Las mayorías legislativas, el uso que tuvieron en ambos bandos y las críticas selectivas

En una democracia estrictamente matemática los números mandan y las mayorías gobiernan. Hechos concretos de la historia reciente demuestran que, tanto el oficialismo como la oposición, cuando tienen los votos, hacen uso, y a veces abuso de esa herramienta. Repasemos casos de ambos bandos, incluyendo algunos ejemplos que llegan a la inconstitucionalidad.

Por Gabriela Marmori Battilana

En política, las mayorías legislativas son siempre coyunturales (de acuerdo a las circunstancias del momento). Algunas pueden tener la fortaleza de prolongarse un poco, pero ninguna es capaz de evitar grietas, que luego se convierten en rupturas e impiden que perduren todo un Gobierno.

El presente nos indica que el oficialismo goza de una clara mayoría que le valió a Santiago Peña la aprobación de todos los proyectos que impulsó desde el Ejecutivo, pero que también implicó desaciertos. Sin embargo, la tenencia de esa mayoría, tanto en un partido al frente del poder como en la oposición, siempre ha sido aprovechada y, muchas veces, con tinte inconstitucional.

Vayamos hasta el 1 de julio del 2018, cuando los nuevos parlamentarios electos en abril de ese año asumieron en sus respectivas bancas. El entonces presidente del Congreso, Fernando Lugo, con aval de la mayoría que acudió para el juramento (sin quórum, no hay sesión) fungió de integrante de la Sala Constitucional de la Corte al hacer un ejercicio de interpretación de la Constitución Nacional, facultad que ni los magistrados de rangos inferiores la tienen.

En la ocasión, pese a tener consigo la lista oficial de senadores electos y proclamados por la Justicia Electoral (solamente pueden jurar los electos y proclamados por el TSJE), Lugo hizo correr la lista y resolvió que los proclamados Nicanor Duarte Frutos y Horacio Cartes no presten juramento. En vez de ellos, convocó a Mirta Gusinky y a Rodolfo Friedmann.

Aquí, Lugo interpretó que, al ser Nicanor y Cartes expresidentes que culminaron sus mandatos, no podían integrar el quórum ni ser senadores activos. Esto lo establece claramente el artículo 189 de la Constitución Nacional, sin embargo, el TSJE, máxima autoridad en materia electoral, no solamente habilitó la candidatura de ambos, sino que, posteriormente los declaró electos y los proclamó (requisitos indispensables para jurar).

En nuestro país rige un sistema de control concentrado, mediante el cual, el único organismo autorizado y con atribuciones de interpretar la constitucionalidad o no de una determinada legislación o acción es la Corte Suprema o su Sala Constitucional. El artículo 247 de la CN indica que: El Poder Judicial es el custodio de esta Constitución. La interpreta, la cumple y la hace cumplir.

Yendo a otro ejemplo de uso de mayorías, pero esta vez, sin cuestionamientos constitucionales, aparece la alianza entre el abdismo y la izquierda para copar ambas cámaras del Congreso en el año 2022.

En la Cámara de Diputados madrugaron a Pedro Alliana, quien llevaba cuatro periodos consecutivos en la Presidencia y, no pudo alcanzar el quinto, pues, pese a los intentos por evitar la victoria opositora, finalmente fue electo nuevo presidente el liberal Carlos María López. En la ocasión, hubo todo tipo de especulaciones sobre las negociaciones y los ofrecimientos que corrieron bajo la mesa para concretar la conquista liberal.

Paralelamente, en la Cámara Alta, también en ese mismo periodo, reeligieron a Óscar Cachito Salomón, mediante una repentina recomposición de bancadas coloradas, liberales y de izquierda que aparecían distanciadas, pero que se aliaron para el knock out.

Un caso más fresco sobre el uso de mayoría nos retrotrae al 14 de febrero de este año, cuando el oficialismo colorado aprobó la pérdida de investidura de la senadora Kattya González, bajo el argumento del uso indebido de influencias. El pedido de comisionamiento de un funcionario de la Contraloría José Luis Torales a la Cámara de Senadores, solicitado vía nota por la propia legisladora, el doble cobro de honorarios de dicho funcionario (en Contraloría y en el Senado), la firma de Kattya en una planilla que indicaba que su equipo trabajó un feriado, misma fecha en que una de sus integrantes se mostró felizmente en una playa de Norteamérica fueron algunos de los elementos que contenía el libelo acusatorio.

Algunas interpretaciones señalan que el uso de esta mayoría fue legítimo y constitucional, por enmarcarse dentro de lo que establece el artículo 201 de la Carta Magna sobre la pérdida de investidura, donde una de las causas de pérdida es el uso indebido de influencias, fehacientemente comprobado. Otros, en cambio, opinan que, casos como el utilizado para expulsar a Kattya hay a montones en cada banca y que, de ser así, muchos más deberían ser destituidos.

Otro sector de la biblioteca considera que, si bien la decisión es constitucional, aun así, representa un desacierto político, no solamente porque ejemplos similares salpicarían a otros legisladores con quienes no se aplica la misma vara, sino porque con la expulsión, la despidieron como mártir de la oposición y los impulsores quedaron como los malos de la película.

Volviendo a la discusión de lo constitucional, el 28 de febrero, senadores de la oposición lograron juntar las firmas necesarias para convocar a una sesión extraordinaria el jueves 29, con el fin de anular la resolución mediante la cual se aprobó la pérdida de investidura de Kattya. Sin embargo, finalmente no tuvieron quórum, pese a jactarse horas antes de que ya habían conseguido los números.

Al margen de que no lo hayan conseguido, aquí dejaron sentada otra discusión constitucional. ¿Es acaso posible anular una pérdida de investidura mediante un simple proyecto de resolución? ¿Es reversible una expulsión? No lo sabemos, pero acciones de esta talla son las que también ellos criticaron.

En un caso posterior, la oposición y la disidencia colorada también hicieron uso de la mayoría para blindar al expresidente Mario Abdo Benítez de una investigación abierta en su contra. La justicia comunicó al Senado la apertura de una causa contra él por los hechos punibles de supuesta revelación de secretos, inducción a cometer hecho punible y asociación criminal.

Como expresidente y senador vitalicio, Abdo conserva su inmunidad parlamentaria, por lo cual, es necesaria la aprobación del desafuero para avanzar en una investigación. Sin embargo, lejos de permitir que sea la justicia la que haga su trabajo, legisladores abdistas y opositores no dieron sus votos para el efecto.

Lo mismo ocurrió en la Cámara de Diputados con Mauricio Espínola, investigado por los mismos hechos punibles presuntamente cometidos cuando se desempeñaba como secretario de Mario Abdo Benítez. Al principio, Espínola había dicho que él mismo se pondría a disposición de la justicia, pero posteriormente solicitó protección y la obtuvo, ya que tampoco lo desaforaron.

La interpretación del abogado constitucionalista Marcelo Duarte al respecto indica que, la función del Legislativo a la hora de recibir un pedido de desafuero es simplemente analizar si cumple los requisitos y las formas, no juzgar los hechos en sí, pues, esto último, no es parte de su competencia.

Sepa más: La función del Congreso ante un pedido de desafuero: visión constitucionalista

A este uso de mayoría a los efectos del blindaje le siguió otra acción inédita, insólita y para muchos, nula. La repentina y sorpresiva resolución por la cual se dejó sin efecto los desafueros de Rafael Filizzola, Hernán Rivas y Erico Galeano, procesados por la justicia por diferentes hechos punibles.

Esta decisión generó una crisis judicial en la que, nadie sabía cómo desatar el nudo y otros planteaban directamente desconocerlo, ante su evidente ilegalidad, pues no existe la figura de restitución de fueros y tampoco aparece nada similar entre las facultades del Legislativo.

Los fiscales de las respectivas causas pidieron a los jueces una aclaración de cómo debían seguir los casos. Posteriormente, la Fiscalía General del Estado presentó una acción de inconstitucionalidad exponiendo los artículos 137 y 248 de la CN. El primero estipula que “carecen de validez todas las disposiciones y los actos de autoridad opuesto a lo establecido en esta Constitución”, el segundo, establece que el funcionario solo puede realizar los actos estrictamente legislados, con prohibición absoluta de lo no admitido.

Nota relacionada: Fiscalía General acciona contra la restitución de fueros

Ante esta laguna política y jurídica, se produjo otra acción inédita. El movimiento Honor Colorado solicitó un dictamen constitucional respecto a la restitución de fueros. El resultado les indicaba que se equivocaron y que no es posible devolver la inmunidad a un parlamentario. Con esta visión constitucionalista en mano, finalmente aprobaron una resolución mediante la cual anularon la restitución de fueros, es decir, los tres senadores quedaron nuevamente sin protección parlamentaria.

En todos estos ejemplos citados hubo uso de mayorías tanto del oficialismo como de la oposición y de todos los partidos políticos. Sin embargo, algunas voces expresaron su indignación solamente contra un sector. Al margen de las opiniones y posiciones, lo concreto es que, ninguno puede decir que no se equivocó o extralimitó.

Más allá de la biología: la historia emocional que esconde la lactancia materna

Mientras la atención suele centrarse de manera exclusiva en el recién nacido, la psicóloga perinatal Camila Codas reflexiona sobre la profunda metamorfosis psicológica, la revolución hormonal y la exigencia silenciosa que atraviesan las madres durante el posparto.

La lactancia existe desde el origen de la humanidad. Aun así, la atención mediática y científica suele enfocarse en los indiscutibles beneficios biológicos para el bebé, dejando en un segundo plano la vivencia de la mujer. En el marco de la Semana Nacional de la Lactancia Materna, la psicóloga perinatal Camila Codas propone desviar la mirada hacia el estado emocional de la madre y la red de contención que la rodea.

“En el consultorio escucho con frecuencia una frase que transmite siempre lo mismo: ‘Todo el mundo estaba pendiente de mi bebé, pero muy pocos me preguntaban cómo estaba yo’”, revela Codas.

Para la psicóloga, la sociedad mantiene una deuda histórica con la salud mental en esta etapa, considerando que la lactancia no es solo una forma de alimentación, sino una experiencia de alta disponibilidad física y emocional en un momento de plena vulnerabilidad.

Psicóloga Perinatal, Camila CodasPsicóloga Perinatal, Camila Codas

LA REVOLUCIÓN HORMONAL Y EL APRENDIZAJE DEL ENTORNO

El posparto implica una reorganización biológica drástica. Luego del nacimiento, la brusca caída de la progesterona da paso al protagonismo de la prolactina. Conocida popularmente como “la hormona de la leche”, la prolactina no solo estimula la producción de alimento, sino que acompaña el proceso psicológico de adaptación a la maternidad.

No obstante, la especialista aclara que el bienestar de la mujer no depende en exclusiva de las hormonas. El cansancio acumulado, las noches en vela, el dolor físico y la redefinición de la propia identidad convierten a este período en un aprendizaje mutuo. Mientras el bebé aprende a succionar, la madre aprende a interpretar los llantos, a confiar en su cuerpo y a pedir ayuda cuando la situación la sobrepasa.

EL VALOR DE LOS PEQUEÑOS GESTOS

Frente a la sobrecarga y la presión de los ideales irreales, la contención no siempre requiere intervenciones complejas. La presencia activa de la pareja, la familia y el círculo cercano mediante acciones cotidianas resulta determinante para sostener la salud mental materna.

Entre las acciones prácticas más significativas que se destacan desde la clínica diaria se encuentran:

Sostén físico inmediato: acciones simples como acercar un vaso de agua mientras la madre amamanta, acomodar almohadones o preparar la comida de la casa.

Garantizar pausas de autocuidado: sostener al recién nacido unos minutos para permitir que la mujer pueda ducharse con tranquilidad o descansar.

Poner el foco en la mujer: preguntar directamente a la madre cómo se siente de manera integral, validando sus emociones más allá del estado del bebé.

“Una lactancia no se sostiene solamente con leche. Se sostiene con información, con profesionales que acompañen, con una red de apoyo presente y con una mamá que se siente escuchada, respetada y cuidada”, concluye Codas, recordando que cuidar el bienestar de la mujer es indispensable para garantizar el desarrollo del niño.

Salas de lactancia y guarderías en empresas y entes públicos, ¿se cumple la ley?

La legislación paraguaya contempla la obligatoriedad para instituciones públicas y empresas del sector privado de instalar guarderías y salas de lactancia, conforme a una determinada cantidad de trabajadoras en su plantel. Ante este escenario, surge la interrogante, ¿se cumple la ley o es letra muerta?

Por Robert Bourgoing (@robertb_py)

En la semana que acaba de concluir se conmemoró la “Semana Mundial de la Lactancia Materna”, iniciativa impulsada por la OMS con el propósito de resaltar la importancia y los beneficios de esta práctica que se constituye en un derecho fundamental para la nutrición y el desarrollo infantil.

Esta celebración indefectiblemente nos lleva a debatir sobre la situación de las madres trabajadoras y los derechos de los que gozan, varios de los cuales hoy día se encuentran estipulados en la legislación paraguaya.

Podemos citar la Ley N° 5508/15, el Decreto 7550/2017 ampliado por la Ley N° 6453/19 de Promoción, Protección a la Maternidad y Apoyo a la Lactancia Materna, que otorga a las madres trabajadoras en el periodo de gestación, nacimiento y lactancia una serie de garantías en consecuencia con las recomendaciones internacionales.

Uno de los aspectos cruciales de esta normativa es la obligatoriedad de instalar salas de lactancia, tanto en instituciones del sector público como en empresas privadas donde exista un número mayor a 10 mujeres en el plantel.

Cabe mencionar que este límite se evalúa por establecimiento o sucursal física, no por el total corporativo a nivel nacional, por lo que una empresa que cuente con distintas oficinas o dependencias deberá, indefectiblemente, tener una sala de lactancia en cada una de ellas, siempre y cuando exista el número exigido de trabajadoras.

En lo concerniente al espacio físico, cada sala debe contar con un tamaño mínimo (aprox. 4 metros cuadrados), un refrigerador para conservar la leche, sillones cómodos, condiciones óptimas de higiene, ventilación y privacidad.

Las trabajadoras que se encuentren en etapa de lactancia tienen un permiso de 90 minutos diarios (pagados) para el amamantamiento o extracción de leche hasta los 7 meses de edad del bebé, prorrogable hasta los 24 meses bajo indicación médica (con 60 minutos diarios).

En esa misma línea, también se encuentra en vigencia la disposición de habilitar guarderías o Espacios de Desarrollo Infantil (EDI), prevista en el Artículo 134 del Código Laboral. Este apartado contempla que aquellos establecimientos comerciales o industriales que empleen a más de 50 trabajadores de cualquier sexo cuenten con este tipo de lugares.

El servicio cubre a los hijos de los trabajadores desde los 45 días hasta los 2 años de edad. En este caso, las empresas disponen de tres opciones legales para acatar la norma: habilitar una guardería propia dentro del mismo predio, subcontratar un servicio tercerizado externo o pagar directamente al trabajador una compensación económica destinada a solventar el costo de una guardería de su elección.

El Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social (MTESS) es el ente encargado de fiscalizar activamente estos espacios y el cumplimiento de las normativas vigentes en favor de las madres trabajadoras.

Las empresas que incumplan la instalación de espacios de atención infantil o salas de lactancia se exponen a sanciones económicas que van de 10 a 30 jornales mínimos por cada trabajador afectado. Los montos de cada multa automáticamente se duplican en caso de reincidencia.

Es muy probable que la mayoría de las empresas e instituciones públicas en la actualidad incumplan estas disposiciones legales, salvo algunos casos puntuales, sin que tampoco exista una presión por parte de las autoridades competentes para certificar y controlar su efectivo cumplimiento.

Independientemente a los argumentos que pudieran esgrimirse para intentar justificar la carencia de estos espacios, el cumplimiento de las leyes es inherente a cualquier circunstancia, por lo que la obligación en el ámbito tanto público como privado es ineludible para salvaguardar los derechos de las madres trabajadoras.

Cuando olvidar ya no es solo un descuido: cómo cuidar el cerebro antes de que sea tarde

La discapacidad intelectual y el deterioro cognitivo suelen asociarse con la infancia o con enfermedades avanzadas. La psicóloga educacional Lorena Balbuena Castillo advierte que la prevención comienza décadas antes y que pequeños hábitos cotidianos pueden marcar la diferencia para conservar la memoria, la atención y la autonomía en la vejez.

La discapacidad intelectual suele asociarse a una condición vinculada exclusivamente a la niñez. La mayor parte de las campañas, tratamientos y programas apuntan a la intervención temprana, un enfoque fundamental para mejorar el desarrollo de los niños. Aunque esa realidad es incuestionable, existe una pregunta que muchas familias comienzan a hacerse cuando esos niños llegan a la adultez: ¿qué pasa después de los 18 años?

Para la licenciada Lorena Balbuena Castillo, psicóloga educacional del Centro Comunitario de la Facultad de Filosofía de la Universidad Nacional de Asunción (UNA), el desafío consiste en acompañar a las personas durante todo su ciclo de vida y trabajar para preservar una capacidad que suele pasar desapercibida hasta que comienza a fallar, que es la funcionalidad cognitiva.

“Lo que tratamos de mantener en la vida de toda persona, especialmente en los adultos mayores, es la funcionalidad cognitiva. Buscamos cuidar la reserva cognitiva, que es la que favorece la salud del cerebro”, explicó.

La memoria también necesita entrenamiento

Balbuena señala que muchas personas creen que los olvidos cotidianos forman parte natural del envejecimiento. Salir del supermercado y no recordar dónde quedó estacionado el vehículo, olvidar dónde quedaron las llaves o preguntarse varias veces si se apagó la hornalla parecen situaciones inofensivas.

Aunque esos episodios pueden parecer simples distracciones, también representan señales de que la atención sostenida y la memoria empiezan a resentirse.

“Muchas veces decimos ‘soy luego olvidadiza’ o ‘siempre fui despistada’, como si fueran excusas normales. En realidad, esos pequeños olvidos afectan nuestra atención y pueden ser el inicio de un deterioro mayor”, advirtió.

La especialista explicó que la reserva cognitiva comienza a construirse incluso antes del nacimiento y se fortalece durante toda la vida mediante hábitos saludables, estimulación intelectual y una buena salud física.

Dormir poco, vivir estresado y depender del celular

Uno de los principales enemigos del cerebro es la falta de descanso. “Dormir menos de seis horas durante años pasa factura. Las fases profundas del sueño son fundamentales para proteger el hipocampo, que es el centro de la memoria y la atención”, afirmó.

El estrés crónico también representa otro factor de riesgo importante. La psicóloga explicó que el cortisol, hormona que inicialmente ayuda al organismo a responder ante situaciones de tensión, termina dañando las neuronas cuando permanece elevado durante largos períodos.

“El estrés prolongado enferma al cuerpo y al cerebro. Ese exceso de cortisol termina afectando justamente la zona encargada de la memoria”, sostuvo.

A esta realidad se suma otro protagonista de la vida moderna, que sin dudas es el teléfono celular. Según Balbuena, el uso constante de pantallas disminuye la capacidad de mantener la atención durante períodos prolongados.

“Los chicos ya no quieren escuchar un cuento largo porque están acostumbrados al cambio permanente de imágenes y al desplazamiento infinito en las redes sociales. Eso afecta directamente la atención sostenida”, explicó.

Nunca es tarde para cuidar el cerebro

Uno de los mensajes que más enfatiza la especialista es que el cerebro conserva capacidad de regeneración incluso en edades más avanzadas.

Recordó que desde la década de 1990 la ciencia comprobó que el hipocampo puede seguir generando nuevas neuronas durante toda la vida.

“Incluso una persona de 80 años puede generar nuevas neuronas. Eso nos demuestra que siempre vale la pena cuidar el cerebro”, afirmó.

Para fortalecer esa reserva cognitiva recomienda medidas sencillas que no implican grandes inversiones económicas:

Dormir entre siete y ocho horas por noche.

Reducir el consumo de azúcar y alimentos ultraprocesados.

Comer más frutas y verduras.

Beber suficiente agua.

Evitar el uso del teléfono celular al menos dos horas antes de dormir.

Mantener el Wi-Fi y el teléfono fuera de la habitación durante el descanso.

“Lo que vos comés también lo come tu cerebro. Lo que vos te decís, tu cerebro lo escucha”, resumió.

Un ejercicio simple para reducir el estrés

Durante la entrevista, Balbuena compartió un ejercicio que recomienda para activar el sistema nervioso parasimpático, encargado de favorecer la relajación.

Consiste en mantener una postura erguida y masajear suavemente durante aproximadamente un minuto la zona ubicada sobre el entrecejo utilizando los dedos índice y medio.

Según explicó, esta estimulación activa el nervio trigémino y ayuda a disminuir la respuesta del organismo frente al estrés, favoreciendo indirectamente la memoria y la concentración.

La soledad también enferma

Desde el Centro Comunitario de la Facultad de Filosofía de la Universidad Nacional de Asunción impulsan programas de atención y acompañamiento para niños, adolescentes y adultos, con énfasis en la salud cognitiva. Dentro de los programas del centro que lidera, otro aspecto que preocupa es la llamada “soledad no elegida”.

La psicóloga señaló que muchos adultos mayores expresan sentirse solos, una situación que también repercute sobre la salud mental y cognitiva.

Por ello considera fundamental fortalecer los vínculos familiares e incentivar actividades intergeneracionales.

“Es buenísimo visitar a los adultos mayores, compartir tiempo con ellos y generar espacios donde puedan sentirse acompañados”, indicó.

Atención psicológica accesible

El Centro Comunitario de la Facultad de Filosofía de la UNA funciona en el barrio Itá Pytã Punta, junto al sector de posgrado de la facultad.

Creado en 2003 para brindar asistencia psicológica a poblaciones vulnerables, actualmente desarrolla once programas de extensión universitaria que incluyen atención clínica, charlas educativas y trabajos comunitarios en escuelas y municipios.

Las consultas tienen un costo de G. 20.000 para el público general y G. 15.000 para estudiantes universitarios. También existen mecanismos de exoneración para personas con dificultades económicas.

Las citas pueden solicitarse de lunes a viernes, de 7:00 a 19:00, llamando al (021) 424 243.