Ejecutan a reo con inyección letal, por asesinato durante robo

El estado de Texas (EE.UU.) ejecutó el martes a Gustavo García, un latino condenado por un asesinato de 1990 y que en 1998 intentó fugarse del corredor de la muerte, pero lo interceptaron antes de saltar el último muro.

A García, de 43 años, lo declararon muerto a las 18.26 hora local (00.26 del miércoles GMT) tras recibir una inyección letal en la prisión de Huntsville, según notificó el Departamento de Justicia Criminal de Texas. Sus últimas palabras fueron: “A mi familia, a mi mamá, los quiero. Que Dios los bendiga, sean fuertes”.

En diciembre de 1990, con 18 años recién cumplidos, García y su amigo Chistopher Vargas -que tenía 15- decidieron asaltar una licorería en Plano (cerca de Dallas) en busca de dinero y alcohol.

Tras obtener el anhelado botín, García asesinó de un disparo en la cabeza al dependiente, Craig Tuski. Cuando la Policía llegó minutos después alertada por una mujer que había logrado huir de la licorería, los dos asaltantes ya estaban lejos. El golpe les había salido bien y en enero de 1991 decidieron repetir, esta vez en una gasolinera, también de Plano y en compañía de la esposa de García, Sheila García.

Robaron cerveza, vaciaron la caja y ejecutaron de un tiro en la nuca al dependiente, Gregory Martin. Pero corrieron menos suerte que en la licorería: Martin estaba hablando con su novia cuando los asaltantes irrumpieron y ella avisó a la Policía, que cuando llegó al establecimiento encontró a García escondido en un congelador y los detuvo a todos.

Los investigadores vincularon los dos asaltos ya que el arma utilizada fue la misma. A García lo condenaron a muerte por el asesinato de Turski, mientras que Vargas cumple cadena perpetua. Sheila García fue condenada a 20 años de cárcel y ya está en libertad. La noche de Acción de Gracias de 1998, tras casi ocho años encerrado, García y otros seis reos protagonizaron un histórico intento de fuga que se saldó con la muerte de Martin Gurule, el único de los siete que logró superar los muros de la cárcel, aunque murió supuestamente ahogado en un arroyo cercano poco después.

Gurule pasó a la historia como el primer preso en escapar del corredor de la muerte de Texas desde que en 1934 lo hiciera un miembro de la banda de Bonnie y Clayde. “Al menos puedo decir que lo intenté”, confesó García en una entrevista posterior. Poco después y a raíz del intento de fuga, Texas trasladó su corredor de la muerte, que en ese entonces confinaba a casi 500 presos, a la actual cárcel de máxima seguridad de Polunsky, en Livingston.

En el 2000, García consiguió una anulación de sentencia por el testimonio del psicólogo Walter Quijano, quien había argumentado durante el juicio de 1991 que los hispanos representan un mayor peligro para la sociedad -uno de los agravantes que se tiene en cuenta en los casos capitales-.

Un año más tarde fue condenado de nuevo a muerte. García se convirtió hoy en el tercer preso ejecutado este año en Texas y sexto en el conjunto del país. Desde que se reinstauró la pena de muerte hace 40 años, Estados Unidos ha ejecutado a 1.428 presos, 534 en Texas.

Georgia, por su parte, tiene previsto ejecutar este miércoles a Travis Hittson, un exmiembro de la Armada que en 1992 mató a su y después descuartizó el cuerpo. Será su segunda ejecución este año.

Seis muertos en un ataque a un centro comercial en Sídney

Seis personas murieron en un ataque con arma blanca este sábado en un centro comercial de Sídney, declaró a la prensa un responsable de la policía australiana, que no descarta la pista “terrorista”.

La agresión causó varios heridos. Ocho de ellos, incluido un niño, fueron hospitalizados, precisaron los servicios de emergencias.

El servicio de ambulancias del estado de Nueva Gales del Sur indicó a AFP que un hombre fue abatido a tiros por la policía, y que aparentemente era el atacante.

La tragedia se produjo en el centro comercial de Westfield Bondi Junction, que estaba abarrotado de clientes.

Varios testigos describieron escenas de pánico, con gente corriendo para refugiarse y la policía tratando de hacerse con el control de la situación.

Imágenes de cámaras de seguridad, difundidas por medios locales, muestran a un hombre corriendo por el centro comercial con un cuchillo de grandes dimensiones en la mano, y varias personas heridas tendidas en el suelo.

“Los primeros pensamientos de todos los australianos van para los afectados y sus allegados”, escribió en la red social X el primer ministro, Anthony Albanese.

Fuente: AFP

Corte de Ecuador establece que fue “ilegal y arbitraria” la detención de Glas en México

La Corte Nacional de Justicia de Ecuador (CNJ) negó el viernes un habeas corpus planteado por el detenido exvicepresidente Jorge Glas, aunque estableció que fue “ilegal y arbitraria” su captura mediante un asalto policial a la embajada de México en Quito en la que se encontraba refugiado.

Glas, cuyo arresto hace una semana con la irrupción a la fuerza en la legación derivó en que México rompa relaciones diplomáticas, buscaba obtener su libertad a través de ese recurso, con el que también perseguía que la justicia declare que fue ilegal su detención.

Durante la audiencia para resolver el habeas corpus, que se inició el jueves, la suprema CNJ determinó la ilegalidad y arbitrariedad del arresto del exvicepresidente entre 2013 y 2017, a quien horas antes México le concedió asilo en medio de una crisis diplomática al ser expulsada su embajadora Raquel Serur por ser declarada persona non grata.

Glas se refugió en la embajada mexicana en diciembre, antes de que la justicia le dictara orden de prisión por un supuesto peculado en el manejo de fondos para la reconstrucción de poblados devastados por un terremoto en 2016, en una indagación fiscal que está en curso.

A pesar de que fue negado el habeas corpus, unos cincuenta simpatizantes del exvicepresidente celebraron ruidosamente en las afueras de la CNJ la decisión judicial de considerar “ilegal y arbitraria” la captura de su líder.

Glas debía cumplir ocho años de prisión por condenas previas en dos casos de corrupción. Sin embargo, salió de la cárcel en 2022 gracias a una cuestionada medida cautelar, luego de estar cinco años preso, y debía presentarse periódicamente ante la autoridad.

Un tribunal de la CNJ, que tomó en cuenta que no hubo orden de allanamiento para la irrupción en la sede diplomática, también concluyó que Glas debe seguir en prisión por las condenas pendientes.

En uno de los casos por cohecho, fue condenado en 2020 junto a su amigo y exmandatario socialista Rafael Correa (2007-2017), de quien fue vicepresidente.

El exmandatario, quien vive en Bélgica desde que dejó el poder, fue juzgado en ausencia y afronta una orden de detención.

Caso Báez Sosa: uno de los acusados señala a otros y pide un nuevo juicio

Máximo Thomsen, uno de los acusados por el asesianto de Fernando Báez Sosa en Argentina, rompió el pacto de silencio señalando a otros dos de los condenados. Asimismo, el rugbista pidió un nuevo juicio.

El rugbista condenado cambió de abogado con fuertes cuestionamientos hacia su anterior representante legal. Entre una de las nuevas estrategias procesales, decidió romper el pacto de silencio para dar su versión de los hechos, en relación al homicidio de Fernando Báez Sosa, hijo de paraguayos.

Un documento al que accedió el portal Infobae, indica que Thomsen aseguró que el trabajo de Hugo Tomei, su ex letrado, careció de eficacia debido a que ejerció la defensa de los ocho acusados y, por querer hacerlo a la totalidad del grupo, no representó sus intereses individuales y los de los demás.

Sobre este testimonio, Thomsen solicitó que se declare nulo aquel proceso y se haga un nuevo juicio, ya que asegura no existió un plan premeditado para matar a Báez Sosa.

Por otra parte, mencionó que él nunca apareció grabado pegándole a Fernando y que otro de los procesados, Blas Cinalli, fue el que habría tenido el incidente con Báez Sosa. Asimismo, apuntó a Enzo Comelli, como el posible autor del golpe que provocó la muerte del joven.

Cabe recordar que en el 2023, El Tribunal Oral en lo Criminal N° 1 de la ciudad bonaerense de Dolores (200 kilómetros al sur de la capital argentina) condenó a prisión perpetua a Máximo Thomsen, Matías Benicelli, Enzo Comelli, Ciro Pertossi y Luciano Pertossi por la muerte de Fernando Báez Sosa.

Todos ellos fueron condenados como coautores penalmente responsables de homicidio doblemente agravado por el concurso premeditado de dos o más personas y por alevosía.

Otros tres acusados, Blas Cinalli, Ayrton Viollaz y Lucas Pertossi, fueron condenados a 15 años de prisión como partícipes secundarios del homicidio doblemente agravado por concurso premeditado de dos o más personas y por alevosía.