'Será un gran día' festeja su primer año en televisión

El programa televisivo ‘Será un gran día’ cumplió un año al aire y sus conductores celebran la preferencia de la audiencia, que los ha posicionado en el difícil año pandémico. En contacto con HOY, sus conductores expresan su alegría y agradecimiento.

La emisión matutina producida por HEi Networks para el Trece, está de festejo con su primer aniversario. El magazine que incluye información variada, actualidad, cocina, humor y recomendaciones logró ser una gran apuesta que por el dinamismo y la química entre sus conductores y equipo de trabajo en general.

“CUMPLIMOS LAS EXPECTATIVAS”

“Feliz de haber podido llegar al primer año, estamos muy contentos”, dice Dani Da Rosa.

El presentador afirma que tenía muchas ganas de hacer el programa y el haber podido concretarlo con el arribo de Yolanda Park a HEi y El Trece, fue un gran logro. “Cumplimos cada una de las expectativas, logramos llegar hasta con pandemia hacer los proyectos que teníamos”.

Admite que no fue fácil, principalmente por competir en un horario con espacios televisivos que incluso llevan más de 30 años en la Tv. “Creo que vinimos a romper un poco el esquema, fuimos una primera opción y al final es la gente la que decidió acompañarnos”.

“Gracias al público, a todo el equipo técnico y de producción, a los compañeros de aire y especialmente a Yota a quien le conocí laboralmente a través de este programa y disfruto mucho poder estar, aprender y compartir con ella”.

“ES UN PROGRAMA QUE SOÑAMOS JUNTOS”

Yolanda Park para quien Será Un Gran Día representa un producto distinto al que venía encarando tras 17 años en el SNT, disfruta ver el crecimiento del programa a un año de haber visto la luz.

Su agradecimiento lo extiende a la audiencia, responsable principal de la aceptación y el éxito del producto. “¡Gracias a los televidentes! Por habernos recibido con tanto amor. Queremos que sepan que es un programa que soñamos juntos, y es un orgullo enorme ver los pasos que estamos dando”.

Resalta que el acompañamiento fue mutuo, tanto de cada uno de los integrantes del programa como del público. Destaca además, el hecho de haber podido despejar un poco la mala onda debido al contexto mundial, en cada emisión.

“Ustedes fueron nuestra compañía así como siempre nos dicen que les alegramos las mañanas. Si en este año tan difícil logramos que se olviden un poco de los problemas y logramos que sonrían, realmente nos sentimos muy satisfechos. ¡Muchísimas gracias!”.

AMOR Y ESFUERZO PARA EL PÚBLICO

Andrea Quattrocchi asevera que fue un año de mucho crecimiento y dedica el festejo a la audiencia que los ha premiado con su aceptación y preferencia.

“Solo me queda agradecer al equipo y a los compañeros por un año tan divertido y de tanto crecimiento. Es la importante oportunidad para mí de seguir haciendo lo que me encanta, comunicando arte y llevándolo a todos los hogares del Paraguay, y un gigantesco agradecimiento a la gente que nos elige todos los días, todo nuestro esfuerzo y amor es para ellos”.

‘Será un gran día’ cuenta también con la participación de Mortero Bala, Stella Martínez, Ramón Torres, Annabella Casartelli, Lali Candia y Cinthia Mora. Se emite de lunes a viernes, de 8 a 11 hs, por las pantallas del Trece.

 

Christian Serratos da vida a Selena Quintanilla: "Ella rompió barreras"

Los Ángeles (EE.UU.). Cuando la actriz Christian Serratos supo que encarnaría a Selena Quintanilla en la nueva serie de Netflix sobre su vida trató de conocer hasta el mínimo detalle de la evolución de una artista que "con talento y trabajo rompió barreras para la comunidad latina".


Fuente: EFE/Javier Romualdo

“Estudié tanto como me fue posible, todo lo que pude”, comenta Serratos en una videollamada con Efe. Su sonrisa, antes de responder, demuestra que ya es consciente del interés que ha despertado su papel al interpretar no solo a la reina del Tex-Mex, sino al hacerlo después de que Jennifer López la inmortalizara en la famosa película de 1997.

Más de dos décadas después de esa cinta que celebró el legado de Selena, Netflix ha contado con Serratos para dar vida a la artista en una serie que, a través de dos temporadas, narra la vida de la cantante que se convirtió en el primer icono de la latinidad nacida en Estados Unidos y cuya leyenda se hizo eterna tras su trágico asesinato a los 23 años.

“Lo que ella consiguió a finales de los años ochenta y a comienzos de los noventa es un testimonio. Rompió barreras para la comunidad latina y para muchas mujeres”, afirma Serratos.

La actriz de 30 años, una estadounidense de origen mexicano que muchos conocen como Rosita Espinosa en “The Walking Dead”, se preparó para el papel más importante de su carrera consciente de lo que significa el nombre y la imagen de Selena para la comunidad en la que se crió.

“Mis abuelos llegaron aquí desde México, es una historia con la que me identifico a nivel personal”, explica.

COMPARACIONES CON JENNIFER LÓPEZ

Pero además su reto era doble, porque en la imagen colectiva de muchos la representación de Selena, que ya es mítica por si sola, esta íntimamente ligada a otro icono pop como el de Jennifer López, la primera que la encarnó en la gran pantalla.

De hecho, algunos de los que ya han visto los primeros capítulos de la serie (recién estrenados) afirman que Serratos se parece más a la versión de López que a la propia reina del Tex-Mex.

“Yo traté de ver tantas actuaciones como pude, toda su evolución -detalla Serratos-. Y el tener a la familia cerca nos dio acceso a una versión más íntima de Selena”.

Lo cierto es que la primera temporada de la serie indaga aún más en los orígenes del icono: Una familia de Texas aficionada a la música que descubrió el talento de su hija y formó una banda familiar con sus hermanos, Selena y los Dinos, en la que el protagonismo se lo llevaba el arrebatador carisma de la más pequeña.

“Quiero que sus fans vean que hubo muchas versiones de Selena -sostiene la protagonista-. Ella estaba buscando quién quería ser como persona, mujer y artista”.

Indagando en el archivo de Selena, en los videos caseros y en las actuaciones antes de que llenara estadios, Serratos se sorprendió al ver los cambios que experimentó la joven, “nunca actuó de la misma manera”.

“Hubo una época en la que ni siquiera bailaba sobre el escenario, siempre hubo una evolución”, afirma.

Nunca sabremos hasta dónde habría llegado la evolución de la artista, asesinada por la presidenta de su club de fans cuando faltaban menos de 20 días para que cumpliera 24 años.

UN ICONO DE DOS CULTURAS

Por entonces, Selena ya era mucho más que la cantante de “Como La Flor”, “Amor Prohibido” o “Bidi Bidi Bom Bom”. Era la primera embajadora latina para multinacionales anglosajonas, tenía su propia cadena de tiendas y, sobre todo, despertaba admiración entre millones de jóvenes nacidos en Estados Unidos con raíces mexicanas que encontraron en ella un icono que por fin representaba a las dos culturas.

En uno de los capítulos, Abraham Quintanilla, el padre de la joven, triste después de ver que una Selena de niña (Madison Taylor Baez) no retiene al público en las primeras actuaciones que daba en su pueblo, la invita a que a partir de ahora cante en español.

“Pero soy estadounidense”, contesta ella en inglés.

“Y mexicana -responde su padre-. Yo vengo de México y tu vienes de mí, es una cadena, raíces en México y ramas en Estados Unidos. ¿Cantarás en español?”

“Sí”, responde en un tímido español. Y así nacía el icono.

 

"Selena": Netflix revive a la leyenda más fascinante de la música latina

Los Ángeles (EEUU). Pocos artistas han despertado una fascinación parecida a la de Selena Quintanilla: La joven estadounidense, hija de una familia humilde de migrantes mexicanos, que se convirtió en un icono para el mundo latino que aún perdura 25 años después de su trágico asesinato.


Fuente: EFE/Javier Romualdo

Netflix recupera ahora la leyenda de la reina del Tex-Mex, que ya fue inmortalizada por Jennifer López en la película "Selena" (1997), con una serie original que narra el ascenso al estrellato de la cantante: Desde los ensayos en el garaje cuando era una niña hasta la adoración que despertó en conciertos multitudinarios con apenas 20 años.

Porque Selena siempre fue algo más que la cantante de "Como La Flor": A comienzos de los 1990 fue el primer icono de la biculturalidad de Norteamérica, de los chicanos, de aquellos jóvenes nacidos y educados en Estados Unidos que se sentían parte de la comunidad latina, de las familias que hablaban español en casa e inglés en la escuela.

Sus canciones más famosas -"Amor Prohibido", "Bidi Bidi Bom Bom"- eran en español, pero siempre se sintió más cómoda dando entrevistas en inglés. Así se definió, una estadounidense con raíces mexicanas. Millones de personas, hasta entonces ignoradas por los medios, se vieron reflejadas en su historia.

El poder de Selena fue entendido por multinacionales como Coca-Cola, que la convirtió en la primera artista latina embajadora de su marca. Llegó a tener su propia cadena de tiendas, pero la carrera en ascenso se truncó cuando fue asesinada a tiros en 1995 por la presidenta de su club de fans. Tenía 23 años.

Aún décadas después sigue siendo citada por artistas que han hecho de la dualidad cultural su bandera, desde Jennifer López hasta Selena Gómez.

LA SERIE: UNA ESTRELLA NACE EN UNA FAMILIA CON APUROS ECÓNOMICOS

Netflix revive la vida de la legendaria artista con una ficción pensada tanto para los seguidores de la estrella como para quienes se acerquen a ella por primera vez.

Hasta ahora, los Quintanilla han guardado celosamente los derechos del nombre y la imagen de Selena y solo habían participado en la película "Selena" (1997) del cineasta Gregory Nava.

La actriz Christian Serratos -célebre por su papel de Rosita Espinoa en "The Walking Dead"- da vida a Selena de la misma manera que Jennifer López (JLo) lo hizo en la famosa cinta, aunque ahora con nueve capítulos que se adentran aún en más en el esfuerzo de la familia Quintanilla para que brillara el talento de su hija.

"Veremos qué pasa en la segunda temporada, pero los primeros episodios son la historia del trabajo duro de una familia y de su perseverancia. Muchos se identificarán con ella, especialmente en Estados Unidos", explicó a Efe Serratos.

A lo largo de los nueve capítulos de la primera temporada, Selena es tan protagonista como sus hermanos: A.B. Quintanilla, interpretado por Gabriel Chavarría, y Suzette Quintanilla, encarnada por Noemí González.

Los tres alcanzaron las mieles del éxito con "Selena y Los Dinos" hasta que un productor dijo que el público quería a Selena y no a "Los Dinos", pero siguieron acompañándola en su despegue en solitario.

"Como Suzette Quintanilla es productora de la serie, pudimos cuidar mucho la parte familiar -aseguró Noemí-. Es una familia de cultura hispana que protege un sueño".

"Selena era una estrella innata, detrás de eso estaba su hermano, quien lanzó a su hermana hacia la música", opinó Chavarría.

También fue esencial el impulso de su padre, Abraham, un apasionado de la música que vio en el talento de sus hijos "un pasatiempo, una manera de mantenerles lejos de malas influencias y la posibilidad de llegar a algo más", señaló el actor Ricardo Chavira, en el papel del padre de la familia.

EL REPARTO DE LA MÍTICA PELÍCULA SE CUELA EN LA SERIE

Además de contar con el visto bueno de la familia de Selena, la serie de Netflix también ha sumado una representación del reparto de la película de 1997.

La actriz Seidy López interpreta a la madre de la artista, Marcella Quintanilla, mientras que en la película anterior su papel era el de Deborah, la amiga que acompañó a Selena en los premios Grammy de 1994.

"Yo era una adolescente cuando Selena era una estrella, este papel ha sido como revivir mi juventud desde la perspectiva de mi madre", aseguró López.

En el filme anterior, la actriz compartió con Jennifer López una de las escenas más míticas: Selena y su amiga acuden a una lujosa tienda a comprar un vestido y una de las dependientas se niega a atenderlas porque no cree que puedan pagarlo. Mientras se prueban una prendas, cientos de trabajadores, en su mayoría latinos, se agolpan en las puertas para pedir un autógrafo.

La dependienta, una mujer blanca, no entendía nada. La serie de Netflix se lo explicará.

 

"Érase una vez… Pero ya no", de Manolo Caro, primera serie musical de Netflix

Madrid. El director mexicano Manolo Caro es el creador y director de "Érase una vez… Pero ya no", la primera serie musical de Netflix España que reinventa los cuentos de hadas a través de una historia fantástica protagonizada por los cantantes Sebastián Yatra, Mònica Maranillo y Nia Correia, confirma este lunes Netflix.


Fuente: EFE

Producida por Rafael Ley, María José Córdova, Carlos Taibo y el propio Manolo Caro, “Erase una vez… Pero ya no” es una producción de Noc Noc Cinema y cuenta la historia de dos amantes que fueron separados trágicamente y deberán encontrarse en otra vida para romper el hechizo que cayó sobre el excéntrico pueblo que habitan.

“Érase una vez… Pero ya no” cuenta con un reparto internacional que está encabezado por el cantante y compositor colombiano Sebastián Yatra y las cantantes españolas, Mònica Maranillo (“La Voz Kids”) y Nia Correia (“Operación Triunfo 2020”).

Completan el reparto de esta nueva ficción musical Rossy de Palma (“Los abrazos rotos”), Asier Etxeandía (“Dolor y gloria)”, Mariola Fuentes (“Alguien tiene que morir”), Itziar Castro (“Vis a Vis”), la actriz chilena Daniela Vega (“Una mujer fantástica”) y la mexicana Mariana Treviño (“La casa de las flores”), entre otros.

Manolo Caro afirma en el comunicado: “Es el anti cuento de hadas, una reinvención con el pensamiento actual de la sociedad alejándonos de falsas ideas sobre la felicidad y de lo que nos dijeron que es el amor. Usando la comedia y la música como principales herramientas nos adentraremos a una hilarante historia de amor en un lejano reino de España”.