Trump empieza a quedarse sin tiempo para dar la vuelta a la elección

El presidente de EE.UU. ni su equipo legal presentan pruebas sustantivas de lo que denominan «fraude masivo» y «robo electoral» ni logran éxitos en los juzgados.


Fuente: ABC.es

Donald Trump prosigue en sus esfuerzos para cambiar el resultado de las urnas en las elecciones presidenciales, pero se enfrenta a un enemigo obstinado: el paso del tiempo. Pasan los días, y ni el presidente de EE.UU. ni su equipo legal presentan pruebas sustantivas de lo que denominan «fraude masivo» y «robo electoral» ni logran éxitos en los juzgados. Y el proceso de certificación en los estados decisivos, aquellos en los que Trump trata de eliminar la ventaja en las urnas de Joe Biden, avanza.

Este viernes fue el caso de Georgia, donde el candidato demócrata y presidente electo ganó por muy pocos votos, poco más de 12.000 papeletas. El estado celebró un recuento a mano, determinado por el escaso margen de diferencia entre los candidatos, y entre acusaciones de fraude de la campaña de Trump.

El recuento dejó las cosas igual que estaban y el secretario de Estado de Georgia, el republicano Brad Raffensperger, certificó los resultados a favor de Biden. El gobernador del estado, el también republicano Brian Kemp, firmó la certificación. Trump todavía puede permitir otro recuento pero Raffensperger, que ha tenido que hacer frente a una presión formidable por parte de Trump y sus aliados, dijo que no esperaba que eso supusiera ningún cambio. «Los números reflejan el veredicto del pueblo», sostuvo.

El recuento dejó las cosas igual que estaban y el secretario de Estado de Georgia, el republicano Brad Raffensperger, certificó los resultados a favor de Biden. El gobernador del estado, el también republicano Brian Kemp, firmó la certificación. Trump todavía puede permitir otro recuento pero Raffensperger, que ha tenido que hacer frente a una presión formidable por parte de Trump y sus aliados, dijo que no esperaba que eso supusiera ningún cambio. «Los números reflejan el veredicto del pueblo», sostuvo.
Michigan, otra de las grandes batallas, debe certificar sus resultados mañana. Hay dudas de que los republicanos del consejo electoral estatal acepten firmar los resultados, después de las fuertes presiones de Trump. Algo así ya ocurrió en el proceso de certificación del condado de Wayne, el mayor del estado, cuando los representantes republicanos se negaron a hacerlo, primero, y después se avinieron. Recibieron una llamada telefónica de Trump y, al día siguiente, con los resultados ya certificados, dijeron que «rescindían» su voto.

Trump también invitó a la Casa Blanca a los líderes republicanos en las asambleas legislativas de Michigan. En caso de irregularidades que supongan una «elección fallida», cae en estos órganos la elección de electores, los compromisarios de cada estado que eligen al presidente. Pero, tras la reunión, a pesar de que se comprometieron a investigar cualquier «alegación de comportamiento fraudulento», aseguraron que «no estamos en posesión de ninguna información que pueda cambiar el resultado».

Era otra derrota para Trump, que también vio cómo en Arizona la justicia desestimaba sus últimas demandas y cómo el consejo electoral del condado de Maricopa, el mayor del estado y con cuatro de cinco miembros republicanos, votaba a favor de certificar los resultados y constataba la integridad de las elecciones.

Se espera que mañana Arizona certifique sus resultados -al igual que Pensilvania, aunque aquí hay más posibilidades de retraso- y que Nevada, otro estado disputado, lo haga el martes.

 

En busca de los orígenes: así será la misión de la OMS en China para investigar cómo comenzó la pandemia

“Sigue estando poco claro si el mercado de Wuhan fue un foco de contaminación”, apunta la organización.


Fuente: El País

Ha transcurrido cerca de un año desde que se detectaron los primeros casos de covid 19 en Wuhan, pero su origen es aún desconocido. ¿Fue un pangolín el animal que nos transmitió el coronavirus SARS-CoV2? ¿El patógeno saltó a los seres humanos en China o, como puntualiza su Gobierno, pudo hacerlo en otro país? La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha comenzado los primeros pasos de una investigación para hallar respuestas, claves para comprender el virus y evitar futuras pandemias. Pero las incógnitas se multiplican.

Nunca se ha identificado al “paciente cero”, el primer humano contagiado a partir del cual comenzó la pandemia que ha cambiado el mundo. Del origen del virus solo se sabe con certeza que sus parientes más cercanos se encontraron en murciélagos en la provincia china de Yunnan, en el suroeste, en 2013 y 2019. Pero los primeros casos se detectaron a más de mil kilómetros, en Wuhan, en torno a los primeros días de diciembre, quizá algo antes.

Es muy posible que “el virus ya estuviera circulando antes de que el ser humano se diera cuenta de que estaba allí”, consideran expertos como el virólogo estadounidense Ian Lipkin, que asesora al Gobierno chino y participó en la investigación para encontrar el origen del MERS en 2015.

“A la historia del origen le faltan muchos detalles clave”, desde la historia de su evolución o sus ancestros, al “lugar, momento y mecanismo de transmisión de la primera infección humana”, ha escrito el microbiólogo David Relman en la revista PNAS.

Es, exactamente, lo que quiere determinar la misión de la OMS. Pero su investigación se inicia en un punto de partida muy politizado por las disputas entre China y Estados Unidos, en el que predomina la opacidad, falta mucha información y ese vacío se ha llenado, en muchos casos, con hipótesis de todo tipo, incluida la posibilidad ―descartada por muchos científicos― de que el virus se creara y escapara de un laboratorio.

El equipo investigador celebró su primera reunión preliminar por videconferencia el 30 de octubre. Tras meses de negociaciones con el Gobierno chino, la OMS acaba de publicar muy discretamente su plan para el desarrollo de la pesquisa. Estados Unidos, que durante la Administración de Donald Trump ha atribuido a la OMS estar demasiado próxima a los intereses de China, ha acusado a la misión de falta de transparencia y de ser “inconsistente con el mandato dado por los Estados miembros”.

La misión tendrá dos fases y correrá a cargo de 10 expertos chinos y otros 10 internacionales (epidemiólogos, virólogos, expertos en salud pública, zoólogos) y contará con permisos en salud alimentaria de Rusia, Australia, Sudán, Dinamarca, Holanda, Alemania, Japón, Vietnam, Reino Unido y EE UU.

La primera fase comenzará en Wuhan, antes de ampliarse al resto de China y otros países. Al comienzo, únicamente científicos chinos participarán en los trabajos sobre el terreno; los expertos internacionales prestarán apoyo a distancia y viajarán al foco original de la pandemia una vez hayan analizado los resultados de esos trabajos iniciales. En la segunda fase se abordarán estudios a más largo plazo.

En Wuhan, una de las ramas de la pesquisa llevará a los expertos al mercado de mariscos de Huanan, donde inicialmente se creyó que podría haber tenido origen la enfermedad. Hoy cubiertas por vallas, esas instalaciones, divididas en dos alas a lo largo de una amplia avenida, acogían 653 puestos que vendían verduras, pescado y todo tipo de animales domésticos y salvajes, vivos y muertos. Desde codornices hasta ciervos sika, de salamandras gigantes a ardillas, mapaches y civetas. Un estudio entre 41 de los primeros casos encontró que una treintena tuvo contacto con el mercado; el resto, no, entre ellos tres de los primeros cuatro casos.

Pero en los primeros días, cuando se sospechó que era el origen de la enfermedad, se cerró precipitadamente y se sacrificó a los animales, sin tomarles muestras. Sí se tomaron muestras de piezas congeladas, así como muestras ambientales recogidas del suelo, de pomos de puertas o de desagües. Según el plan (Terms of Reference, o TOR) de la OMS, en total se obtuvieron 1.200 especímenes. Ninguna de las 336 muestras obtenidas de los animales mostró rastros de SARS-CoV2. En cambio, un 8% de las muestras ambientales, sobre todo las sacadas de tuberías y desagües, sí dieron positivo.

“Sigue estando poco claro si el mercado fue una fuente de contaminación, actuó como amplificador para el contagio entre humanos o fue una combinación de esos factores”, apunta el informe de la OMS. El documento también alude a un estudio de la pasada primavera que encontró que el 14% de los gatos de Wuhan, domésticos o salvajes, dieron positivo en las pruebas del virus. “Los estudios preliminares no han generado indicios creíbles que permitan reducir el área de investigación”, explica el documento.

Los integrantes de la misión, entre otras cosas, examinarán los historiales médicos de los pacientes en los hospitales de Wuhan, para determinar si el virus ya circulaba antes de diciembre de 2019. Entrevistarán a los primeros casos, para determinar cómo pudieron contagiarse. Sobre todo, examinarán muestras de sangre tomadas antes y después de que se detectara el foco, y almacenadas en los hospitales, en busca de posibles anticuerpos. Si se hallan, los investigadores tendrán que trazar las actividades de los portadores, para determinar cómo pudieron infectarse. Si pudo ser por un desplazamiento a algún lugar determinado, o por su trabajo.

“En el caso del SARS ―el coronavirus emparentado con el SARS-CoV2 que mató a más de 800 personas en 2002-2003― y el MERS, la clave fue utilizar pruebas de anticuerpos” para identificar el origen, apuntaba Lipkin en una charla con corresponsales extranjeros en Pekín.

Los expertos también tomarán y examinarán muestras de sangre, orina y heces de animales que se encuentran en mercados o granjas, con los que se comercie o que puedan tener contacto con el ser humano, en busca de indicios del virus, y desarrollarán estudios genéticos. Examinarán también las muestras tomadas en Huanan, para tratar de determinar de dónde, y cómo, llegaron esos animales allí.

Un estudio había apuntado que el animal que hizo de vector intermedio para pasar el patógeno de los murciélagos al ser humano pudo ser el pangolín, aunque nunca se ha probado con seguridad; expertos como Wang Linfa, de la Facultad de Medicina Duke-NSU en Singapur y que participó en la búsqueda de los orígenes del SARS, no descartan que el contagio original pudiera darse en algún país vecino, hábitat como el suroeste de China de los murciélagos de herradura que se consideran los mayores portadores de coronavirus. El reciente brote entre visones en Dinamarca ha añadido un elemento más al puzzle.

A partir del resultado inicial se desarrollarán planes más amplios a largo plazo, que pueden extenderse fuera de China, quizá a la población de murciélagos en países vecinos. El TOR menciona específicamente casos de ADN del virus detectados en cañerías meses antes de que estallara el foco de Wuhan, una posible alusión al estudio de Barcelona.

La OMS ha declarado que la misión será “abierta de mente, meticulosa, sin excluir ninguna hipótesis que pueda contribuir a generar pruebas y centrar el foco de la investigación”. Hay mucho en juego. “Impedir la próxima pandemia depende de que entendamos los orígenes de esta”, escribía el microbiólogo Relman.

 

Detectan en Francia un primer criadero de visones con mutación de COVID-19

Francia detectó por primera vez la presencia de COVID-19 en un criadero de visones en Eure-et-Loir (centro), informaron este domingo conjuntamente los ministerios de Agricultura, de Salud y de la Transición ecológica.


Fuente: AFP

"Ha sido ordenado el sacrificio de los 1.000 animales que aún quedan en la granja y la eliminación de los productos procedentes de éstos", afirma el comunicado.

Sobre los cuatro criaderos de visones existentes en el país, uno permanece indemne respecto a la situación y "en los otros dos todavía se están realizando análisis", cuyos resultados son esperados en el correr de la semana próxima.

Varios países europeos informaron de contaminación de granjas de cría de visones, sobre todo en Dinamarca, con el descubrimiento reciente de una mutación del coronavirus transmisible a los humanos, como también en Holanda, Suecia y Grecia, en tanto se detectaron casos aislados en Italia y España.

También se constataron casos en visones en Estados Unidos.

 

Sostenibilidad en Chile: ¿Qué está haciendo el país del sur?

Tal como en Paraguay, Chile cuenta con una diversidad natural con enorme potencial para el desarrollo sostenible. Hoy, además, las exigencias internacionales demandan este tipo de gestión para los países y sus empresas.

La sostenibilidad es algo que hoy los mercados más maduros como Alemania y los demás países que componen la Unión Europea, así como también Estados Unidos, Australia y Canadá, buscan. Sus consumidores están privilegiando productos que cumplan con la creación de valor económico, que reduzcan los impactos sociales y medioambientales.

Chile es líder en sostenibilidad en América Latina y número 28 a nivel global. Con 77.4 puntos, se coronó como el más sostenible de la región, según el ranking de Desarrollo Sostenible 2020, liderado por el economista Jeffrey Sachs y la Universidad de Cambridge, superando a economías como Estados Unidos, Italia, Costa Rica y Australia.

Los 5 mejores desempeños del país se dieron en los temas relacionados a compromisos ambientales. No obstante, aún quedan grandes desafíos por abordar, en otras dimensiones como en equidad de género y producción y consumo responsable.

Por otra parte, Chile cumple con 7 de los 9 criterios de vulnerabilidad ante el cambio climático, lo que lo posiciona como el 16vo país más riesgoso y el 18vo con mayor estrés hídrico. Sumado a esto, el aumento poblacional, la baja disponibilidad y calidad de suelos, así como la migración campo-ciudad, hacen que la actividad agrícola se encuentre especialmente expuesta a las crisis climáticas y de diversa índole.

Es por eso que, por una parte, el país ha ratificado el acuerdo de París y con eso se encuentra comprometido a disminuir sus emisiones de gases de efecto invernadero, inclusive, ha aumentado su ambición para contribuir a este objetivo. Asimismo, está discutiendo una Ley Marco de Cambio Climático y se ha comprometido como país en alcanzar la meta Chile Carbono Neutral al 2050.

Por otra parte, a través de alianzas público privadas, ha empezado a trabajar con mucha responsabilidad este tema, con el fin de cumplir con estándares internacionales y también por hacer que Chile sea un país sostenible para las futuras generaciones.

En la Dirección General de Promoción de Exportaciones de Chile (ProChile) la sostenibilidad se ha transformado en un eje central de su quehacer, tanto a nivel interno como externo. La institución quiere liderar incorporando la sostenibilidad en el mundo exportador, por lo que está desarrollando una estrategia propia al 2030, que le permita alinear a los diferentes sectores exportadores y empresas hacia el logro de metas comunes.

Hace unas semanas se articuló la primera mesa de sostenibilidad del sector agroexportador. Chile es una potencia alimentaria y el desafío es hacer que todas las empresas exportadoras incorporen la gestión de sostenibilidad y vayan mejorando en su gestión.

Chile además está trabajando en potenciar las certificaciones que generen mayor impacto y aumenten la competitividad de las empresas en los mercados de destino. Por ejemplo, están las que facilitan el ingreso al país, que son aquellas que se enfocan en la inocuidad alimentaria y la trazabilidad, y las que permiten diferenciarse en los mercados internacionales, sobre todo frente al consumidor final y que generan un aumento de los precios y de ventas. Por ejemplo, sello orgánico, huella de carbono, entre otras.

Es primordial que la certificación sea relevante para el mercado de destino. Por ejemplo, Estados Unidos y México tienen un historial con alta regulación y barreras de entrada, principalmente en calidad y etiquetado. Por otro lado, la regulación de entrada a Japón no es tan exigente en sostenibilidad, pero sí lo es para los consumidores, por lo que, a través del constante monitoreo y comunicación o coordinación con nuestras oficinas comerciales en el exterior, vamos definiendo.

Hoy Chile cuenta con certificaciones de equivalencia orgánica con la Unión Europea, Brasil y Suiza, las que han permitido la entrada a mercados maduros en estos aspectos y la diferenciación de sus productos. Además, el país y sus sectores productivos están trabajando en planes de carbono neutral y sellos de sostenibilidad, entre otros.

Sin duda, este tema es el futuro para los países, no solo a nivel económico, sino que también en cuanto a calidad de vida, y Chile se encuentra trabajando en ello.

“En este contexto, para los negocios con enfoques de inclusión de materias en sostenibilidad queremos fortalecer la relación bilateral entre Chile y Paraguay, en virtud de los nuevos paradigmas de la economía mundial, con el fin de generar alianzas y estrategias de colaboración entre ambos países", señala Carlos Brunel, Director de la Oficina Comercial de Prochile en Paraguay.