Martes 23 de Febrero de 2016 | 15:08

Presas lesbianas denuncian que no pueden usar “el privado”
2469

El Buen Pastor es uno de los mayores centros de reclusión. Foto ilustrativa / Nación de Comunicaciones. El Buen Pastor es uno de los mayores centros de reclusión. Foto ilustrativa / Nación de Comunicaciones.

La organización Aireana, que defiende los derechos de las mujeres lesbianas en Paraguay, denunció hoy que las internas en la prisión del Buen Pastor, en Asunción, no pueden recibir en privado las visitas de sus parejas mujeres en el interior del penal, pese a que la ley reconoce ese derecho.

La organización expuso en un comunicado que las internas, independientemente de su orientación sexual, poseen el derecho a recibir ese tipo de visitas de sus parejas debido a que el reglamento de las penitenciarías paraguayas aprobado en 2012 no incluye restricciones sobre el género de la persona visitante.

Varias internas lesbianas solicitaron la colaboración de Aireana y del estatal Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura (MNP) para poder recibir las visitas de sus parejas mujeres mientras permanecen en la prisión del Buen Pastor.

Sin embargo, la directora interina de la penitenciaría denegó este permiso, aludiendo a una ley aprobada en 1970, durante la dictadura de Alfredo Stroessner (1954-1989), que sostiene que “el interno podrá recibir visitas privadas del sexo opuesto”.

Aireana especificó que esta ley es anterior a la Constitución paraguaya de 1992, aprobada tras la caída del régimen stronista, y criticó que la directora del penal “haga caso omiso de la prelación de leyes”.

La ONG explicó además que la organización de uno de los pabellones de la prisión está a cargo de una pastora evangélica, que amenaza a las internas lesbianas con trasladarlas a otra institución lejos de sus familias si no “modifican su orientación sexual”.

Las amenazas, según las denuncias de las internas, se producen en el marco del programa “Transformación integral”, un convenio que el Ministerio de Justicia mantiene con un centro religioso con el fin de mejorar las condiciones de vida de las personas privadas de su libertad.

Aireana calificó esas situaciones como “atropellos a los derechos humanos” y recordó que Paraguay es un Estado laico que no puede permitir que las religiones intervengan en políticas estatales como la gestión de las penitenciarías.

El 63 % de las internas de la prisión de mujeres del Buen Pastor ingresó por causas vinculadas al tráfico ilícito de drogas, sin que haya una diferencia entre quienes son personas vinculadas al narcotráfico y quienes son víctimas de los circuitos de consumo y venta de drogas a pequeña escala, según un informe del MNP de 2014.

Organizaciones en defensa de los derechos de lesbianas, gais, bisexuales y transexuales (LGBT) y otros colectivos de derechos humanos reclaman la aprobación en Paraguay de una ley contra toda forma de discriminación, argumentando que se trata del único país de la región que carece de este tipo de legislación.

La iniciativa fue vetada en 2014 en el Senado por el temor de algunos legisladores a que la ley abriese la puerta a los matrimonios entre personas del mismo sexo, pese a que el texto legislativo no mencionaba este supuesto.

 
De que se habla hoy
Hoy en las redes
twitter hoy
facebook hoy