Vivir en el refugio: un día con quienes están luchando contra la precariedad

El río Paraguay registra una de las mayores crecidas de su historia y desplazó a unas 65 mil familias en todo el país. Una parte de la realidad de los refugiados que viven día a día superando los conflictos internos propios y el prejuicio que desde afuera, soñando con una solución definitiva.

POR ALDO BENÍTEZ, aldo.benitez@gruponacion.com.py

FOTOS: FERNANDO RIVEROS

Sandra Alfonso busca una carpa negra que le sirva para usar como un improvisado techo para la gente que acudirá al velorio. Dos vecinos, mientras, montan una estructura de madera que pueda sostener la carpa. Es un miércoles lluvioso y en el corazón del refugio del Regimiento de Infantería 14 (RI 14), unos pocos vecinos esperan el cuerpo de Faustina Martínez. Falleció como consecuencia de un cáncer galopante. Tenía 55 años.

Uno de los hijos de Faustina no está de acuerdo con esta idea. Está enojado y visiblemente alterado. Después de discutir con todos en el lugar, finalmente accede. Pero antes le tuvieron que amenazar con la presencia de los militares del regimiento. El cuerpo de Faustina, tapada con una sábana amarillenta, llega cerca de las 11:00 en una ambulancia. La bajan en una camilla, ya que su familia no tenía para comprar un cajón fúnebre. Horas después se consigue el féretro gracias a una organización que trabaja en el refugio.

“Acá es así, tenemos que ayudarnos entre todos en lo que podemos y como podemos. Tratar de apaciguar cuando hay estos episodios. Es nuestro día a día”, dice Sandra Alfonso, la coordinadora de este sector del refugio.

Un joven disfruta de su tereré sin hielo y escucha música. Parece estar muy ajeno al drama que se tiene de este lado del pasillo. Unos metros más adelante otra vecina, con la camiseta de la selección paraguaya puesta, prepara su comida al brasero. Un perro blanco, carcomido por la sarna, busca comida en los restos de basura que se junta entre las casas.

El día a día en este refugio que alberga a unas 600 familias implica una serie de cuestiones, desde lo urgente hasta lo básico, sin dejar de mencionar lo necesario: Una verdadera política de Estado para ponerle fin a esta situación.

LA NIÑEZ, A PESAR DE LOS PESARES

Si bien el hacinamiento es un problema, hay otros lugares en peores condiciones porque cada vez llegan más familias. Cuando llueve, como este miércoles, se forman grandes charcos y el barro es el denominador común en toda la zona. También el desagüe de los baños móviles resulta algo necesario que se tiene que hacer casi a diario.

Quienes no le hacen drama al barro ni a los baños son los niños y niñas. Un grupo de ellos juega al trompo, un juego que parecía ya haberse extinguido, pero encuentra en estos tres pequeños la manera de ser un entretenimiento importante.

Del otro lado, un par de niños y niñas corren jugando al tuka’ê kañy entre las casas y los baños químicos que se colocan cada 15 o 20 metros, calculándose uno por cada 5 casitas, más o menos. Los más pequeños encuentran la manera alegre y divertida, desde la inocencia, de sobrellevar la difícil situación que les toca vivir.

Para los adultos, sin embargo, la cuestión es encontrar la manera de pasar el día con la alimentación, los gastos y de pelear por sacarse encima el rótulo de ser un “refugiado”. Una parte importante de los padres de familia se dedica a la venta callejera, a la recolección de objetos o al reciclaje. Esta gente va por el sustento familiar de acuerdo a lo que encuentran en sus recorridos diarios. Es la subsistencia diaria.

Hay otro grupo que sí tiene un empleo y depende de un sueldo mensual. A esta gente se le permite, por ejemplo, tener una libreta en las despensas que se abrieron dentro del refugio. El pago es por lo general algo seguro, por lo tanto, la libreta sirve y salva por estos lares.

La escuela se volvió también una cuestión que tiene sus complicaciones en estas condiciones. Si bien no quedan lejos de los refugios, hay instituciones educativas que tuvieron que cerrar sus puertas e ir a lugares más altos por culpa del agua. Es el caso, por ejemplo, de la escuela Sotero Colmán del bañado Tacumbú, que tuvo que cerrar por la inundación. Se instaló de manera provisoria en la zona del Club Puerto Sajonia.

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Con la histórica subida del río Paraguay, la situación de los desplazados derivó en algo sin precedentes en las últimas décadas en Asunción: casi 15.000 familias fueron desplazadas de diferentes barrios ribereños (Bañado, Tacumbú, Sajonia, Chacarita) según datos de la municipalidad local. Esto hizo que los 118 albergues o refugios transitorios habilitados queden, en muchos casos, colapsados por tanta gente.

En todo el país, la cuestión es más complicada. Según datos de la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN), hay unas 65.000 familias afectadas por las aguas en 14 de los 17 departamentos que tiene el país. Se trata de una de las peores situaciones que registra el Paraguay en su historia reciente.

LAS MUJERES MANDAN

En RI 14, el liderazgo tiene voz femenina. Los siete sectores del refugio tienen coordinadoras y vicecoordinadoras. Ellas llevan la difícil misión de atender lo que pasa en cada sector, agruparlos, trabajar para buscar soluciones comunitarias así como también soluciones individuales.

Tal es el caso de la familia de Faustina Martínez, cuyo cuerpo llegó sin cajón, pero gracias a las gestiones de las coordinadoras se pudo conseguir un cajón fúnebre. Este tipo de situaciones son constantes en esta comunidad.

“Es una lucha constante por todo lo que implica. Por lo menos, el tema de seguridad es tranquilo. Acá tenemos un trato con los militares y los pobladores saben que no se jode”, dice Lidia Pereira, una de las coordinadoras del sector.

El refugio de RI 14 se habilitó en noviembre del 2018 cuando unas pocas familias empezaron a ser ubicadas. Son las mismas que generalmente, cada año, hacen este periplo de abandonar sus casas que quedan bajo agua en cierta época del año y van a los sitios alternativos de albergue.

Sin embargo, esta vuelta, la situación se volvió dramática, principalmente por la subida imparable del río, que obligó a movilizarse a gente de otros barrios que nunca antes tuvo que abandonar sus casas. Quienes están en este refugio empezaron a llegar desde mediados de marzo. Muchos están por primera vez en una situación así y aguardan con esperanza que esto pase rápido.

Lo que no pasa, al menos con la frecuencia suficiente por este refugio, es el recolector de basura. Por la cantidad de personas, estos albergues generan miles de residuos en forma diaria que deben retirarse. Si bien todos los días llega hasta el lugar el camión recolector, la realidad es que no lleva toda la basura generada. Hay montículos que se pueden ver en algunas esquinas, en los pasillos. Los niños y niñas juegan con estos restos.

Como todo lugar hacinado, los conflictos internos y la violencia están presentes. Pero la presencia de los militares rondando siempre el lugar, ya que se trata de un predio militar, hace que el trabajo de las propias coordinadoras se desarrolle en un ambiente más favorable para ellas.

Para Sandra Alfonso, lo difícil es generalmente hacer que los vecinos se ayuden entre todos, pero dice que, cuando hay una situación difícil, la gente entiende que es el momento de mostrarse solidaria. Sandra es consciente además del prejuicio que se tiene con respecto a las familias que viven en los refugios y dice que mucha gente no se pone en el lugar de los que están aquí para imaginarse al menos, sentir lo que se siente estar bajo estas carpas y amontonados.

“Mucha gente dice que aquí la gente quiere vivir así y eso no es verdad. Nosotros lo que siempre pedimos es una solución final a nuestro problema, para la gente que viene cada tanto. Pero ahora tenés gente que nunca tuvo que ir a los albergues y, sin embargo, hoy está acá también. Entonces, se trata de un problema más amplio, más grande”, expone Sandra.

Pero no solamente en la organización de los sectores las mujeres tienen aquí preponderancia. Gloria Alfonso y Eugenia Denis son dos trabajadoras de la Unidad de Salud Familiar (USF) que todos los días, planillas y bolígrafos a cuestas, recorren este refugio para tener datos actualizados de la situación de salud de los habitantes del RI 14.

CUIDAR A LOS QUE NECESITAN

“Ahora una cuestión que está afectando a muchos niños y niñas de los refugios es la cantidad de conjuntivitis que hay. Esto es, obviamente, por el ambiente que se tiene acá, de mucha suciedad, contaminación. Por supuesto que no es lo ideal, pero es como están”, explica la mujer.

“Tenemos muchos casos también de vómitos y diarreas, que también se da por las condiciones en las viven estas personas”, añade Denis.

Alfonso y Denis recorren desde hace tiempo en estos asentamientos provisorios. Conocen el manejo de la gente, las inquietudes y los problemas. Ambas son categóricas al afirmar que es imposible pensar en que no se desarrollen enfermedades en estas condiciones, ya que son lugares en donde las personas viven sin ningún tipo de elementos sanitarios, higiénicos o de control que pueda ayudarlos a tener una mejor calidad de vida.

“Muchas veces no tenemos médicos en la USF y entonces tenemos que ver la forma de trasladar al paciente al hospital más cercano”, dice Gloria Alfonso.

Los reportes diarios que hacen las profesionales son entregados al sistema de salud de la USF para así tener un reporte real de la situación. Estos informes se cruzan con los datos que maneja la Municipalidad de Asunción para tener una base de datos que sea la más actualizada posible.

El último informe de la municipalidad local indica, en ese sentido, que en los 118 refugios habilitados viven alrededor de 13.500 menores de 14 años y 778 mujeres embarazadas. Además, hay 1.000 adultos mayores y 1.100 personas con alguna discapacidad viviendo en estos albergues transitorios.

No pueden ser contabilizados, pero los mosquitos son alto motivo de preocupación para los habitantes de este refugio, ya que al caer la tarde se vuelven insoportables.

“Lo que podrían también vernos es el tema de la fumigación. Acá hay demasiados mosquitos y más que nada por los niños. Necesitamos que el Senepa haga eso, por lo menos una vez al día en las tardes”, dice Juan Carlos Vega, un poblador del Bañado que hace un mes llegó al refugio porque en su barrio ya todo quedó bajo agua.

Vega dice que el tema de la basura y de la fumigación son los dos únicos puntos que se pueden mencionar como algo a mejorar, pero que dentro de todo están bien. “Se vive como se puede, hermano. Pero dentro de lo que estamos pasando, estamos bien. Las casitas son buenas, nos llegan provistas, se trata de vivir en la normalidad”, dice Vega.

Hablar de normalidad parece no tener sentido en un refugio de 600 familias hacinadas y con el miedo de no saber si hay un proyecto definitivo para ellos.

A Faustina Martínez la están velando en su pequeña casa de madera y la carpa que armaron sus vecinos del refugio se mantuvo, a pesar de la protesta de uno de sus hijos, que sigue insultando desde el otro pasillo.

Unas vecinas se ponen de luto y se acercan para dar el pésame. Dos niños descalzos detienen su marcha y miran lo que ocurre. Una liviana lluvia acompaña los gritos y llantos de la familia.

Gloria Alfonso, mientras observa la escena y se prepara para seguir con sus anotaciones para la USF, dice: “Esto no es vida. Esto no es vivir para nadie”.

Empleo doméstico en Paraguay: años de lucha y victorias que hoy son letra muerta

Pese a años de luchas y reivindicaciones, con importantes logros en materia de derechos laborales, el empleo doméstico sigue siendo uno de los sectores más olvidados en nuestro país, no solo por las autoridades, sino también por los mismos empleadores que, en ocasiones, carecen de empatía con aquellos que los acompañan en su día a día.

Por Robert Bourgoing (@robertb_py)

Muchas llegan por recomendación, otras simplemente consiguen el puesto mediante algún anuncio en redes sociales. En el peor de los casos, se trata de adolescentes que son forzadas a trabajar bajo el régimen del criadazgo y en la modalidad “sin retiro”.

Nos referimos a las empleadas domésticas, mujeres que con sacrificio y esmero dedican gran parte de su jornada, olvidando a veces el cansancio o la fatiga, para trabajar en residencias particulares al servicio de alguna familia.

Según datos de la Encuesta Permanente de Hogares realizada por el Instituto Nacional de Estadística (INE), cerca de 214.000 personas se desempeñaban como trabajadores domésticos al cierre del último trimestre del 2023. En su mayoría, se encuentran en el área urbana.

Con el transcurrir de los años, este sector ha logrado importantes reivindicaciones en materia laboral, siendo la más importante la obtenida en el año 2019 cuando fue aprobada la modificación de la Ley Nº 5407 “Del Trabajo Doméstico”.

QUÉ DICE LA LEY

A partir de la promulgación de la nueva ley, los trabajadores domésticos (entre los que se incluye también a jardineros, choferes de familia, niñeras, mucamas, cocineras, mandaderos, entre otros) tienen derecho a cobrar el 100% del salario mínimo legal vigente, que hoy día equivale a G. 2.680.373.

Así también, adquirieron el derecho a acceder al seguro social del Instituto de Previsión Social (IPS), que automáticamente les brinda el beneficio de contar con cobertura médica y sumar sus aportes para la jubilación.

La vigente Ley de Trabajo Doméstico establece que la jornada laboral de trabajo no debe exceder las 8 horas diarias o 48 horas semanales cuando se trata de jornada diurna, mientras que, el límite en el horario nocturno es de 7 horas de trabajo y 42 horas semanales.

Asimismo, también se contempla el pago de horas extra en caso de superar las 8 horas diarias de trabajo o desempeñar las actividades en el horario nocturno. Para este último escenario, se estipula la bonificación adicional del 30%.

Las personas que desempeñan su actividad laboral bajo la modalidad sin retiro tendrán derecho a un descanso intermedio mínimo de 2 horas, mientras que aquellos que realicen su actividad bajo la modalidad con retiro tendrán derecho a un descanso intermedio de 1 hora. En ambos casos, no se computan como horas trabajadas.

El Artículo 7 de la Ley 5407/15 estipula que es obligatoria la firma de un contrato escrito entre el empleador y el trabajador doméstico, independientemente de la labor que desempeñe en el hogar donde cumple funciones. El modelo se encuentra disponible para su descarga gratuita en la página del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social (MTESS).

DEL DICHO AL HECHO…

Ante los datos expuestos, vale hacernos la pregunta obligada de ¿cuál es la realidad actual de las empleadas domésticas en Paraguay?, ¿se cumple la ley o, como en tantos otros casos, es solo “letra muerta”?

Para Myriam Agüero, presidenta del Sindicato de Trabajadoras Domésticas del Paraguay (Sintradop), la situación aún sigue siendo difícil, pese a los logros y victorias que han obtenido con el paso de los años.

Sobre este punto, confirma lo que ya suponíamos: pese a la promulgación de la ley y los últimos cambios introducidos, el porcentaje de trabajadoras domésticas formalizadas y con seguro de IPS sigue siendo escaso.

Por si fuera poco, aún son miles las que siguen sin percibir el salario mínimo estipulado por ley, excediendo, en muchos casos, las 8 horas de trabajo diarias. “Lastimosamente la gente está acostumbrada a eso. No hay una fiscalización, entonces nadie hace caso”.

LOS “PATRONES” Y LA FALTA DE EMPATÍA

Agüero lamenta que hasta hoy día tengan que seguir hablando de estas injusticias laborales y exigiendo el cumplimiento de lo que les corresponde por ley, siendo conscientes de que no es mucho lo que pueden llegar a conseguir al ser víctimas de un sistema que las obliga a trabajar sin descanso para llevar el pan de cada día a la mesa.

Muy poco se cumple (la ley), hay algunos que sí, pero son pocos”, refirió la titular del primer sindicato de empleadas domésticas de Paraguay, que a la fecha aglutina a cerca de 300 mujeres de diferentes puntos del país. Según estimaciones del gremio, apenas llegaría al 10% el porcentaje de colegas que son aportantes y figuran en IPS.

Esta situación tiene su origen en la falta de conciencia y empatía por parte de quienes ellas acostumbran a referirse usualmente como “patrones”. A esto se le suma el menosprecio, la discriminación o el rechazo que sufren en ocasiones, cometidos por los mismos que han decidido contratarlas para cumplir diversas labores en la casa.

A más de 5 años de la última reforma en la ley que rige el empleo doméstico, quienes forman parte de este segmento siguen elevando su voz para exigir que se respeten sus derechos y se pueda dar cumplimiento a lo que está escrito, pero principalmente, por lo que tanto han luchado.

Parkinson: el conocimiento del doctor Mime, la historia de Pinsón y las posibles salidas

El pasado 11 de abril se conmemoró el “Día Mundial del Parkinson”, en relación a la enfermedad neurodegenerativa y más frecuente después del Alzheimer. En nuestro país, una de las voces calificadas para hablar del tema era el doctor Mime, quien dejó innumerables conocimientos sobre el padecimiento. Actualmente, uno de los casos más sonados es el del periodista deportivo argentino, Emiliano Pinsón, cuya historia la repasaremos a continuación.

Por Juan Riveros (@JuancitoRiveros)

El “Día Mundial del Parkinson” se viene conmemorando desde el año 1997, cuando la Organización Mundial de Salud decidió declarar esa fecha en honor al médico clínico y neurólogo inglés James Parkinson, por describir por primera vez este trastorno.

El Parkinson tiene como característica al temblor de las extremidades en reposo, rigidez, lentitud en los movimientos, cambios en la expresión facial en la postura y en voz, así como problemas para deglutir.

Uno de los más conocedores de la materia en nuestro país siempre fue el Dr. Miguel Ángel Velázquez (+), conocido como el Dr. Mime, quien ya no está con nosotros, pero dejó interesantes aportes desde su experiencia y sabiduría sobre la neurociencia.

En relación al Parkinson, Mime indicaba que la falta de dopamina en el cerebro es la causa principal de la enfermedad y que los síntomas ya mencionados anteriormente, pueden ir empeorando con el tiempo. De acuerdo a lo explicado por el neurólogo, no existe una cura, pero sí tratamientos que pueden ayudar a controlar los síntomas.

Afirmaba también que el Parkinson no solo afecta el movimiento, sino que también puede tener un impacto en la función cognitiva, el estado de ánimo y la calidad de vida en general. “Los estudios sugieren que el ejercicio regular puede ayudar a reducir el riesgo de desarrollar la enfermedad, así como mejorar la salud general de los pacientes”.

En una de sus últimas columnas para el Diario La Nación, en referencia al Parkinson, Mime hablaba de “la luz al final del túnel”, en relación a los avances en la investigación y el tratamiento para mejorar la calidad de vida de los pacientes, abriendo nuevas vías para comprender la enfermedad.

Entre uno de los avances destacados por el neurólogo, se encuentra la identificación de biomarcadores, que son medidas objetivas que se pueden utilizar para diagnosticar la enfermedad y monitorizar su progresión. Según Velázquez, esta herramienta podría ayu­dar a los médicos a identificar el trastorno en sus etapas tempranas, cuando los trata­mientos pueden ser más efectivos, y también podrían ayudar a los investigadores a entender mejor los procesos subyacentes que lo causan.

Asimismo, mencionaba que los investigadores están explorando nuevas opciones de tratamiento para el Parkinson, incluyendo el uso de tec­nología wearable y dispositivos de estimula­ción neuromuscular.

LA CONMOVEDORA HISTORIA DE EMILIANO PINSÓN

Los amantes del deporte crecimos con el programa “Fútbol para todos”, transmitido cada siesta por el canal Fox Sports. Uno de sus conductores era el periodista argentino Emiliano Pinsón, cuya historia actualmente conmueve a toda la Argentina y América Latina, por su lucha contra la enfermedad del Parkinson.

Emiliano padece Parkinson desde el 2021, haciendo que tenga que cambiar su ritmo de vida para encarar el tratamiento. Desde ese entonces, se volvió un ejemplo para todos aquellos que tienen el mismo padecimiento, con muestras de fortaleza, dedicación y a través de su rol de comunicador, como portavoz de conciencia sobre dicho mal.

Con el correr de los años, la enfermedad de Pinsón se fue agravando y días atrás sorprendió a todos con un conmovedor anuncio de que dejaba su labor en radio para enfocarse de lleno a sus tratamientos.

“Tengo un Parkinson atípico, condicionotomía. Eso quiere decir que no es el Parkinson rígido como estaba diagnosticado. Es un Parkinson que tiene un inconveniente que no está muy bien estudiado porque justamente varía en su desarrollo. El temblor común ya está estudiado. Tiene una conducta muy parecida durante tantos años y después o estás más rígido o menos y tembloroso igual, y es operable porque se encuentra en el hipotálamo, en el cerebro”, explicó Pinsón.

Agregó que, del síntoma de la rigidez, ya pasó a un cuadro de atrofia, perdiendo fuerzas. “Si vos leés los libros, que no hay que leerlos, no, hoy no hay que googlear, es... me queda poco tiempo. No es broma. Vamos a tratar de que no. Siempre las estadísticas están hechas para romperse, así que yo pienso ser uno que rompe estadísticas”, refirió el periodista, quien cuenta con el apoyo de toda una afición deportiva local e internacional.

Neuronas espejo: por qué los niños aprenden más rápido de lo que ven, que de lo que escuchan

El descubrimiento de las neuronas espejo fue uno de los más interesantes de la neurociencia a finales del siglo XX. Esto permitió comprender que los niños aprenden más de las acciones que de las palabras. En ese sentido, todos los adultos tienen la gran responsabilidad de educar con el ejemplo.

Hay una frase conocida a nivel popular que menciona que los “niños son como esponjas”, absorben todo lo que ocurre a su alrededor e imitan el comportamiento de los que los rodean, especialmente el de sus padres. Por eso es muy importante que todo padre, madre o encargado del cuidado de un niño o niña sea consciente del tipo de comportamientos y actitudes que asume en determinados sucesos o eventos de la vida cotidiana.

Pero ¿a qué se debe este comportamiento tan particular de los pequeños?

La respuesta la dio la ciencia, específicamente la neurociencia en el año 1996. Y se debe a las “neuronas espejo” que justamente son uno de los descubrimientos más importantes del siglo XX vinculados al aprendizaje.

Observar el día a día de la convivencia familiar parece suficiente para entender el gran peso que tiene el comportamiento de los padres en la educación de sus hijos. Sin embargo, en la actualidad, vamos un poco más allá y sabemos que hay, además, una justificación científica.

La neuropsicología y la neurociencia nos aportan una explicación objetiva del porqué de esta influencia. De por qué los niños aprenden de las personas que están a su cargo con tanta facilidad. Y de cómo sus aprendizajes no se refieren solo a contenidos. También repercuten en las emociones, las intenciones y las conductas.

En ese contexto, el pediatra Robert Núñez explicó que las “neuronas espejo” son un grupo de células nerviosas o neuronas que se activan durante una actividad concreta y también al observar a otra persona que realiza la actividad.

“Estas células constituyen el sustrato cerebral de la imitación y la empatía. Son decisivas para el aprendizaje, tanto de acciones como de emociones e intenciones. El estudio y conocimiento del cerebro avalan una idea básica sobre el aprendizaje y es que este se produce más por lo que se ve que por lo que se dice. Por lo tanto, tenemos una gran responsabilidad a la hora de guiar a los niños, porque somos modelos para ellos”, argumentó el doctor.

El secreto de la imitación

El hallazgo de las neuronas espejo fue fortuito.

En 1996, un grupo de investigadores liderados por Giacomo Rizzolatti realizaba pesquisas con unos macacos, cuyos cerebros tenían monitorizados. Sin buscarlo, se dieron cuenta de que unas células neuronales situadas en la zona motora del lóbulo frontal y en una parte del lóbulo parietal se activaban, no solo cuando los animales realizaban un movimiento, sino también cuando veían que lo hacían los investigadores.

Ante este descubrimiento tan destacado, siguieron adelante con sus estudios. Finalmente, llegaron a la conclusión de que en el cerebro humano existen también este tipo de neuronas. Y no solo eso. Demostraron, además, que están conectadas con el sistema que regula las emociones, la memoria y la atención.

En palabras simples, estas neuronas se asemejan en su comportamiento al de un espejo. Reflejan la acción que observamos en otro individuo en nuestro cerebro y este realiza las mismas conexiones neuronales que si dicha acción la estuviéramos realizando nosotros.

Esto ocurre, por ejemplo, cuando vemos a alguien hablar. Nuestras regiones cerebrales encargadas de la fonación y el habla se activan como si fuéramos nosotros los que hablamos, se produce esa conectividad neuronal.

Además, estas neuronas no solo producen el reflejo en el plano motor, sino que también funciona en el ámbito emocional, ya que están vinculadas al sistema límbico, responsable de la regulación de las emociones. Por ejemplo, cuando vemos a otra persona sonreír, nuestras neuronas espejo crean una simulación interna de su sonrisa en nuestro cerebro. A su vez, se conectan con el sistema límbico y hacen que acabemos compartiendo ese sentimiento alegre.

Así pues, la risa contagiosa, la emoción que se traspasa de una a otra persona, leyendo un libro o viendo una película, y los bostezos “que se pegan” son otros casos de activación de estas neuronas.

¿Qué relación tienen las neuronas espejo con la educación?

Con este descubrimiento nos encontramos con la apasionante idea de que, hagamos lo que hagamos en la educación de nuestros hijos, tendrá una gran repercusión en ellos. El estudio y conocimiento del cerebro avalan una idea básica que siempre hemos tenido.

La relativa a que el aprendizaje se produce más por lo que se ve, que por lo que se dice.

Por lo tanto, los adultos tenemos la gran responsabilidad a la hora de guiar a los niños, porque somos modelos para ellos. De fortalezas, de debilidades, de nuestras respuestas ante sus demandas y preguntas, y de actitudes que favorecen o complican las enseñanzas que nos proponemos darles.

El ambiente que generamos en la familia, las voces templadas o los gritos, la tranquilidad y la armonía o la crispación, serán representaciones mentales en los cerebros de los pequeños, cuyas neuronas espejo ensayan silenciosamente durante 24 horas al día para poder actuar en el momento en el que se presente la ocasión.

Si observamos los comportamientos de padres y madres, es posible darse cuenta de que muchas veces corrigen lo mismo que, sin querer, ellos han enseñado.

Pretendemos que los niños no griten a sus compañeros cuando se enfadan, pero a menudo los adultos se enfadan y reaccionan gritando. De este modo pierden la capacidad de actuar y la oportunidad de enseñar la habilidad del autocontrol.

Por ello, es importante comprender que siempre se enseña o aprende algo, aunque en ocasiones sea negativo. Esto invita a la reflexión, no solo sobre la capacidad para guiar a nuestros hijos, sino también sobre la manera de hacerlo.

La clave está en sustituir los discursos magistrales por interacciones, resolución conjunta de problemas y trabajo cooperativo.

En ese contexto, el doctor Núñez indicó que los niños necesitan adultos responsables que los atiendan con afecto y comprensión, que dediquen tiempo para mirarlos, escucharlos, acompañarlos, guiarlos y compartir todas las experiencias de su vida. Que les permitan equivocarse y aprender tanto de sus errores como de sus aciertos.

“Los niños aprenden por neuronas espejo, cuando sos honesto, tu hijo aprende a ser honesto y a asumir sus responsabilidades”, aconsejó.



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