El futuro en vigilancia de enfermedades infecciosas puede estar… en el popó

Patrick Green, operador de una planta de servicios públicos en Modesto, California, extrae lodo de aguas residuales para analizarlo en busca de evidencia del SARS-CoV-2, el virus que causa covid. En todo el país, la vigilancia de las aguas residuales se ha convertido en una herramienta de salud pública crucial para el seguimiento a nivel comunitario de los picos de la pandemia y variantes de covid. (ANNA MARIA BARRY-JESTER / KHN)

MODESTO, California.- Una de las primeras tareas del día de Patrick Green es abrir un grifo y llenar una botella con lodo.

Como operador de una planta de servicios públicos en Modesto, una ciudad de casi un cuarto de millón de habitantes en el Valle de San Joaquín, en California, Green ayuda a mantener el flujo de las alcantarillas de la ciudad y el tratamiento de sus aguas residuales a niveles de seguridad aceptables.

Pero en los últimos meses, Green y sus colegas han sumado a sus tareas la investigación de covid-19.

En la planta de tratamiento donde convergen las tuberías de alcantarillado de Modesto, se filtran los artículos más grandes, desde toallitas húmedas para bebés que no se deben tirar por el inodoro, hasta piezas de automóviles. Lo que queda se lleva a una tina gigante, donde los sólidos se depositan en el fondo.

Los investigadores extraen muestras de ese lodo oscuro de 3 pies de profundidad en busca del SARS-CoV-2, el virus que causa covid.

En todo el país, académicos, empresas privadas, departamentos de salud pública y operadores de plantas de tratamiento de aguas residuales han estado trabajando para perfeccionar esta nueva herramienta de salud pública, con usos que podrían ir mucho más allá de covid.

La vigilancia de aguas residuales no es un concepto nuevo, pero la escala y el alcance de la pandemia actual han hecho que la técnica saltara los estrechos muros de la investigación académica para un uso público más amplio, como una herramienta crucial para el seguimiento a nivel comunitario de los aumentos repentinos de casos de covid, y las nuevas variantes.

La vigilancia de las aguas residuales está resultando tan útil que muchos investigadores y funcionarios de salud pública dicen que debería convertirse en una práctica estándar en el seguimiento de enfermedades infecciosas, como ya ocurre en muchos otros países.

Pero si eso sucede, y las comunidades  que puedan implementarla, depende de la capacidad de la nación para ampliar enormemente el enfoque y hacerlo viable tanto en comunidades ricas como pobres.

Al igual que muchas otras herramientas de salud pública, las pruebas de aguas residuales comenzaron primero en las grandes ciudades y campus universitarios con acceso a experiencia en investigación, equipos y dinero. El proyecto de Modesto ofrece una visión de los desafíos y oportunidades que implica hacer que esta tecnología esté disponible en comunidades con recursos más limitados.

“Se deberían inyectar más recursos en lugares que están desatendidos, ya que tienen una carga desproporcionada de enfermedad”, dijo Colleen Naughton, profesora de ingeniería en la Universidad de California-Merced que está ayudando a establecer pruebas en Merced, Modesto y en los pueblos agrícolas alrededor del Valle Central.

William Wong, director de servicios públicos de Modesto, supervisa las operaciones de agua y alcantarillado. Desde principios de la pandemia, ha querido monitorear las aguas residuales de la ciudad en busca de SARS-CoV-2. Es una extensión natural de su trabajo; la eliminación segura de los excrementos es la base tanto de la salud pública como de la sociedad moderna. “Siempre consideramos que lo que hacemos es proteger la salud pública”, dijo Wong.

Para la vigilancia de covid, las aguas residuales no están sujetas a las inconsistencias complicadas que vienen con las pruebas del coronavirus en humanos. La escasez de pruebas de covid ha sido un problema persistente durante la pandemia, derivada tanto de las deficiencias de la cadena de suministro como de la amplia variación en la respuesta de los gobiernos locales.

Los largos retrasos en los resultados de las pruebas pueden retrasar semanas a los funcionarios de salud en la detección y el seguimiento de las tendencias de la infección.

Más recientemente, han proliferado las pruebas caseras, cuyos resultados rara vez llegan a los departamentos de salud pública. Y para las personas que viven en comunidades de bajos recursos, existen incentivos para no hacerse ninguna prueba, dijo la doctora Julie Vaishampayan, oficial de salud del condado de Stanislaus, donde se encuentra Modesto.

Una prueba positiva puede ser un gran problema para las personas que no pueden ausentarse del trabajo o mantener a sus hijos fuera de la escuela.

Por el contrario, la vigilancia de aguas residuales es una empresa efectiva y de presupuesto relativamente bajo, menos dependiente del capricho humano. Todo el mundo hace caca, y alrededor del 80% de los estadounidenses depositan sus sólidos en un sistema de alcantarillado.

Docenas de proyectos de investigación en todo el país han demostrado que el método se puede usar para rastrear con precisión las tendencias de covid a lo largo del tiempo. Y debido a que las personas arrojan covid en sus heces antes de mostrar síntomas, los aumentos y disminuciones en las infecciones a nivel de vecindario y comunidad pueden aparecer en el lodo varios días antes de que aparezcan en las pruebas.

Otros problemas de salud también dejan su huella en el popó. Investigaciones recientes han encontrado que la vigilancia de aguas residuales es un método confiable para monitorear la gripe y la enfermedad respiratoria común RSV.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) le dijeron a KHN que pronto lanzarán estudios piloto para ver si las aguas residuales pueden revelar tendencias en infecciones resistentes a los antibióticos, enfermedades transmitidas por los alimentos y candida auris, una infección por hongos.

Hay lugares donde las aguas residuales pueden no ser una excelente manera de controlar el covid. Eso incluye comunidades sin alcantarillado; áreas con aguas residuales industriales, donde las técnicas de tratamiento pueden “esconder” el virus; y comunidades con grandes fluctuaciones de población, como los centros de esquí.

Pero cuando están disponibles, los datos ya han demostrado ser poderosos. Durante la oleada invernal causada por omicron, California, Colorado, Nueva York y Texas detectaron por primera vez la variante a través de las aguas residuales. Los funcionarios de salud del Valle Central han dicho que el monitoreo de las aguas residuales les ha asegurado que las disminuciones en los casos de covid son reales y no un reflejo distorsionado de las disminuciones en las pruebas informadas.

En Modesto, las aguas residuales también revelaron que la variante delta siguió siendo la cepa dominante hasta bien entrado enero, semanas después de que omicron conquistara otros lugares. Eso fue importante, dijo Vaishampayan, porque algunos de los tratamientos disponibles que no funcionan para omicron son efectivos contra delta.

Su departamento les dijo a los médicos locales que siguieran usando la gama completa de medicamentos, incluso después de que otras áreas habían reducido su arsenal de tratamientos.

Tener investigadores académicos que pusieran en marcha el programa hizo posible el esfuerzo, dijo Kristynn Sullivan, epidemióloga jefe del condado de Merced, donde se están estableciendo dos sitios de prueba.

“Estábamos interesados ​​en él teóricamente, pero absolutamente no habríamos tenido los recursos para perseguirlo”, dijo Sullivan. “Lo que esto nos permitió hacer es entrar en algo que es vanguardista, que es emocionante, con una participación bastante limitada”.

Agregó que por primera vez en su carrera de salud pública el dinero no es un impedimento. Lo que más le falta es gente: además de tener poco personal después de años de recortes presupuestarios, es difícil reclutar trabajadores para el área, dijo Sullivan, un problema compartido por los departamentos de salud rurales de todo el país.

Y la configuración requirió un esfuerzo considerable, dijo Naughton, el profesor de ingeniería que ayudó a construir programas de vigilancia en el norte del Valle Central. Involucró la coordinación del equipo de muestreo; hacer arreglos para refrigeradores, hieleras e hielo para conservar las muestras; navegar por complejo papeleo; coordinar mensajeros; y los análisis complejos necesarios para transformar los resultados del muestreo de lodos en datos de infección a nivel de población.

En un artículo publicado recientemente, Naughton y sus colegas encontraron que las áreas urbanas de California tienen muchas más probabilidades de tener monitoreo de aguas residuales que las comunidades rurales. A través de la red de vigilancia que está estableciendo con sus colegas en UC-Davis, que abarca ocho nuevos sitios del Valle Central, Naughton espera ayudar a cambiar eso. La colaboración se paga con fondos de subvenciones estatales y federales, dinero de la Ley CARES y donaciones filantrópicas.

Casi 700 sitios en las tres cuartas partes de los estados ahora están informando datos al Sistema Nacional de Vigilancia de Aguas Residuales establecido por los CDC, incluidos más de 30 sitios de California. En muchos estados, sin embargo, los datos son escasos y esporádicos.

Aún así, tener esa red nacional será fundamental en el futuro, dijeron los funcionarios de salud, ya que los investigadores traducen los datos sin procesar en información utilizable y comparan las tendencias entre regiones. Pero se necesitará una voluntad pública sostenida y algunas actualizaciones para que siga siendo útil.

El programa de los CDC está financiado hasta 2025. La iniciativa del Valle Central tiene un año de financiación, aunque los investigadores esperan continuar con el proyecto hasta al menos 2023.

En Modesto, los trabajadores de servicios públicos dijeron que están felices de aprovechar el suministro de popó mientras haya financiación. “Me encanta ver cómo se utilizan los datos”, dijo Ben Koehler, superintendente de control de calidad del agua y operador principal de la planta de la ciudad. “La gente quiere saber que su trabajo tiene un propósito”.

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Argentina confirma el primer caso de encefalitis equina en humanos

Imagen ilustrativa.

Las autoridades sanitarias apuntaron que la enfermedad había sido diagnosticada por última vez en personas en 1996.

El Ministerio de Salud de Argentina confirmó en fecha reciente el primer caso humano de encefalitis equina del oeste (EEO) en más de dos décadas, según se lee en un comunicado difundido por el organismo en su portal oficial.

De acuerdo con el reporte, se trata de una persona residenciada en una localidad de la provincia de Santa Fe (noreste), donde las autoridades sanitarias ya habían detectado caballos enfermos e implementado el protocolo de vigilancia epidemiológica en humanos, de conformidad con la alerta decretada el pasado 28 de noviembre.

“En este marco, el caso se abordó como sospechoso ante los síntomas que presentaba y el antecedente de residencia en una región donde hubo casos confirmados en equinos”, precisa el texto.

Las autoridades sanitarias explican que la EEO “es una enfermedad causada por un virus que se transmite a través de la picadura de mosquitos infectados que actúan como vectores, principalmente en áreas rurales”, que “tiene un periodo de incubación de dos a 10 días” y que, por lo general, presenta un cuadro leve de fiebre, cansancio, malestar general y dolores musculares, que remite “espontáneamente” en un lapso de entre siete y 10 días.

Como medidas preventivas recomiendan sanear el ambiente destinado a los caballos, drenar o rellenar los espacios donde puedan acumularse aguas que sirvan como receptáculos de cría de huevos de mosquitos y desmalezar las áreas circundantes a las viviendas, para disminuir la presencia de mosquitos adultos.

A esto suman vestir de mangas largas en lugares de riesgo, instalar mosquiteros en puertas y ventanas, usar insecticidas domésticos y fumigar periódicamente las áreas abiertas con repelentes de insectos que contengan el ingrediente activo DEET.

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¿Otra guerra? Venezuela inicia ejercicios militares ante “amenaza” de Guyana

Nicolás Maduro, presidente de Venezuela.

Más de 5.600 efectivos militares de Venezuela participan desde ayer jueves en ejercicios militares ordenados por el presidente Nicolás Maduro como "respuesta a la provocación y amenaza del Reino Unido", que envió un buque de guerra a Guyana en medio de una centenaria pugna territorial.

“He ordenado la activación de una acción conjunta de toda la Fuerza Armada Nacional Bolivariana sobre el Caribe Oriental de Venezuela, sobre la fachada atlántica, una acción conjunta de carácter defensiva y como respuesta a la provocación y a la amenaza del Reino Unido contra la paz y la soberanía de nuestro país“, dijo Maduro en una cadena de radio y televisión, en la que mostró imágenes de navíos y aviones de guerra patrullando la zona.

De concretarse un conflicto bélico, sería el tercero en curso detrás del que enfrenta a Ucrania y Rusia y el de Israel y el grupo terrorista Hamás. Además, el primero en desarrollo en Sudamérica, luego de mucho tiempo.

 

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Principal central obrera de Argentina convoca a paro general el 24 de enero

Principal central obrera de Argentina convoca a paro general el 24 de enero.

La Confederación General del Trabajo, la principal central obrera de Argentina, convocó un paro general el próximo 24 de enero en rechazo a un decreto y un paquete de proyectos de ley del recién inaugurado presidente Javier Milei, anunció su secretario general, Héctor Daer.

“El día 24 vamos a hacer un paro con movilización al Congreso para apoyar a aquellos diputados y senadores que nos planteen que esto no puede pasar en Argentina”, dijo Daer este jueves, al considerar que el decreto y los proyectos de ley, que buscan desregular la economía argentina, concentrarían en el presidente “la suma del poder público”.

Milei, un ultraliberal que asumió la presidencia el 10 de diciembre, se propone dar un gigantesco remezón a la economía argentina con la derogación o reforma de más de 300 leyes mediante un decreto que entrará en vigor el viernes y que incluye el régimen laboral.

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Además, presentó esta semana al Congreso un paquete de modificaciones de leyes que permitirá la privatización de más de 40 empresas públicas y limitará el derecho de reunión y manifestación, entre otros aspectos.

La CGT pidió el miércoles ante la justicia la declaratoria de inconstitucionalidad del decreto de Milei, con una movilización de miles de personas a la sede de los tribunales en Buenos Aires.

“No hay ningún contacto con el gobierno, y nosotros no propusimos esta dinámica”, declaró Daer.

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“En menos de una semana transforman la Argentina y nos llevan a la Argentina pastoril”, criticó el dirigente sindical al aludir a las propuestas de Milei, quien se considera un libertario capitalista.

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