Cuidados y recuperación pos COVID-19: ¿Qué secuelas deja el virus en el organismo?

Dificultad respiratoria, persistencia de la pérdida del gusto y el olfato, palpitaciones, problemas cutáneos son algunas manifestaciones que quedan en los pacientes recuperados de coronavirus. Los profesionales de la medicina Hernán Rodríguez, infectólogo y Pablo Peña, especialista en Medicina Ortomolecular explican las posibles secuelas y qué hacer para lograr una recuperación efectiva.

Por Patricia Cañete - @PattyLeonor

El grado de afectación del coronavirus en el cuerpo depende de la relación de este con la condición al momento de la infección y el proceso en sí. Están los pacientes asintomáticos que cursan la enfermedad sin muchos cambios y corresponden al 30 a 40 por ciento y por lo general no quedan con secuelas.

En el caso de los que desarrollan cuadros leves también podrían pasar desapercibidos síntomas muy marcados y solo presentar congestión nasal, secreción y tener una rápida recuperación y están los de mayor impacto, que requieren internación e ingresan a terapia intensiva.

El Doctor Hernán Rodríguez, infectólogo explica que en los pacientes graves sí pueden quedar secuelas que lleva tiempo superarlas ya que estos cursan un proceso inflamatorio de los pulmones que se inicia unos días después del los primeros síntomas y es cuando se requiere de tratamiento antiinflamatorio y antiviral además del uso de corticoides y la utilización de heparina para las complicaciones por coagulación.

“Cuando el proceso inflamatorio es importante en los pulmones, el paciente que logra recuperarse puede quedar con una fibrosis pulmonar y es la principal secuela que puede desarrollar un cuadro inflamatorio por el virus”, afirmó el especialista.

Por este motivo es fundamental el tratamiento precoz previsto en el protocolo y el manejo es bastante homogéneo tanto en el sector público como en el privado porque rige para todos los establecimientos, aclaró.

“El objetivo es que el proceso inflamatorio sea lo menos intenso posible para que esa persona se recupere sin secuelas en los pulmones porque la fibrosis es una especie de cicatriz que queda en los pulmones y como este órgano es flexible porque se expande y se retrae con la fibrosis sufre una disminución de esa capacidad y es cuando la persona puede manifestar falta de aire o presenta discapacidad para realizar actividades físicas en las que antes tenía un mejor rendimiento”, señaló.

La intensidad de la fibrosis depende de varios aspectos y uno de ellos es el proceso inflamatorio de la enfermedad.

En cuanto al gusto y olfato que se presentan como síntomas del coronavirus, es variable indicó Rodríguez.

“Un aspecto importante que vemos en una persona que perdió el olfato y el gusto es la variación de la duración, algunos se recuperan pronto y otros tardan meses y es un síntoma relativamente leve, reversible, se recupera”, afirmó el profesional.

En cuanto a infecciones pos internación, también es variable de acuerdo a la manera en que se desarrolló el virus. Si es un paciente muy grave, que estuvo en terapia con asistencia respiratoria mecánica entubado hay un riesgo agregado a nivel de infecciones bacterianas.

Para otras afecciones que puedan quedar pos COVID-19, guarda relación con la presencia de alguna enfermedad de base, por ejemplo si el paciente tiene un problema cardiaco y entra a terapia se debe tener cuidado no directamente por la enfermedad sino por la condición del paciente ya que podría sufrir un cuadro sobreagregado.

Algunos signos y síntomas del COVID-19 notificados también en el sistema se encuentran las manifestaciones cutáneas, cuadros digestivos, diarrea que por lo general son procesos autolimitados y pasado un tiempo desaparecen.

“Como afectación directa tenemos los pulmones y se puede clasificar en los propios de la enfermedad y los sobreagregados por la condición del paciente”, aclaró.

Rodríguez destacó que una persona asmática no corre mayor riesgo de complicación por tener esta condición pero si desarrolla un cuadro grave sí podría tener consecuencias. Lo mismo ocurre con los pacientes adultos mayores ya que tener más de 60 años implica un riesgo.

“Si se recupera del cuadro grave al estar en el grupo de adultos mayores hay una mayor posibilidad de quedar con secuelas”, explicó.

El pos COVID-19 también puede manifestarse con decaimiento, desgano, la persona se siente sin fuerzas pero por lo general esto es temporal y no debería constituir una situación prolongada.

“Es muy importante siempre tener en cuenta que hay excepciones y que seguimos aprendiendo del virus y su proceso entonces tenemos que los cuadros leves y asintomáticos no sufren esa dificultad respiratoria ante un esfuerzo físico como los que sí tuvieron un cuadro grave”, agregó.

Rodríguez afirmó que lo importante es que el paciente que sale de alta tenga la indicación médica de que ante la presencia de molestia alguna de falta de aire u otra condición diferente vuelva a consultar porque si es un paciente que desarrolló una fibrosis pulmonar deberá tener el acompañamiento de un fisioterapeuta respiratorio para tratar las posibles secuelas.

En el caso de los niños, solo se presenta si existe una condición previa a nivel pulmonar, no así en los adultos mayores que son los candidatos a presentar estas secuelas.

Recuperación a partir de la Microbiota

Las cifras oficiales en Paraguay hasta la fecha son de aproximadamente 66.000 personas infectadas y 46.000 recuperadas, pero ¿Qué secuelas quedaran en aquellas personas que han pasado la enfermedad? y sobre todos en aquellas donde las manifestaciones fueron moderadas y graves, todo se encuentra en estudio y conocemos más a medida que pasan los días, también explica el Doctor Pablo Peña, especialista en Medicina Ortomolecular.

“Algunas recomendaciones y medidas generales importantes a tener en cuenta, sobre todo tener especial énfasis en un nuevo órgano, poco conocido aun por profesionales de la salud pero cada día más estudiado es la Microbiota, este conjunto de virus, bacterias, hongos y parásitos que viven en y con nosotros: en nuestra piel, nuestra boca, nuestra garganta, nuestros bronquios y tiene como epicentro nuestros intestinos. Así es, estamos llenos de seres vivos diminutos, microscópicos (no los podemos ver a simple vista) y podemos tener como uno de los principales focos luego de la infección”, señaló para HOY.

¿Por qué es importante considera la Microbiota? Peña explicó que durante la infección por coronavirus a los pacientes, y según cada caso, se le administran como protocolo medicamentos antivirales, antibióticos, corticoides, antiparasitarios que pueden generar un desequilibrio en la Microbiota.

Y la recuperación del equilibrio está en la alimentación que incluya antioxidante y sea colorida llena de verduras y frutas como indica la ISIN (International Society for Inmunonutrition).

“Además de alimentos fermentados pocos conocidos en el país, actualmente como lo son el Kefir, la Kombucha, el Chucrut, el Kimchi, que incluso se comercializan en supermercados actualmente, base para reponer nuestros bichitos”, recomienda el profesional.

También se puede consumir probióticos previo asesoramiento de un profesional de la salud y estos son comercializados en farmacias pero existen numerosas cepas con indicaciones precisas que ayudan a reparar la Microbiota alterada.

Otros aspectos pos COVID-19, puede estar enfocado en la falta de concentración y esto se debe a que existe actualmente el eje Microbiota - Intestino - Cerebro. “Existen estudios que demuestran que una Microbiota alterada puede generar problemas a nivel cerebral com la falta de concentración o ansiedad. Podemos ayudar a una mejor y rápida recuperación

con algunos suplementos como el Omega 3, la Glutamina y el Magnesio, todos actúan a nivel bioquímico en el cerebro”, señaló Peña.

Por otro parte, la diminución del dolor intestinal, que también se puede presentar es modulando la Microbiota ya que esto permite disminuir la inflamación y el dolor abdominal complementando el tratamiento con productos antiinflamatorios naturales como la cúrcuma, o el mismo omega 3 por sus efectos antiinflamatorios.

En el caso del decaimiento y la fatiga que que manifiestan los pacientes recuperados de COVID-19, la modulación de la Microbiota mejora la fuerza porque mejora la absorción de nutrientes, de vitaminas, minerales, aminoácidos necesarios para una recuperación eficaz.

“Esto complementamos con el consumo del aminoácido glutamina, también citado anteriormente, aminoácido más abundante del cuerpo, con efectos a nivel cerebral, intestinal y muscular, mejorando la recuperación de los pacientes y a ello podríamos agregar Malato de Citrulina, también un producto natural y de venta libre, que aumenta la energía a nivel celular y favorece la eliminación de ácido láctico y amonio, sustancias tóxicas que aumentan y se acumulan durante la fatiga”; explicó el doctor.

Los síntomas de pérdida del gusto y olfato desaparecen paulatinamente con el tiempo así como las palpitaciones y taquicardia que van desapareciendo a medida que el cuerpo vuelve a su homeóstasis.

“Los pacientes con manifestaciones moderadas y severas deberán realizar ejercicios de fisioterapia respiratoria para ir recuperando ese pulmón dañando y así también ir disminuyendo la falta de aire persistente que podría quedar como secuela luego de hacer pasado la enfermedad”, puntualizó el profesional.

 

Dunas de San Cosme y Damián, una joya turística que se está perdiendo

Uno de los atractivos del Paraguay considerado como destino turístico más solicitado en el departamento de Itapúa son las dunas San Cosme y Damián. Hoy corren el riesgo de desaparecer ante la desidia de las autoridades.


Fuente: Brian Vicésar (@BrianVicesar)

Un gran impacto ocasionó el posteo del agente de viajes Juanma Serrano en su cuenta de Twitter (@JuanmaSN), donde muestra la situación actual de las dunas de San Cosme y Damián, las cuales están prácticamente desaparecidas. “Una pena. Siempre se advirtió que esto iba a suceder y nunca se tomaron las medidas”, lamentó.

El sueño de todos los habitantes de esa localidad es que se salven las dunas de arena porque son el principal atractivo que tiene la comunidad, junto a las Reducciones Jesuíticas y el Centro de Interpretación Astronómica Planetario (Buenaventura Suárez). Incluso ya fueron declaradas por la Junta Municipal como patrimonio natural, atendiendo su alto riesgo de desaparición.

Aníbal Maidana, intendente de San Cosme y Damián, manifestó que desde el 2016, año en que asumió el cargo, comenzó a preocuparse por las dunas, ya que cada año se pierde media hectárea de su extensión. “Desde que asumí fui insistiendo con notas a la Entidad Binacional Yacyretá (Eby), diputados y manifestaciones, pero nunca tengo respuesta favorable, me dijeron que un proyecto de esta envergadura sale caro, que iban ver la forma pero todo es historia”, lamentó.

Un proyecto de recuperación de las dunas, que consiste en el refulado de arena, había sido anunciado por las autoridades de la Entidad Binacional Yacyretá, pero hasta la fecha aún no realizó ninguna intervención. “Ese es el proyecto más económico, que sea como una playa que cada año vaya acondicionándose. Antes tenía 70 hectáreas, pero ahora solo quedan dos a tres hectáreas. Se va a perder todo en los próximos años”, dijo.

El jefe comunal ponderó la presencia de las dunas en la ciudad por ser el principal atractivo de los turistas y calculó que generan ingresos de unos 2 mil millones de guaraníes en la comunidad, junto con las demás opciones turísticas que ofrece la localidad. “Me da una gran pena que esto pase, con una orden de compra se hubiera juntado esa plata para limpiar la duna”, acotó.

Por su parte, Rolando Barboza, director de turismo de San Cosme y San Damián, mencionó que las dudas eran un territorio enorme que luego del embalse de la represa de Yacyretá surgieron en los años 80. Dicha represa hizo subir el nivel del río y los humedales e islas del Paraná desaparecieron bajo el agua, dejando a su paso solo las dunas. Luego con las inundaciones, estas se fueron achicando con el paso de los años.

“Los visitantes que vienen les interesa conocer. Esto permite generar ingresos no solo a los lancheros, sino que a las posadas y los restaurantes de la zona. Existen proyectos, se hicieron visitas, pero no prosperan. La pérdida sería doble: una riqueza natural y un recurso económico, porque cada verano y todo el año, vienen visitantes de todo el mundo”, indicó.

Hace un año surgió en las redes sociales la iniciativa #SalvemosLasDunas, de los pobladores que se unieron a la causa para salvar las dunas, sin embargo las autoridades no tomaron acciones serias al respecto para implementar un proyecto de salvataje de este sitio.

TRANSPORTE PARA LAS DUNAS

Actualmente en el sitio son dos las empresas de transporte que explotan el servicio desde la costa del Río Paraná hasta las dunas, mediante eso brindan puestos laborales a muchas personas.

La docente Marta Duarte, quien hace ocho años incursiona en los viajes en bote, menciona que posee dos embarcaciones, una con capacidad de 60 y otra de 30 pasajeros, pero por la crisis de la pandemia solamente habilitó el bote más pequeño hace 15 días tras haber suspendido desde el mes de marzo.

“Pocas personas tenemos aún, entre semana no trabajamos porque es elevado el presupuesto para poner en marcha el bote, entonces necesitamos juntar un mínimo de 10 pasajeros para el viaje y cuesta completar eso. Los pocos que vienen lo hacen en familias o en parejas. Acá nosotros les ponemos alcohol en gel y deben usar tapabocas. Una vez que termina el recorrido, los chalecos salvavidas son rociados con alcohol y se colocan en el sol para desinfectar”, detalló.

Duarte refirió que los viajes tienen un costo de 600.000 guaraníes, monto que se divide entre los viajeros, dando un costo individual de 60 mil guaraníes.

Respecto al nivel de las dunas, la docente y emprendedora reconoció que con el paso de los años fue achicándose considerablemente. “Vinieron varias veces de Yacyretá, prometen pero queda en el opareí. Ellos son los responsables porque esto se produjo con el embalse de la represa. Acá si no hay dunas, mueren las posadas turísticas. Se invirtió mucho en posadas, pero prácticamente no hay visitas, sí al planetario vienen pero solamente de paso. La pérdida afectará mucho a la gente de la ribera que trabaja en el agua”, comentó.

Los interesados en utilizar sus servicios, pueden contactarla al 0981 879143. Mientras que aquellas personas que deseen visitar otras opciones en esa ciudad pueden contactar con la Senatur al 0985 732956.

GUÍA DE POSADAS

Posada y Restaurante Stella Mary y Rafael (073) 275-207.

Posada y Restaurante Misión Jesuita San Cosme y Damián (073) 275-272.

Posada Alex San Cosme y Damián (0985) 811-198.

Posada Doña Chinita San Cosme y Damián (073) 275-263.

Posada Doña Leila San Cosme y Damián (073) 275-368 / (0985)731-658.

Posada 6 Hermanos San Cosme y Damián (073) 275-211 / (0985) 823-264.

Posada Cielo San Cosme y Damián (0985) 210-293.

Posadas El parque de Alderete Hermanos San Cosme y Damián (0985) 731-658.

Posada Don Pili San Cosme y Damián (0985) 776-215.

Posada Doña Miti San Cosme y Damián (0995) 360-409.

 

Reinventarse de forma ‘picante’: “Las oportunidades hay que crearlas y hacer que sucedan”

De las crisis surgen ejemplos de personas que descubren que pueden tener otra profesión y que canalizan toda su energía y su esperanza en concebirlo. A veces, las circunstancias menos esperadas terminan dando el empujón que falta. Esta es la historia de Robin Glitz, que tras quedar desempleado decidió asumir el reto y volcarse de lleno a la producción de pickles artesanales.

Por Gonzalo Cáceres - @gonzatepes

En todas las crisis vividas -a lo largo de la historia- han existido aquellos que se han hundido y los que han salido a flote. La pandemia golpeó a las empresas y dejó sin trabajo a muchas personas, quienes -por consecuentes razones- se ven obligados a buscar nuevos rumbos, a reinventarse, pese a que suene fuerte -y hasta antipático- plantearlo.

Para cambiar de rutinas hace falta tiempo, pero también esa voluntad que solo se posee cuando somos conscientes de que debemos cambiar. Reinventarse no sólo consiste en creer en cosas en las que antes no se creía, sino en tener otros comportamientos, cambiar de actitud.

Así lo atestigua Robin Glitz, quien es el fundador, cocinero, repartidor, cajero y brand manager de ‘Pickles El Gringo’, una empresa nacida de entre las circunstancias excepcionales planteadas por el COVID-19 y cuya visibilidad se hace cada vez más pujante en las redes sociales.

“COMENCÉ CON UNA OLLA Y LEÑA”

“Comencé con una olla, mis ingredientes y leña. Debajo del mango. Ahí cocinando totalmente artesanal, pero siempre con cuidado, con todas las medidas. Así fue como empezó todo”, comenzó diciendo el joven luqueño.

Para Robin el negocio de los picantes estaba latente hace un tiempo, aunque priorizó en su momento el “sueldo seguro”. “Todo comenzó en el año 2016. Mi hermana tenía su negocio de picantes y yo era su cocinero, el que preparaba los productos. Y su negocio no pudo surgir; entonces, igual comencé a preparar mi propio picante y salía a colocar… le vendía a los amigos, a los copetines, bares, restaurantes, lomiterías y eso”, contó.

LA PANDEMIA

Ni lo veía venir, jamás imaginó que lo que arrancó como un “extra” tomaría un lugar central en su economía. “Cuando llegó la pandemia, se dio el tema de la reducción (de personal) y todo eso. Estaba en una empresa grande y me desvincularon. Me quedé sin trabajo, no me dieron muchas vueltas y me dejaron ahí sin saber qué hacer”, recordó.

Pero, como dice el grandioso Serrat, “caminante no hay camino, se hace camino al andar”.

“Entonces, estando en casa un día, en plena fase cero (de las medidas de contingencia), no podía salir ni a la despensa, entonces estaba pensando ‘¿Qué es lo que hago bien?’, ¿Qué es lo que sé hacer?’, dije”. Ahí, en esa calurosa tarde nació ‘Pickles El Gringo’.

Quienes se reinventan suelen ser también aquellos que localizan el control de su vida dentro de ellos mismos, los que piensan ‘yo puedo hacer algo y tengo cierto control’. Lo opuesto es la gente que dice ‘que sea lo que Dios quiera’. El que pone el control de su vida fuera de sí mismo tiene más dificultad para reinventarse o para superar las situaciones.

El principal problema de las personas que quieren emprender es que no están lo suficientemente preparadas y no saben ni por dónde empezar, cómo organizarse o la forma de proyectarse.

Es así que Robin dio el siguiente paso. Se enfrentó a la titánica misión de formar su clientela. Y lo hizo a la vieja usanza. “Salí a recorrer, a ofrecer mi producto puerta por puerta. Con paciencia, me cansé de golpear puertas”, hasta que “descubrí que era más fácil encontrar ferias donde concurría mucha gente”.


“La de Fortis fue mi primera feria. Después ya estuvo en dos sucursales del mismo super. Y ahí, hablando y hablando, me hice de contactos y conseguí más espacios, más ferias y más ventas. Ahí di el salto, prácticamente”.

El creciente número de ventas hizo posible que Robin reinvierta en el negocio y expanda su oferta: picante casero, mermelada de ají (dulce y picante), pasta de morrón y ají y ajos asados. Picante de chile habanero y piña asados, y picada jardinera (pickle clásico) y más, ‘Pickles El Gringo’ no se detiene y se diversifica.


“Estamos viendo para conseguir una cocina industrial, es el próximo paso. También queremos agilizar un poco la esterilización de los envases, porque si hacés bien pues lleva su tiempo, hay que cuidar todos esos detalles para cuidar la higiene y el producto”, explicó.

“NO PERDÍA NADA PROBANDO”

“Dudé muchísimo, pero muchísimo, para dedicarme 100% a esto. Lo que me inspiró fue decirme a mí mismo que no perdía nada probando. Es algo que sé hacer, que me gusta hacer, que quiero hacer. Le digo a la gente que no se pierde nada, que intente, que se anime. Las oportunidades hay que crearlas y hacer que sucedan, porque estando en la zona de confort… así es muy difícil que las cosas cambien”, sentenció.


PD: La cosa marcha tan bien que Robin no se plantea -de momento- volver a los horarios de oficina. Al momento de la elaboración de este artículo, rechazó una oferta laboral -vender para otra marca- y se centra en impulsar su producto.

 

Insolvencia al archivo por un año, pero, ¿qué dice la ley de quiebras?

El proyecto de ley de insolvencia, que no podrá volver a tratarse hasta dentro de un año, recogía varios aspectos de la actual ley de quiebras e incorporaba elementos nuevos como el cuestionado plazo de 90 días a partir del segundo incumplimiento de pago. ¿Qué tan malo era el planteamiento y cuáles son los términos que rigen hoy?


Fuente: Gabriela Marmori Battilana, @gabymarmori

El proyecto de ley de insolvencia, presentado en marzo del 2019 por el Ejecutivo, en un trabajo elaborado de forma conjunta por varios ministerios, pretendía derogar y reemplazar la actual ley de quiebras que es la que hoy rige.

Uno de los puntos más cuestionados del planteamiento es el artículo 9, en el cual se establecía que a partir del segundo mes de incumplimiento de obligaciones de cualquier naturaleza, comenzaba a correr un plazo de 90 días para que el deudor tome tres caminos: la convocatoria de acreedores, la quiebra o la homologación del acuerdo extrajudicial de reorganización, este último, un elemento nuevo del proyecto.

En la normativa vigente en cambio no existe un plazo y tampoco la figura del acuerdo extrajudicial, considerada como una ventaja por los proyectistas, ya que deudores y acreedores pueden fijar sus propias formas de pago, prórrogas, quitas, etc, sin intervención de un juez y recién al final homologar ese acuerdo ante la justicia.

“En la ley de quiebras los procedimientos terminan siendo muy engorrosos, con fase de concordatos sin plazos establecidos. En la estadísticas, un proceso puede durar hasta cinco años, frente a los dos años y medio que duran en la región”, explicó a HOY el abogado del Tesoro, Fernando Benavente.

Aclaró que lejos de lo que se cuestionaba y se temía sobre embargo casi inmediato de los bienes, la idea de este proyecto era que el deudor ya desde una etapa incipiente de la dificultad financiera pueda comenzar a actuar a sabiendas de ese plazo, a fin de convocar a los acreedores y negociar en la forma más conveniente o menos perjudicial el pago.

Opinó que este planteamiento necesitó mayor debate y socialización para que se conozca no solamente la intención de fondo, sino también varios beneficios que no figuran en la ley de quiebras.

En contrapartida el director del Centro de Atención al Deudor, Edwar Arca, se mostró radicalmente en contra del proyecto. “Cuando una persona es declarada en quiebra, todo su patrimonio es desapoderado y los bienes pasan a ser administrados por los síndicos de quiebra, que finalmente son los que van a liquidar de la forma más rápida todo su patrimonio para poder hacer dinero líquido y pagar la deuda”

Actualmente no se exige la inscripción de la solicitud de convocatoria de acreedores, mientras que con la ley de insolvencia sí se establecía una obligatoriedad de registrarla, bajo el argumento de que sus efectos buscan proteger la integridad de los bienes.

Durante la etapa de admisión de la solicitud de quiebras, un juez es el que está facultado a dar intervención a la Sindicatura General de Quiebras, potestad que se eliminaba en la ley de insolvencia, ya que el síndico empezaba su actuación recién desde la admisión y no antes.

En cuanto al plazo para la admisión de esa solicitud, actualmente es de 25 días y con el proyecto se reducía a 10 días, precisamente con la intención de simplificar los tiempos.

SUPUESTOS BENEFICIOS DESAPROVECHADOS

Además de la nueva figura del acuerdo extrajudicial, otro de los indicadores que incorporaba la ley de insolvencia era la posibilidad de que las Mipymes que estuvieran en proceso de convocatoria de acreedores, igual pudieran presentar sus propuestas en procesos de contrataciones públicas, algo que no está permitido en la ley de quiebras.

Otro aspecto es la transparencia, pues hoy la apertura del juicio de convocación de acreedores implica que el juez sea quien designe por el periodo de un mes como agente síndico al candidato que proponga la Sindicatura General de Quiebras, en cambio, la ley de insolvencia establecía como mecanismo el sorteo y que además el seleccionado no participe de futuros sorteos de la misma lista hasta que la nómina se agote.Todo esto con el fin de dar absoluta aleatoriedad y transparencia al proceso.

La innovación y el estímulo. Con la actual ley no se contempla ninguna medida que aliente el financiamiento de la empresa después de la apertura del proceso de insolvencia, en cambio, con el proyecto rechazado se pretendía aumentar la posibilidad de conseguir nuevos financiamientos y de maximizar la tasa de recupero de los créditos, así como mantener el negocio en marcha, sea para venderlo en funcionamiento o para reorganizarlo.

Ejecuciones solo después de la homologación. Hoy todas las ejecuciones de bienes del deudor pueden desarrollarse y no ser alcanzadas por ninguna suspensión, en cambio, con la ley rechazada, los remates de créditos con garantía real o los derivados de un contrato podrán concretarse solamente después de homologado el concordato (acuerdo entre deudor y acreedor)

Plazo para el concordato. La ley de quiebras estipula que el juez (potestad discrecional) es quien fija el periodo para la propuesta del concordato. Con la ley de insolvencia en cambio el deudor hubiera dispuesto un plazo fijo de 90 días

Se acortan los tiempos. El plazo que rige hoy para impugnar un concordato es de 8 días, que con el proyecto se reducían a cinco. Misma diferencia existe con el tiempo para homologar el concordato, 8 días que se recortaban a 5.

Continuidad de una empresa. Con la ley de quiebras no se establece la continuación de la empresa, con el proyecto en cambio, el agente síndico deberá continuar de inmediato con la actividad de la empresa, si de la interrupción resultara con evidencia un daño grave al interés de los acreedores.

Esta continuación se considerará obligatoria en un plazo cinco días hábiles en caso de que esté establecido un tiempo.

¿VENTAJA O DESVENTAJA QUE EL DEUDOR PAGUE A LOS SÍNDICOS?

Actualmente los agentes síndicos son remunerados con recursos del Presupuesto General de la Nación, con un salario equivalente al de un juez de primera instancia.

En cambio, el proyecto enviado al archivo estipulaba que ya no se utilice el dinero público, sino que los honorarios del síndico sean producto del monto del activo prudencialmente estimado por el juez, en una proporción no inferior al 1 %, ni superior al 4 %, tomando indicadores como: la labor realizada, la complejidad del asunto, la efectividad del desempeño y la calidad de la tarea.

Edwar Arca también cuestionó duramente este aspecto, pues los síndicos ya no serían funcionarios públicos presupuestados por el estado, sino que los honorarios van a tener que ser solventados por los insolventes.

A nivel Capital hay apenas seis agentes síndicos que deben absorber todo el trabajo de supervisar la actividad del deudor en el proceso de convocatoria de acreedores, una administración y liquidación de bienes en la quiebra. El proyecto de insolvencia planteaba la incorporación de 60 agentes síndicos o más para facilitar el trabajo.