En México dicen que “no estamos solos” y en Paraguay recuerdan los casos de “ovnis”

Desde hace casi una década, los avistamientos de fenómenos extraños en el cielo fueron tema de debates profundos en los distintos ámbitos. Días atrás, en México se hizo la presentación de supuestos cuerpos extraterrestres, reabriendo el debate a nivel mundial. En Paraguay, también se conocen casos sobre la presencia de estos fenómenos.


Fuente: Por Juan Riveros

El 28 de julio de 1998, la localidad de Tañarandy, Misiones, se vio sorprendida por la aparición de un objeto no identificado. En ese momento, los pobladores dijeron que se trató de una especie de nave que bajó a un campo e incluso con sujetos muy parecidos a los humanos.

Al respecto, desde HOY hablamos con el ufólogo paraguayo Arturo Konther, quien destacó que ese evento en Tañarandy hasta hoy en día es uno de los más sonados en nuestro país en relación a casos de avistamientos. Dijo que lo visto fue un objeto parecido a una sombrilla, que produjo corte de energía eléctrica en la zona al descender.

“El detalle más importante es que en el lugar donde se habría posado el objeto, quedó una marca en el suelo, algo parecido a una quemadura. Es la única prueba física que se tiene”, indicó Konther.

El ufólogo manifestó que otro caso recordado es el ocurrido en junio de 1991, hecho que involucró a dos aviones.

“Uno era de Líneas Aéreas Paraguayas, LAP, y el otro avión involucrado fue un Cessna. Ambos pilotos en la misma fecha fueron perseguidos por un objeto luminoso. Cada uno, al percibir un objeto extraño se comunicó con la torre de control de Luque. Lo importante del caso fue que el controlador de tráfico aéreo del aeropuerto también dio su versión de los hechos y en este caso ya sumaban tres personas corroborando el incidente”, relató Konther.

El comentario de los pilotos fue que el objeto tenía una forma redonda, realizaba giros y contaba con varios colores, pero sin emitir ningún ruido. “Según el informe que consta en el Ministerio de Defensa Nacional, el aparato acompañó a uno de los aviones hasta el aeropuerto de Luque y estuvo estático sobre la pista de aterrizaje y luego se movió a una velocidad hipersónica”, precisó.

EL CASO MÉXICO

Días atrás, el periodista y ufólogo Jaime Maussan pidió al Congreso de México reconocer la existencia de vida extraterrestre en nuestro planeta, presentando dos seres con una ADN que supuestamente no corresponde a ninguna especie de la Tierra.

Los mostró como cuerpos disecados, encontrados supuestamente en las ciudades peruanas de Palpa y de Nazca en 2017, que ya fueron investigados profundamente, añadiendo que un grupo de científicos determinó que los restos corresponden a “seres no humanos que no son parte de la evolución terrestre”.

Espécimen conocido como la Momia de Nazca es exhibido en la Audiencia Publica de México en septiembre de 2023.

Sobre el hallazgo, Konther indicó que lo ocurrido en México es importante, ya que se trató el tema abiertamente y con participación de las autoridades. Sin embargo, dijo que mantiene sus dudas en cuanto a los cuerpos exhibidos, ya que no se hizo un estudio minucioso y no existen pruebas que puedan determinar su origen.

“Para mí esos cuerpos no constituyen una prueba de la existencia de extraterrestres. En todo caso yo estoy pendiente al resultado de las investigaciones de los mismos. Y otro caso parecido al de México ocurrió en 1995 cuando se exhibió la autopsia a un extraterrestre, que también fue un fraude”, recordó.

En relación a la postura de la NASA, Konther señaló que es la institución que cuenta con todas las herramientas para realizar las respectivas investigaciones en base al reconocimiento del fenómeno como “algo real”.

“Desde la década de los años 40, todos los organismos han negado la existencia de los objetos voladores en el cielo. Pero ante tanta presión de la opinión pública, últimamente lo han tenido que reconocer como algo real. Aunque en mi opinión, la NASA posee mucha información que aún sigue clasificada como secreto”, indicó el ufólogo.

LA UFOLOGÍA

La Ufología es definida como el estudio de los fenómenos asociados a los ovnis. Konther contó que su pasión por esta área nació desde muy chico, viendo películas de ciencia ficción y la consulta de ¿Qué hay detrás de todo eso?

Arturo Konther, ufólogo.

“Cuando leía alguna información de avistamientos en los diarios buscaba más información al respecto. Al leer en los diarios, yo asumí que todo ese tema era real y eso despertó en mí la pasión por los objetos raros en el cielo. Con el correr de los años fui investigando por mi propia cuenta y de esa forma adquirí cierto conocimiento al respecto”, enfatizó el ufólogo.

Sin embargo, dijo que en Paraguay todavía no existe mucho interés al respecto, pero que podría cambiar con estos nuevos descubrimientos.

A nivel personal, dijo que lo único que llegó a presenciar hasta ahora fueron luces moviéndose en el cielo, pero que no pueden ser consideradas como Fenómenos Anómalos No Identificados.

Crisis, redención y una constante cultural 

Pueblos diferentes; distantes entre sí por miles de kilómetros, océanos, lenguas e incluso épocas, comparten una misma intuición y certeza: el mundo se salió de control y, en algún momento, alguien (o algo) vendrá a reencauzarlo.

Puede que sea la manera de entender el tiempo y el destino colectivo, lo cierto es que esta mítica figura adopta nombres y formas distintas según la tradición y el contexto: un rey justo, un maestro, una divinidad, un nuevo ciclo. El relato cambia, pero el mensaje es el mismo. El mundo puede cambiar… y seguimos en la espera.

Por Gonzalo Cáceres - Periodista

Guerras, opresión, desigualdad extrema, crisis morales o incluso la sensación de un desorden en la naturaleza. Las sociedades enfrentan, tarde o temprano, situaciones en las que todo parece perder coherencia.

Y es ahí que se deja notar una tensión: si existe un orden -sea divino o natural-, ¿por qué la realidad funciona mal? Esa pregunta no queda sin respuesta. Las culturas elaboran explicaciones que, en muchos casos, incluyen la idea de una intervención futura. El mundo, tal como está, no puede sostenerse indefinidamente. Tiene que cambiar.

Y ese cambio, muchas veces, toma forma en relatos de revelación divina: la aparición de una figura capaz de restaurar el equilibrio.

UNA MISMA EXPECTATIVA

Aunque no existe consenso absoluto, los catedráticos coinciden en que las creencias en fuerzas superiores se rastrean hasta los albores de la conciencia humana. En ese marco, la idea de un redentor coincide con la necesidad de encontrar consuelo (o justificación) a momentos de profunda calamidad.

Veamos algunos ejemplos.

En el judaísmo antiguo, la figura del Mesías cobra protagonismo en contextos de derrota, exilio y pérdida de soberanía. No es una idea abstracta: es la promesa de un líder que devolverá la dignidad a su pueblo.

El cristianismo retoma esa expectativa, pero la redefine. La figura del salvador se encarna en Jesús, entendido como humano y divino a la vez. Sin embargo, la historia no se cierra con su vida. La expectativa de su regreso (la segunda venida) mantiene abierta la idea de que el desenlace final aún está pendiente, y que será justo.

Por su lado, la figura del Mahdi cumple un rol similar en el islam: un líder que aparecerá antes del fin de los tiempos para restablecer el orden y salvar a los creyentes.

Más allá de la esfera abrahámica, en la India la lógica es de otra sustancia, pero de comparable influencia. El hinduismo entiende la historia como un ciclo (no de forma lineal). La era actual, conocida como Kali Yuga, es vista como un período de decadencia moral y espiritual; por lo que se espera la llegada de Kalki, una manifestación divina que pondrá fin al ciclo y dará inicio al siguiente (Satya Yuga).

Sin embargo, el budismo ofrece una variante particular. La figura de Maitreya no es un guerrero ni un juez, sino un maestro. Su tarea será reaparecer cuando las enseñanzas se hayan perdido, para mostrar nuevamente el camino hacia la iluminación.

En los Andes, el dios Viracocha está asociado al origen del tiempo y al orden del mundo. Las tradiciones preincas afirman que podría regresar para apuntalar una nueva era de paz y prosperidad.

Algo similar ocurre en Mesoamérica con Quetzalcóatl. Más allá de las interpretaciones históricas y/o mitológicas, ciertas versiones lo presentan como el dios civilizador y figura redentora, la gran ‘serpiente emplumada’. En este caso, el énfasis no está en un juicio final, sino en la idea de que el mundo no se salva de una vez y para siempre, sino que atraviesa ciclos de desajuste y posterior restauración.

Las diferencias son contundentes, sí. Cambian los nombres, los roles y las situaciones, pero la estructura de fondo es sorprendentemente similar.

UNA IDEA POLÍTICA

Aunque estas figuras suelen presentarse en términos espirituales, su espectro no se limita a lo religioso. En muchos casos, tienen una dimensión política.

La promesa de redención no habla solo del alma o del destino, también se refiere a la justicia concreta, de condiciones de vida, de orden social. Esperar a un salvador, en este sentido, también es una forma de expresar que el presente es inaceptable.

TIEMPOS MODERNOS

Podría pensarse que, en una era de ciencia y tecnología, estas ideas perderían fuerza, pero siguen vigentes. Hoy, el redentor puede proyectarse en líderes políticos, en movimientos sociales o incluso en avances tecnológicos que parecen ofrecer respuestas definitivas.

La lógica es la misma: algo vendrá a arreglar lo que no funciona. Esto no implica que las religiones hayan sido reemplazadas. Más bien sugiere que la estructura mental que da esencia al redentor sigue presente.

La necesidad de redención/restauración no fenece, se adapta.

Mirar estas tradiciones en conjunto podemos detectar que la figura del redentor no es solo una creencia. Es también una forma de resistencia; es la manera en que las sociedades dicen: esto no está bien, pero no va a ser así para siempre.

Mientras, seguimos esperando.

Vivir más, vivir mejor: el sistema que busca transformar la vejez en Paraguay

El Complejo Santo Domingo se posiciona como una referencia en la atención integral de las personas mayores de 60 años, con un enfoque que va más allá del cuidado básico y apunta a la calidad de vida.

La doctora María del Rosario Marín, directora de la institución, explicó en el programa Residentas (canal GEN) que el centro cumple casi cuatro años de funcionamiento y fue creado con la visión de dar una atención integral en lo emocional, cognitivo y físico.

El complejo funciona sobre la avenida Lombardo, detrás del antiguo hogar de ancianos Santo Domingo, y depende del Ministerio de Salud Pública.

A diferencia de los tradicionales hogares de ancianos, el Complejo Santo Domingo combina dos áreas principales. Por un lado, el área ambulatoria, con consultorios especializados en geriatría, reumatología, odontología y otras disciplinas enfocadas en adultos mayores. Por otro, la residencia, donde actualmente viven 92 personas en situación de vulnerabilidad.

“El ingreso se da a través de la Dirección de Adultos Mayores, que evalúa cada caso desde lo social y sanitario”, detalló Marín.

La capacidad del lugar ya está al límite y existe lista de espera, siendo esto el reflejo de una necesidad creciente en el país.

Uno de los diferenciales es el Centro Día, una especie de “guardería” para adultos mayores que no viven en el lugar. Allí pasan la jornada con acompañamiento profesional, alimentación y actividades terapéuticas.

A esto se suma el Club de Envejecimiento Saludable, donde personas mayores independientes participan en actividades recreativas, controles médicos y espacios de socialización. En los últimos meses, este programa alcanzó a unas 750 personas.

EL DESAFÍO CULTURAL DE LA VEJEZ

La directora señaló que en nuestro país aún existe resistencia a llevar a los adultos mayores a las instituciones de acogida, aunque planteó la necesidad de evaluar la calidad de cuidado.

Hay personas con recursos económicos que están solas todo el día. A veces, la compañía y la atención profesional marcan la diferencia”, afirmó.

También insistió en la importancia de prepararse para la vejez desde pequeños. “Es un proceso que debe enseñarse desde la escuela, que uno va a ser un adulto mayor en el futuro”, sostuvo.

LA SOLEDAD

Aunque las necesidades básicas están cubiertas en el complejo, el mayor desafío sigue siendo emocional. “Lo que más necesitan es compañía”, enfatizó Marín.

Por eso, invitó a la ciudadanía a visitar el complejo. Las puertas están abiertas todos los días, coordinando previamente con el área social. “Ellos son felices cuando reciben visitas. Ese tiempo vale mucho más que cualquier donación”, expresó.

Las fechas como Navidad o el Día de la Madre suelen ser las más sensibles para los residentes, especialmente para quienes no reciben visitas familiares.

Dentro del complejo también se construyen nuevas historias. Algunos residentes forman parejas, participan en actividades recreativas y hasta concursos internos.

Una de las figuras más queridas es Blácida, de 92 años, quien fue elegida reina del lugar, y quien por cierto se resiste a ceder su corona. “Tuvimos que crear otras categorías porque todos quieren participar”, relató la directora.

El área ambulatoria atiende actualmente entre 42.000 y 44.000 consultas mensuales. El servicio es gratuito y está disponible para cualquier persona mayor de 60 años.

Los turnos se gestionan vía WhatsApp al 0982 781 941.

La directora destacó que el Complejo Santo Domingo busca consolidarse como un modelo que pueda replicarse en el país, con un enfoque centrado en la dignidad, la autonomía y el bienestar integral de las personas mayores.

Feria Dominguera, la iniciativa juvenil que reaviva la antigua estación de tren en Ypacaraí

Somos Group, una organización de jóvenes ypacaraienses, impulsa una actividad que pretende reactivar uno de los espacios históricos más importantes de la ciudad: la antigua Tacuaral. Cada primer domingo del mes realizan lo que llaman “Feria Dominguera”, un espacio que fusiona cultura, gastronomía y música, y donde los protagonistas principales son los emprendedores.

Juan Martín Ojeda es un joven emprendedor de Ypacaraí y fundador de Somos Group, lleva adelante el proyecto de la “Feria Dominguera” con pasión y amor a su ciudad natal, a la cual busca devolver su identidad cultural y dar espacio a la escena emprendedora.

Ypacaraí, conocida como “ciudad del folklore e inspiración de grandes guaranias”, late fuerte cada primer domingo del mes con la Feria Dominguera, la cual se realiza en la Antigua Estación del Ferrocarril, anteriormente “Tacuaral”, y con la cual se apunta a reactivar el espacio como polo cultural, gastronómico y turístico.

Durante una entrevista en el programa Residentas de canal GEN/Nación Media, Juan Martín habló del proyecto que nació en el 2015 con Adrián Becker, sin embargo, tuvo una pausa en el 2020 por la pandemia de Covid-19.

Luego de 6 años, la Feria Dominguera se reactivó en febrero de este año, y en mayo tendrá lugar este domingo 3 desde las 17:00 con edición especial patriótica y por el Día de la Madre.

La propuesta está pensada para toda la familia e incluye feria de emprendedores, gastronomía típica, música en vivo y un ambiente que busca promover el encuentro entre jóvenes y familias.

La Antigua Estación, ícono histórico de ciudad, se transforma así en un punto de encuentro mensual para emprendedores, artistas y visitantes.

Juan Martín tiene el objetivo claro: dar visibilidad a la ciudad de Ypacaraí, y por esa razón nace la organización Somos Group, a través de ella crean experiencias para que las personas puedan recorrer y conocer un poco más sobre la ciudad del lago.