Los Emmy se hacen más inclusivos y permiten prescindir del género

Los Ángeles (EE.UU.). Los próximos premios Emmy, que concede anualmente la Academia de las Artes y la Televisión en Estados Unidos, serán más inclusivos y permitirán que los actores o actrices nominados utilicen únicamente el término "intérprete".

Estos son algunos de los cambios anunciados por la Academia en un comunicado tras ser acordados por la junta de gobernadores de la institución.

Los actores o actrices nominados pueden ser reconocidos como “artistas, intérpretes o ejecutantes”, explica la organización.

A partir de “ahora -añade-, los nominados y (o) ganadores en cualquier categoría de intérprete titulada “actor” o “actriz” pueden solicitar que su certificado de nominación y la estatuilla del Emmy lleven el término “Intérprete” en lugar del de actor o actriz.

La decisión se conoce después de que el Festival de Cine de San Sebastián anunciara la supresión de la distinción de género en el premio a la actuación y su sustitución por las Conchas de Plata a la mejor interpretación protagonista y de reparto, que en ambos casos se podrá conceder ex aequo.

“El cambio obedece a la convicción de que el género, una construcción social y política, deja para nosotros de ser un criterio de distinción en la actuación. El criterio para el jurado será el de distinguir entre malas o buenas actuaciones, sumándonos así al camino iniciado ya por nuestras amigas y amigos del Festival de Berlín”, destacó el responsable del certamen español, José Luis Rebordinos.

Los premios Emmy, que se entregaron por primera vez en 1949, reconocen anualmente los mejores trabajos realizados para la televisión.

“El Chavo del 8”, el ícono de la comedia en México cumple 50 años a oscuras

Ciudad de México. Un aniversario sin grandes homenajes ni transmisiones es el que vivirá "El Chavo del 8". Considerada por décadas la serie de comedia mexicana más importante de la historia, ganándose el corazón de todo Latinoamérica, llega al medio siglo sin acuerdos sobre sus derechos y ninguna emisión.

“Es una pena que sean los 50 años y del Chavo nada, no hay registros de él en la programación de Televisa, en donde nació. Es muy triste, y él (Chespirito), estaría muy triste”, lamenta este domingo en entrevista con Efe el crítico de televisión Roberto Rondero.

En agosto de 2020, la noticia de que el popular programa de Roberto Gómez Bolaños “Chespirito” saldría del aire de todos los canales en los que era replicado, conmocionó a fieles seguidores del mexicano, fallecido en 2014, en toda América Latina.

Esto se debió a un desentendimiento legal por parte de Grupo Televisa y los representantes del fallecido productor y actor.

Ante este escenario adverso, “El Chavo del 8”, que se emitió de 1971 a 1980, llega al quinto piso fuera del aire y con un gran número de fanáticos inconformes.

UNA OBRA MAESTRA

Según menciona Rondero, las expectativas que se tenían para la serie en sus inicios eran malas.

La idea de que un grupo de adultos representarán a niños en televisión no parecía muy atractiva, pero el carisma y la sencillez de cada uno de sus personajes pronto lo colocaría en los listados más altos de audiencia.

“(El programa) para México fue más que un parteaguas. No solo cambió las estructuras de producción, sino de comercialización. Con el Chavo se anuncia la exportación del mercado televisivo no solamente de telenovelas, sino de programas unitarios y de comedia. Esa fue la gran sorpresa”, asevera.

Otro de los aspectos que cambió el programa, fue el humor blanco que usaban sus icónicos personajes como la Chilindrina, Quico, Don Ramón, el Profesor Jirafales, el Señor Barriga, Ñoño y Doña Florinda.

“La comedia antes del Chavo era siempre en tono burlesco, de mucho albur en México, de muchos dobles sentidos. Veníamos de una etapa de casi dos décadas de cine de ficheras, de ‘videohomes’ que se hacían en dos días de pésima calidad y se requería un producto que pudiera entrar a las casas y unir a las familias. Y fue cuando “El Chavo del 8″ empezó”, asegura el crítico.

Gómez Bolaños no solo tuvo éxito con “El Chavo del 8”, en su programa de sketches titulado “Chespirito” también tuvo gran éxito con personajes como el Chapulín Colorado, el Chómpiras y el Botija o el Doctor Chapatín, pero ninguno estuvo siquiera cercano al éxito del Chavo, interpretado por él mismo.

Rondero recuerda las palabras que el actor y productor le dijo personalmente cuando lo cuestionó sobre el gran éxito del Chavo.

“Te puedo decir que es porque soy natural, yo no quiero hacer el Chavo fingiendo. La gente sabe que soy un adulto y a pesar de que lo sabe, se identifica con el niño que todos tenemos dentro”, parafrasea el crítico.

DEDICACIÓN Y FINAL

Concentrado, observador y cerrado en sus proyectos, es como Rondero recuerda a Chespirito.

El experto televisivo estuvo cerca del creativo cuando trabajaba en Televisa y no puede sacarse de la cabeza la dedicación que este le daba a su proyecto más querido, “El Chavo del 8”.

“Roberto estaba todo el tiempo en la producción, era alguien que observaba y analizaba, que cambiaba las jugadas dependiendo la situación. Era un actor de método y no tanto de lo que se le ocurriera”, asegura.

El programa comenzó sus emisiones en 1971 en el Canal 8 y con el tiempo se ganó el lugar en el canal más importante de la televisión, el Canal 2, ahora Las Estrellas, terminando como formato independiente en 1980.

Posteriormente, se mantuvo dentro de otro programa, “Chespirito”, y su desaparición durante la década de 1980 fue paulatina debido a la deserción de muchos de sus actores.

Pero hasta 2020, el programa había tenido una ventana en televisión.

Aunque en 2020 se anunciaron algunos homenajes al programa, han sido pocos, entre ellas la venta de unas monedas conmemorativas emitidas por la Casa de Moneda de México, un álbum de estampas coleccionables y el videojuego “FIFA 21” vistió a sus jugadores con el icónico vestuario del Chavo por unos días.

No obstante, nada se habló de posibles transmisiones y el futuro del programa es incierto.

“No creo que vuelva a existir un programa así. El Chavo dejó un legado en el comportamiento de lo mexicano, sus personajes bien definidos y México no ha cambiado tanto. El humor de Bolaños sí es permanente y universal”, finaliza Rondero.

La mexicana Paola Núñez se medirá a los zombis de “Resident Evil” en Netflix

Los Ángeles (EE.UU.). La actriz mexicana Paola Núñez será una de las protagonistas de la serie de "Resident Evil" que está preparando Netflix sobre esta famosa saga de zombis.

“Prepárate para entrar a la nueva ciudad Raccoon con nosotros”, adelantó la actriz en Instagram.

Núñez compartió la imagen en la que aparece junto al resto del reparto desvelado por Netflix este viernes: Ella Balinska, Lance Reddick, Tamara Smart, Siena Agudong y Adeline Rudolph.

El elenco de esta serie destaca por ser muy femenino, algo normal dentro de una saga que, en la gran pantalla, contó con Milla Jovovich como líder.

Núñez se ha consolidado en la industria estadounidense y ha dejado su huella en películas como “Bad Boys for Life” (2020) y series como “The Purge” (2018-2020) o “The Son” (2017-2019).

Núñez también ha participado en otras series como “Amor en custodia” (2005-2006), “Reina de corazones” (2014) o “La reina del sur” (2011-2019).

Tras triunfar en el mundo de los videojuegos y en el cine, en septiembre de 2020 se dio a conocer que los zombis “Resident Evil” llegarán a Netflix con su primera serie de televisión.

Con ocho capítulos de una hora cada uno, esta producción para la pequeña pantalla contará como “showrunner” (máximo responsable de una serie) con Andrew Dabb, conocido sobre todo por “Supernatural” (2005-2020).

“‘Resident Evil’ es mi juego favorito. Estoy increíblemente emocionado de contar un nuevo capítulo de esta increíble historia y de llevar la primera serie de ‘Resident Evil’ a los miembros de Netflix en todo el mundo”, dijo Dabb cuando se anunció la serie.

“Para todos los fans de ‘Resident Evil’, incluyendo a aquellos que se unan por primera vez, la serie será algo completo con un montón de viejos amigos y algunas cosas locas y sedientas de sangre que la gente nunca ha visto antes”, prometió.

“Resident Evil” presentó su primer videojuego en 1996 y, desde entonces, esta saga de Capcom, compañía que también estará involucrada en la nueva serie de Netflix, se ha convertido en una de las más famosas de la historia del ocio digital.

Posteriormente llegó a la gran pantalla de la mano de Milla Jovovich como protagonista y con el director y productor Paul W.S. Anderson como principal cerebro detrás de las cámaras.

Las seis películas de terror y acción de esta saga, que van desde “Resident Evil” (2002) hasta “Resident Evil: The Final Chapter” (2017), recaudaron entre todas y en todo el mundo más de 1.200 millones de dólares.

“Friends” a través de sus 236 episodios

Durante 236 episodios en 10 temporadas, la vida de los protagonistas de "Friends" se metió en nuestras casas y el final de la serie fue todo un drama para sus seguidores. Ahora, con el regreso de sus protagonistas en forma de una reunión, recordamos algunos de los mejores momentos.

TEMPORADA 1.

Hay muchos momentos jugosos en esta temporada, pero hay uno, en el primer capítulo, que marcó el rumbo de toda la serie.

Fue la entrada de Rachel (Jennifer Aniston) al Central Perk, el café en el que se reunían continuamente los amigos. Con su traje de novia y tras dejar plantado a su novio el dentista, su regreso a la vida de su antigua amiga Mónica (Courtney Cox) supuso su entrada en el particular universo de su grupo de amigos: Phoebe (Lisa Kudrow), Chandler (Matthew Perry), Joey (Matt LeBlanc) y Ross (David Schwimmer).

Una temporada que también sirvió para conocer a algunos memorables personajes secundarios como Janice (“Oh…my…God!”) o Gunther,. el camarero del Central Perk enamorado de Rachel.

T 2.

Es la temporada del beso de Ross y Rachel, tras conseguir abrir la puerta atascada del Central Perk. Pero también en la que Joey se gasta su primer sueldo decente en comprar dos enormes sillones reclinables que se convirtieron en uno de los elementos más característicos del apartamento que compartían los dos amigos.

Y en el que se escucha por primera vez el fantástico tema “Smelly Cat” (Gato maloliente), que Phoebe canta tan mal como acostumbra, dando lecciones de cómo hacerlo nada menos que a Chrissie Hynde.

T 3.

En esta entrega descubrimos a Úrsula, la antipática hermana gemela de Phoebe, y a Frank, el hermanastro de ambas, interpretado por Giovanni Ribisi, una de las múltiples colaboraciones de conocidos intérpretes en la serie. Como Isabella Rossellini, a quien Ross intenta hacer creer que está en su lista de cinco famosas más deseadas. O Ben Stiller, un novio de Rachel que es encantador con todos excepto con Ross, el único que ve su lado iracundo.

T 4.

La apuesta por un cambio de apartamento entre los chicos -Joey y Chandler- y las chicas -Mónica y Rachel- cae del lado masculino tras un divertido concurso en el que ellas no son capaces de decir en qué trabaja Chandler, que es una de las incógnitas de la serie.

Y, por supuesto, aparece el personaje de Julie, una británica de la que Ross se enamora y con la que se casa en el espectacular último episodio de la temporada. Phoebe se queda en Nueva York embarazada de los trillizos de su hermano; Rachel se presenta en la boda en chándal para decirle a Ross que le quiere; Ross pronuncia el nombre de Rachel en el momento de casarse. Y como colofón, Mónica y Chandler comienzan una relación secreta.

T 5.

En el ecuador de la serie, los momentos disparatados se suceden.

¿Qué fan de la serie no se acuerda el nacimiento de los trillizos de Phoebe y la sucesión de médicos en el hospital? O de cómo Ross se convierte en una especie de monstruo cuando alguien se come su sándwich en el trabajo. O de la hilarante escena en la que Ross trata de todas las formas posibles de quitarse unos absurdos y estrechos pantalones de cuero que se ha puesto para impresionar a una chica. Sin olvidar a Mónica y su baile con un pavo en la cabeza.

T 6.

La forma de correr de Phoebe pone en aprietos a Rachel, que termina sucumbiendo a los absurdos y exagerados gestos que realiza su amiga cuando hace footing. También pudimos ver a Phoebe convertida en una agresiva ejecutiva, a Chandler siendo el asistente de un famoso Joey, del que se enamora Rachel. Todo ello en dos capítulos titulados “El que pudo haber sido”.

Pero el momento estrella de la temporada es la petición de mano de Mónica a Chandler.

T 7.

Hay una buena colección de divertidos momentos en esta séptima temporada. Como cuando Mónica trata de reproducir una compleja receta de la abuela de Phoebe, que resulta estar en la caja de unas conocidas galletas de chocolate de Nestlé. También cuando Joey acepta un premio de actuación en nombre de un compañero y es incapaz de soltarlo o cuando Ross se disfraza de armadillo para transmitir a su hijo Ben el amor por la fiesta de hanukkah.

Aunque si algo brilla este año es la aparición de Kathleen Turner como padre de Chandler.

T 8.

Otro invitado se convirtió en la estrella de la octava temporada.

Brad Pitt, entonces marido de Jennifer Aniston, participa en una caótica cena de Thanksgiving (Acción de gracias) y recuerda su terrible etapa en el instituto como amigo de Ross con quien formó el club de odio a Rachel Green.

Un capítulo que compite en interés con el que descubre que Ross es el padre del bebé que espera Rachel -gracias a un jersey rojo- o con el último, otro divertidísimo parto que acaba con Joey pidiendo matrimonio a Rachel.

T 9.

Ver a Chandler dormirse en una reunión de su trabajo y cómo, sin saberlo, acepta mudarse a Tulsa, es uno de los momentos más cómicos de la penúltima temporada. Junto con Mónica dándolo todo en un piano bar en el que cosecha un gran éxito gracias a las transparencias de su ropa.

Los dos últimos episodios son un cierre perfecto. La panda en Barbados, el pelo de Mónica desatado y Mike (Paul Rudd) que pide a Phoebe que se case con él, poco antes de que también lo haga David (Hank Azaria).

T 10.

El final de la serie tuvo un marcado tono sentimental y melancólico, con el nacimiento de los bebés de Mónica y Chandler, lo que les lleva a tomar la difícil decisión de irse de Manhattan y dejar su adorado apartamento.

Rachel también se muda, a París, por trabajo, pero en el último momento se baja del avión gracias a un mensaje de Ross, que ha tratado de ir con Phoebe al aeropuerto a convencerla de que no se vaya.

Pero ver a Phoebe tratando de enseñar francés a Joey es una de las secuencias más divertidas y que más representan el espíritu de “Friends”.