

El presidente venezolano extendió el festivo como una medida para intentar disminuir, principalmente en oficinas, fábricas y establecimientos educativos, el consumo de agua y electricidad, y así minimizar los efectos de la sequía que padece la región a consecuencia del fenómeno meteorológico El Niño.

El presidente de Fedecámaras, la principal patronal de Venezuela, Francisco Martínez, lamentó la prolongación del festivo y vaticinó que afectaría aún más la producción nacional, en momentos en que Maduro ha prorrogado hasta mediados de año su decreto de emergencia económica nacional debido a la caída de los precios internacionales del petróleo, la principal fuente y casi única de divisas del país.

Según un balance preliminar de la ministra de Turismo, Marleny Contreras, alrededor de 11 de los casi 30 millones de venezolanos se movilizaron por el país por el asueto de Semana Santa, más de un tercio de la población nacional.

“Ya hemos superado los 11 millones, con lo que se supera en un 14,7 % el número” de turistas nacionales registrados en el mismo festivo del año pasado, declaró la ministra.