Empresa del Grupo ABC factura millones al Estado

Como ya es habitual cada año, la empresa Mercurio SA, cuyo representante legal es Miguel Ángel “Micky” Zaldívar, esposo de Natalia Zuccolillo, directora de Abc Color, de vuelta fue elegida para la provisión de materiales escolares. Desde que asumió Mario Abdo Benítez, esta firma se adjudicó licitaciones de kits para los estudiantes por más de 60.000 millones de guaraníes, monto que casi duplica a las conseguidas durante la era Cartes, que rondan los 38.000 millones de guaraníes.


Fuente: La Caja Negra - Unicanal

En esta oportunidad, la firma Mercurio SA fue adjudicada por tres ítems en el marco de la Adjudicación de la Licitación 390638 - N° 03/2021 Adquisición de Útiles para Kits Escolares - Plurianual 2021/2022. La imprenta del grupo Zuccolillo fue beneficiada una vez más entre las empresas que proveerán los elementos para el ciclo escolar del año que viene.

Del monto total de ₲ 126.151.805.971, la familia Zuccolillo se llevará una tajada de ₲ 13.510.971.248 (el 10% de la licitación global) para la provisión de 238.887 cuadernos universitarios de 96 horas cuadriculadas, cuyo precio unitario es de ₲ 8.748; también deberá entregar 81.467 cuadernos de una raya, con un precio unitario de ₲ 6.088, y además 1.402.827 cuadernos de 50 horas de una raya, a precio unitario de ₲ 7.788.

El año pasado la misma empresa fue beneficiada por la suma de ₲ 18.626.652.064, para la provisión de carpetas archivadoras y cuadernos universitarios.

Pero esta historia ya es de larga data porque se repite cada año desde hace tiempo. De acuerdo con el portal de la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas (DNCP), desde el 2014 hasta la fecha la empresa obtuvo contratos por casi G. 100.000 millones (unos US$ 15 millones aproximadamente) únicamente para la provisión de kits.

Desde que asumió Mario Abdo Benítez, esta empresa se adjudicó licitaciones por más de 60.000 millones de guaraníes, mientras que durante la era Cartes lo hizo por unos 38.000 millones de guaraníes.

Al hacer el desglose, se observa que en el año 2014 el contrato fue de G. 13.883 millones. Al año siguiente la suma fue de 2.511 G. millones. Tan solo en el 2016 no fue beneficiada. En el 2017 la imprenta nuevamente se adjudicó la licitación por valor de 11.226 G. millones. En el 2018 el monto fue de G. 7.097 millones. Ese mismo año (2018) también se llevó la suma de G. 3.651 millones.

Ya en la época de Marito, en el 2019, proveyó kits escolares por valor de G. 13.317 millones. El año pasado la empresa fue adjudicada por G. 14.569 millones. Para este año el monto subió a G. 18.626 millones. Y para el año que viene nuevamente proveerá al Estado, por la suma de G. 13.510 millones.

 

La indeleble huella de los afroparaguayos en la Guerra Guasú

Asalto de embarcaciones, captura de enemigos y otras misiones suicidas, y la construcción de terraplenes y trincheras, además de su sorprendente bravura en el campo de batalla, los hombres y mujeres de ascendencia africana se hicieron notar con sus acciones en la Guerra Guasú. Los “nambi’i” hicieron su presentación en Coímbra y sembraron el pánico entre los aliados a lo largo y ancho de Corrientes, Riachuelo, Humaitá y Curupayty, entre otros. ¿Qué se hizo de ellos y ellas?, exploremos su historia.

Por Gonzalo Cáceres - periodista

El pasado 22 de septiembre se recordaron los 155 años de la victoria paraguaya en la sangrienta batalla de Curupayty, en el marco de la Guerra contra la infame Triple Alianza. Un día después (23) tuvo lugar el Día de la Cultura Afroparaguaya y -a razón del importante, y casi desconocido aporte de estos compatriotas - hablaremos en las siguientes líneas sobre los episodios que atestiguan el paso de los feroces guerreros y guerreras de raza morena; antes, durante y después de la Epopeya Nacional.

ORÍGENES

La presencia afro tiene sus raíces en los albores de la época colonial. Josefina Plá, en su obra “La Esclavitud en el Paraguay”, señala que los primeros esclavos de color llegaron a la región con los conquistadores (españoles y/o portugueses); Alejo García, que descubrió el Paraguay por tierra en 1524, trajo consigo un mulato llamado Pacheco, del cual se sabe que “volvió a la tierra de Guacani, y Guacani lo mató allí”.



Existieron tres grupos principales de cautivos africanos que llegaron a América en los barcos negreros. La primera, la cultura de la Costa Occidental o “de Guinea” (estos preferidos para el trabajo en las haciendas por su resistencia física); la segunda, la cultura bantú (región del Congo y Angola) y; por último, los mandinga.

Por aquella época, Angola era una colonia de la Corona portuguesa, por lo que más de la tercera parte de la trata del Atlántico se dirigía a Brasil (Río de Janeiro y Bahía, entre sus principales puertos) y desde allí hacia las colonias españolas.

De la nación angoleña se desprenden tribus como los cambas, un pueblo bantú que existe hasta hoy día en la provincia oriental de Kenia semiárida. Esta tierra se llama Ukambani o “tierra de los Kambas”. “Kamba” es el término utilizado por los elementos del Ejército Paraguayo en el frente durante la guerra de la Triple Alianza, en especial para referirse a los soldados (esclavos negros y mulatos) del Imperio del Brasil, si bien se cree que este vocablo es de origen guaraní, no lo es.

EN LA COLONIA

Fue durante el siglo XVIII que la encomienda dejo ser el eje de producción de las haciendas para ser sustituido por la esclavitud negra. La demanda aceleró la importación de cautivos desde los puertos brasileños y sus mercados internos hacia el territorio paraguayo.

El censo más antiguo del que se tiene constancia es el realizado por Faustino de Casas en 1678 por orden de la Corona española. El resultado expuso que el Paraguay poseía 38.666 habitantes en aquel entonces, de los cuales 1.134 eran esclavos negros (sin contar los que podían encontrarse en las reducciones de los jesuitas).

En menos de 100 años la población de esclavos negros en Paraguay se había triplicado, para 1762 existían unos 3.500. En 1799, para una suma total de 108.070 personas, existían 12.546 afrodescendientes, de los cuales 7.948 era libres y 4.598 aún esclavos.

PARAGUAY INDEPENDIENTE

En 1821 se registra la entrada de un contingente de afrodescendientes orientales (fuentes divergen entre 200 y 400) con el caudillo uruguayo José Gervasio Artigas (que pidió asilo al Dictador José Gaspar Rodríguez de Francia). “Los morenos que acompañaron a Artigas eran libertos, ninguno era esclavo”, señala el historiador uruguayo Alberto del Pino Menck. De ese grupo se destacó Manuel Antonio Ledesma, celador corregidor de Guarambaré que contrajo matrimonio con la paraguaya Juliana Fretes. De esta unión nacieron seis hijos, dos de los cuales varones murieron al servicio del Paraguay en la Guerra de la Triple Alianza (Sebastián y Pablo).

En 1846 la población paraguaya alcanzó los 238.862 habitantes, de los cuales 17.181 eran afroamericanos, 8796 libres y 7.866 esclavos. Desde 1843 se comienza a hablar de los ‘libertos de la patria’ (519 personas en el censo), en virtud de la Ley de Libertad de Vientres. Esta Ley, promulgada en 1842 (pero vigente desde el año entrante) para obtener el reconocimiento de la emancipación paraguaya por parte del Imperio Británico, estipulaba que los hijos varones de esclavas negras obtendrían su libertad a los 25 años y las mujeres a los 24 (no era retroactiva).



LLEGA LA GUERRA

La presencia de afrodescendientes en las filas del Ejército Paraguayo fue constante, ya desde la época del Doctor Francia. En el Archivo Nacional de Asunción, Nueva Encuadernación Volumen 860, se observa el informe sobre los ‘pardos lanceros’ en la Caballería paraguaya el 22 de septiembre de 1849, los nombres de estos son los siguientes: Antonino Moreno, Salvador Rojas, Laureano Mongelos y Francisco Aranda.

A puertas de iniciarse la Guerra contra Argentina, el Imperio del Brasil y Uruguay, Francisco Solano López estableció el campamento del Ejército en Cerro León. Se dio la puesta en escena de un batallón que era conformado por los morenos descendientes del grupo que trajo consigo Artigas, entre estos bravos paraguayos se encontraba la legendaria figura del Sargento de Trompa Cándido Silva.

Según la memoria del Ministerio de Guerra y Marina, presentada el 16 de octubre de 1862, día en que fue elevado a la presidencia de la República del Paraguay el General de División Francisco Solano López tras la muerte de Don Carlos Antonio, proporciona algunos datos sobre los batallones de “chaflaneros” (así se les conocía en el ejército por realizar trabajo de zapador): “Todos los Cuerpos de esta guarnición (de Asunción) han seguido gozando de sueldos correspondientes a sus clases. Igual ventaja ha sido acordada a los Batallones No 6 y 7 del Ejército. Estos Cuerpos han sido desprendidos del Ejército y se hallan empleados en los trabajos de terraplén del Ferro-carril, en los que, sin enervar la disciplina militar, han adquirido la práctica necesaria a un Cuerpo de Zapadores, dando a la vez robusto empuje a esta obra monumental”.

EN CAMPAÑA

En las memorias del ingeniero inglés George Thompson, que sirvió al Ejército Paraguayo hasta su rendición y captura en Lomas Valentinas el 30 de diciembre de 1868, se atestigua la participación del batallón de afrodescendientes en la campaña ofensiva al Matto Grosso, donde actuaron desde el asalto al fuerte de Coímbra hasta Corumbá.

Las narraciones de la época señalan que el 24 de diciembre de 1864, ocasión en la que partiría la expedición para invadir a Matto Grosso, se vivía un gran júbilo en Asunción. Señala Thompson: “Entre las tropas embarcadas se encontraban los batallones 6° y 7°. Estos eran los dos mejores batallones del ejército, compuestos de antiguos soldados, todos ellos mulatos, conocidos por el apodo de orejas chicas (nambi’i)”. En el asalto a Coímbra, el Teniente Coronel Luis González llevaba el ataque en persona con el batallón número 6, con 750 hombres; en aquella ocasión perdió 200 plazas, entre muertos y heridos, contándose él entre éstos.

EL COMANDANTE DE LOS “NAMBI’I”

Hablamos del Teniente Coronel Francisco Luis González, conocido como ‘Mangú’, fue parte de la comisión que partió de Asunción a bordo del “Tacuarí” el 27 de setiembre de 1859 con destino a Paraná que logro la firma del “Pacto de San José de Flores”, firmado el 10 de noviembre de 1859, en calidad de edecán. Pertenecía al Estado Mayor del Ejército Paraguayo al inicio de la contienda. Fue oficial de Infantería, en 1865 era Comandante del batallón Artillería de sitio y plaza No. 6.14. Por decreto firmado del 12 de diciembre de 1864 fue designado como segundo comandante de la División de Operaciones de Alto Paraguay.

Así mismo fue integrante de la comitiva del 8 de junio de 1865, en dicha comitiva partió el Mariscal López rumbo a Humaitá. En aquella ocasión al frente siempre del Batallón N° 6 de infantería. Murió a causa del cólera el 29 de mayo de 1867.

CORRIENTES

Durante la campaña de Corrientes se tomaron varios vapores argentinos, en donde fueron encontrados unos 800 machetes los cuales fueron entregados al batallón 6, porque después de su vuelta de Matto-Grosso ya la fama de feroz y temerario le precedía. Expresa lo siguiente Thompson: “Sólo el batallón 6 contaba con machetes, los capturados en los vapores argentinos frente a Corrientes, y devendría en batallón de infantería de marina”.

URUGUAYANA

Un fragmento del diario de León de Palleja hace referencia a unos de los batallones de afrodescendientes paraguayos: “El personal es compuesto todo de gente blanca e indio más o menos cruzados. En el Batallón número 17, las dos terceras partes del personal se componía de negros cruzados con indios. Se conoce que los blancos desdeñan de cruzarse con los negros”.

RIACHUELO

Para la misión en Riachuelo, al sur de Corrientes, fueron escogidos uno por uno, 500 hombres de color del batallón 6, para ser embarcados en los vapores, siendo su misión el abordaje a las naves enemigas ancladas en las aguas del Paraná, bajo las órdenes del almirante Barroso. Fueron condecorados por el Mariscal López con la Orden Nacional de Mérito, siendo ascendidos muchos de sus integrantes, tras haber abordado la corbeta Belmonte e izado hasta el tope la enseña paraguaya.

HUMAITÁ

Hace de nuevo su aparición el batallón de afroparaguayos en la columna del General Vicente Barrios en el asalto a Tuyutí. Aquí combatió codo a codo con otro emblemático batallón, el batallón 40, que había sido diezmado en Estero Bellaco, fue casi exterminado de nuevo en esta nueva acción, retirándose del combate apenas con 80 hombres. Los batallones 6 y 7 quedaron reducidos a 100 hombres cada uno, en 1866 como vemos prácticamente que ya desapareció el batallón 6 en su composición inicial.

Otra aparición se da en los combates de Boquerón del Sauce, siendo integrantes de este batallón los empleados para realizar las fortificaciones. El Teniente Coronel Julián Godoy cuenta en sus memorias: “La prolongación de la línea paraguaya fortificada entre los montes, dando frente al sur al enemigo, se hizo hasta las lagunas Piris y Chichí por los batallones números 6, 7 y 12 al mando del sargento mayor Francisco González, bajo la dirección de Thompson. Estos batallones habían hecho los terraplenes del ferrocarril de la Asunción hasta Sapukai. Estos batallones, 6º y 7º, les llamaban chaflaneros. El 6º era de negros, el de Francisco González. El 7º por el capitán Luis González. El 12º por el teniente Viveros”.

La referencia sobre la participación de los “nambi’i” en Boquerón del Sauce también nos la da Thompson en sus memorias: “Di parte de que la trinchera era practicable, y López determinó abrirla inmediatamente. Con este motivo todas las azadas, palas y picos (que llegaban a 700) fueron enviadas al Sauce, y los batallones 6 y 7, (que habían hecho los terraplenes y trincheras de Humaitá), fueron escogidos para realizar la obra”.

Las mismas referencias da Juan Crisóstomo Centurión en sus memorias sobre esta batalla: “Los batallones 6 y 7 fueron designados para levantar la trinchera, cuentan los historiadores que el lugar donde realizaban la obra estaba plagado de cadáveres de la batalla de Tuyutí del 24 de mayo de 1866”. En esta batalla se daría un encuentro épico: el Batallón Florida, el mejor batallón de infantería uruguaya, contra el mejor batallón de infantería paraguaya.

López en septiembre de 1866 autoriza el reclutamiento de esclavos en el ejército paraguayo, mediante la donación de los esclavos o venta por particulares al gobierno, al mismo tiempo, alrededor de 6.000 esclavos y libertos de las estancias del Estado se alistaron también en el ejército según Josefina Plá. Algunos de los nombres que se,rescatan de los reclutamientos del 10 de septiembre de 1866 del distrito 1° y 2° de la Encarnación, de esclavos y libertos son: Fortunato Espinoza, liberto de 18 años. Juan Luis Espora, esclavo de 33 años. Basilio Recalde, esclavo de 54 años. Vicente Urdapilleta, esclavo de 50 años.



CURUPAYTY

No vemos figurar a un batallón o regimiento de afrodescendientes entre los defensores de Curupayty, el 22 de setiembre de 1866, pero si había varios de ellos, siendo la actuación del legendario sargento Cándido Silva el que pasaría a los anales de la historia por anunciar con su trompeta la victoria en la batalla de Curupayty. Las tropas estaban al mando del mítico general José Eduvigis Díaz.



ITÁ YVATÉ

Durante la batalla de los siete días, el comandante del Batallón 6 era el Teniente Saturnino Viveros, y ya a esta altura casi no tenía sus integrantes originales del inicio de la contienda.

“Si vos te fijás en su foja de servicio, estos tipos eran unos locos. Tomaban embarcaciones, hacían asaltos. Ellos construyeron las trincheras de Curupayty. Tenían las misiones más difíciles porque eran los batallones más antiguos y mejores del Ejército paraguayo. Ellos ya venían entrenando mucho antes, prácticamente hay noticias de ellos desde 1850”, comentó HOY el historiador Eder Acosta.

LAVANDERAS Y ENFERMERAS

Para los varones esclavos el enrolamiento fue obligatorio, mientras que las mujeres debían servir en los hospitales lavando ropa personal y de cama de los heridos, incluidas las libertas del Estado y pardas libres. Algunos nombres para la historia: Felipa Samaniego, Margarita y Marcela Plaza, Francisca Rodríguez, Juliana Arza, Asunción Ferreira, Carlota Rodríguez; Bonifacia Meza.

REDUCCIÓN CASI TOTAL

El desastre demográfico que representó la Guerra Guasú alcanzo a los afrodescendientes, quienes los sufrieron de la misma forma, en realidad, es posible que cayeran proporcionalmente más negros que otros soldados, ya que existen indicios de que el Mariscal López los empleaba para las tareas más peligrosas, según atestigua George Thompson: “Las incursiones a Corrales continuaban y los paraguayos volvían siempre con algún trofeo. Una vez, un negro sargento volvió llevando en un saco nueve cabezas de soldados aliados, y presentó ellas a López, apilándolas unas tras otras, en la puerta de su casa. López las envió a la casa del jefe del Estado Mayor en donde fueron nuevamente puestas en pila, para servir de escarnio a casi todo el campamento. El sargento fue promovido al puesto de abanderado (este era el único oficial negro en todo el Ejército del Paraguay), pero López lo mandó después a todos los combates, hasta que fue muerto, librándose así del oficial negro”.

POSGUERRA

Para el final de la Guerra, el Paraguay perdería gran parte de su población. Solo quedaron 116.351 habitantes de los cuales menos de 500 eran esclavos de color. Con la Constitución de 1870, y luego de 300 años de existencia, la esclavitud llegaba a su fin en Paraguay.

De los casi 8.000 nobles guerreros morenos que partieron al frente solo unas cuantas decenas llegaron a gozar su libertad, el resto quedó para siempre en el campo de batalla. “Los que quedaron fueron muy pocos y fueron asimilados por la población”, añadió Acosta.

FUENTES

-“Participación de afroamericanos en el Ejército del Paraguay”. Eder Acosta.

-“La esclavitud en el Paraguay”. Josefina Plá.

-“Esclavitud en el Paraguay”. Boccia Romañach.

-“La historiografía paraguaya y los afrodescendientes”. Ignacio Talesca.

-“Los negros del Paraguay”. Ana Arguello.

-“La Guerra del Paraguay”. George Thompson.

 

Tufo a operación política: BCP ratifica sanción contra BNF y abre puertas a pleito judicial antes de Gafilat

El Banco Central del Paraguay se ratificó en la sanción y aplicación de multa contra el Banco Nacional de Fomento por supuestas faltas administrativas en el mecanismo antilavado. El caso involucra a las cuentas del empresario Dario Messer.


Fuente: La Caja Negra - Unicanal

El 27 de julio pasado, a través de la resolución 16 el directorio del Banco Central del Paraguay se ratificó en la sanción contra el Banco Nacional de Fomento por supuestas fallas antilavado, motivo por el cual el BNF promoverá una demanda ante el trinbunal contensioso administrativa. De esta manera, se abre una batalla legal antre ambos bancos dias antes de empezar la inspeccion de Gafilat.

El caso está vinculado a diferentes operaciones realizadas entre los años 2011 y 2018, periodo en que el empresario Darío Messer era uno de los clientes del Banco de Fomento. El sumario correspondiente se dio a conocer en febrero pasado y se abrió luego de que la Superintendencia de Bancos (SIB) del BCP reportara supuestas inconsistencias que guardan relación con las cuentas vinculadas a Messer y otros.

Llamativamente, la resolución del BCP que aplicó la sanción y la multa omitió información relevante sobre el movimiento de remesas en las cuentas de Messer. El BCP ignoró ingresos extraordinarios registrados en las cuentas para el cálculo del límite operativo autorizado (LOA).

Otro aspecto ignorado por el BCP tiene que ver con el origen y la trazabilidad de fondos remitidos desde bancos extranjeros a las cuentas de Messer en el BNF. Además, en la misma resolución del BCP consta que no se encontraron conductas irregulares en la gestión de alertas por parte del BNF.

El equipo de La Caja Negra tuvo acceso al detalle de acreditaciones de dinero recibidas en las cuentas del empresario Dario Messer y su empresa CHAI S.A. El detalle corresponde a cuentas corrientes en guaraníes y en dólares en el BNF desde el 2013 al 2017.

Uno de los argumentos esgrimidos por el Banco Central para sustentar la multa por “faltas administrativas” es la supuesta no realización de la debida diligencia en la verificación del origen de los fondos operados por Messer y la empresa CHAI S.A.

Según el BCP, aparece como “exceso en las operaciones” de Messer unos G 106.658.775.080. Sin embargo al observar el detalle de acreditaciones que aparecen en las cuentas de Messer y CHAI S.A. constan montos transferidos que debieron ser considerados de forma adicional al limite operativo autorizado al cliente como ingresos genuinos.

En el detalle aparece que en el año 2013 la cuenta corriente en dólares 61082/2 a nombre de la empresa CHAI S.A. US$ recibió en total la suma de US$ 6.699.809, el dinero provino de una cuenta bancaria en Luxemburgo, miembro de GAFI y la Union Europea, a través del corresponsal CITIBANK de Nueva York, banco corresponsal externo del BNF.

Cabe mencionar que la resolución 349/2013 de la Seprelad en su articulo 21 establece: “Cuando los fondos provienen de entidades financieras internacionales, se entenderá que la mismas aplicaron el principio de “conozca a su cliente”.

El detalle del dinero transferido desde bancos del extranjero a las cuentas de Dario Messer entre los años 2015 al 2017 constan ingresos extraordinarios por valor de Gs 55.327.419.261. Las transferencias de dinero a las cuentas de Messer en el Banco de Fomento fueron realizadas también desde Luxemburgo a través del banco corresponsal Citibank de Nueva York.

De acuerdo a estas constancias, se tratan de ingresos originados con recursos extraordinarios que poseía Messer en el extranjero, y que fueron acreditados a sus cuentas en el BNF a través de transferencias internacionales viabilizadas por medio del CITIBANK Nueva York (Banco corresponsal externo del BNF) para capitalizar las inversiones que venia realizando en Paraguay.

El dinero transferido desde el exterior posee trazabilidad ya que tuvo origen en bancos ubicados en países y zonas geográficas que tienen ajustadas sus políticas a las buenas prácticas internacionales en materia de prevención del lavado de dinero y además son considerados países cooperantes por los organismos internacionales de control como GAFI, Naciones Unidas, Unión Europea y otros.

Todos estos montos se encuentran registrados en la base de datos del BNF pero fueron omitidos como valores a ser integrados en el limite operativo del cliente.

Batalla legal

El BNF, a través de un comunicado, señaló que posee “plena convicción” de que los mecanismos de prevención de lavado de dinero que aplica se ajustan a los estándares establecidos en las recomendaciones internacionales y a las disposiciones legales y reglamentarias.

El 28 de junio del 2021 los representantes del BNF interpusieron un recurso de reconsideración contra la resolución 34 del BCP pidiendo que sea revocada por arbitraria y contradictoria. Aseguran que el BCP transgrede el artículo 14 de la Constitución Nacional sobre la irretroactividad de la ley y también el principio de legalidad al decidir aplicar la ley 6497/19 en vez de aplicar la Ley 489 (orgánica del BCP) para calificar las supuestas faltas como graves y hacer el análisis de la prescripción de la acción.

Si estos argumentos, además de la información verificable en la base de datos del BNF sobre las remeras del exterior validadas y trazadas desde su origen, no fueron considerados en el sumario ejecutado por la Superintendencia de Bancos y si en la propia resolución del BCP se deja constancia de que no se encontraron conductas irregulares en la gestión del BNF, entonces…

¿En qué se sustenta la decisión de aplicar una multa al Banco Nacional de Fomento? Hay tufo a operación política.

 

La billetera de Wiens en pandemia: cómo gastar US$ 10 millones en asesores

Ingeniosas “variantes” de asistentes fueron agregadas en la administración de Arnoldo Wiens, que superan los cargos más ridículos que se conocieron al entrar en vigencia la Ley de Transparencia. Casos parecidos al jefe de ascensoristas o director de fotocopias del Congreso, en el MOPC existen asistentes de mesa de entrada, administrativo y de apoyo administrativo, etc., gracias a un proyecto de “Desarrollo de capacidades de gestión”, manejado por su jefa de Gabinete, Josefina Romero.


Fuente: La Nación

Por Rossana Escobar M.

rossana.escobar@gruponacion.com.py

Nadia Denis

nadia.denis@gruponacion.com.py

El proyecto denomi­nado “Desarrollo de capacidades de ges­tión” del Ministerio de Obras Públicas y Comunicacio­nes (MOPC), que está lide­rado por Josefina Romero, jefa de Gabinete del minis­tro Arnoldo Wiens, supues­tamente tenía la finalidad de contratar a especialistas de modo de “revolucionar” la ins­titución, según lo expresado por la misma responsable.

Pero la realidad es muy diferente a la que pinta­ron cuando establecieron el convenio con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), a través del cual se contrataron a 244 personas y para el cuál se gas­taron US$ 10,5 millones, dado que en la lista de incorpora­ciones se distingue un sinfín de asistentes, y muchos de ellos ni siquiera cuentan con título universitario.

Un total de 68 asistentes, dis­tribuidos en 23 categorías, que en algunos casos sue­nan hasta redundantes, fue­ron los incorporados en la era Wiens. Por citar un ejemplo, existen asistentes administrativos, asistentes técnicos administrativos y asistentes técnicos de apoyo adminis­trativo. Los salarios de estos van desde G. 3.150.000 y lle­gan hasta los G. 7.500.000.



La particularidad de quie­nes ocupan estos cargos es que, como se mencionó ante­riormente, no cuentan con título universitario, pero lo más resaltante es que algu­nos de ellos, a pesar de estar cursando una carrera, no tie­nen nada que ver con las cons­trucciones u obras públicas o afines. Por ejemplo, en la lista proveída por el mismo MOPC, se encuentran aboga­dos, escribanos, licenciados en mercadotecnia o en aná­lisis de sistema ocupando puestos de asistentes admi­nistrativos.

En el programa “Tierra de nadie”, el ingeniero Amílcar Troche, presidente del Cen­tro Paraguayo de Ingenieros (CPI), indicó que estos US$ 10,5 millones pudieron ser utilizados para la formación de ingenieros y profesionales que podrán liderar proyectos en el MOPC en las próximas generaciones. En la ocasión, el ingeniero también señaló que hasta en los llamados a licitación se nota la falta de personal calificado en el MOPC, y esto a pesar de este costoso proyecto de gestión de Wiens y Romero.

Sobre este punto, cabe des­tacar que una semana atrás el MOPC convocó a una audiencia pública en la que participaron técnicos de la cartera de Obras Públicas y del Ministerio de Salud, así como también representan­tes de los potenciales oferen­tes del Gran Hospital del Sur. Los ocho técnicos que asistie­ron no pudieron responder ni una sola pregunta o pedido de aclaración respecto al con­fuso pliego de bases y condi­ciones, y desde el MOPC solo hicieron la promesa de deri­var las preguntas y respon­derlas por escrito.

Esto deja al descubierto que con esta contratación de expertos se gastaron millones de dólares, los que, a la hora de la verdad, no arrojan resultados.

Resultado de “expertos” no está a la vista

“Resulta que el MOPC pasó, en los últimos 8 años, de invertir US$ 200 millones a US$ 1.000 millones; por supuesto, de 80 contratos pasamos a 500 y hay que estructurarse para geren­ciar esa cantidad de contratos”, señaló Troche, respecto a la inca­pacidad de la cartera para administrar mayores recursos.

“Se deben tener especialistas en licitaciones, en la recepción y eva­luación de ofertas y proyectos, en fiscalizaciones, supervisiones, en el área económico-financiera. El MOPC no se reestructuró para admi­nistrar este incremento, y con casi la misma estructura intenta resol­ver una inversión cinco veces mayor. Estimo que por estos motivos recurre a estos mecanismos que le permiten contratar especialistas, pero no se ve el resultado en la cancha”, explicó Troche.

Pablo Vourliotis, el clarinetista y saxofonista, sin título, que contrató Arnaldo Wiens como parte de su programa de incorporación de “expertos”, percibe un salario de G. 6.000.000. Se lo ve rutinariamente, a través de las redes sociales, recorriendo el país.

Aracely Arce Núñez es abogada y escribana; sin embargo, se desenvuelve como “asistente administrativa” en el MOPC y su sueldo asciende a G. 7.000.000. Núñez estuvo como candidata por el movimiento de Julio Ullón en la Seccional 356/3.

Evelin Escobar Bogarín es estudiante de psicología, según sus redes sociales; no obstante, fue premiada con el cargo de “profesional administrativo” en el MOPC con un salario de G. 5.800.000.

SILENCIO EN MOPC

De modo de tener explicaciones sobre qué función realizan estos supuestos expertos, el equipo de investigación del Grupo Nación trató de obtener la versión del ministro Arnoldo Wiens y de la arquitecta Josefina Romero, pero estos prefirieron llamarse a silen­cio, dejando al aire una inmensa cantidad de dudas respecto a la utilidad de este proyecto y, sobre todo, sobre la transparencia.­