Seguros privados garantizan atención a casos de dengue, pero piden comprensión por demoras

Desde la Cámara de Instituciones Médicas Asistenciales del Paraguay (Cimap) garantizan la atención a los asegurados que presentan síntomas de dengue. Sin embargo, piden comprensión, ante la congestión y atrasos que puedan darse en los centros médicos privados.

La Cámara de Instituciones Médicas Asistenciales del Paraguay (CIMAP), comunicó que la realidad del dengue impulsa a que las empresas prestadoras de servicios de medicina pre paga, unan esfuerzos para acompañar la atención médica de los beneficiarios que la requieran.

En ese sentido, anuncian que están implementando los protocolos médicos recomendados por el Ministerio de Salud y las medidas necesarias de contingencia para atender de forma “oportuna y eficiente” a todos los beneficiarios que acudan con síntomas de dengue a las urgencias, laboratorios o aquellos que precisen de internaciones.

“Todas las personas tendrán cobertura según el plan que tengan contratado con las respectivas empresas de medicina pre-paga asociadas”, indica el comuncado de la Cimap.

Asimismo, sostienen que es es importante que los beneficiarios comprendan que ante los numerosos casos, la congestión y atrasos en los Centros Médicos, consultorios y sanatorios son una posibilidad, por lo que piden “colaboración y comprensión”.

“La Cimap consciente de la situación, aguarda que se logre trabajar en conjunto entre ambos sectores con el fin único de contener la situación y acompañar las acciones del Ministerio de Salud y demás instituciones involucradas”, dice el escrito.

Además, aseguran que los canales de comunicación están disponibles para responder las consultas y dudas que existan, anunciando reuniones permanentes con el Ministerio de Salud para un análisis de la evolución de los casos.

 

Director del Empleo creó roncha al ayudar a desempleados y fue forzado a renunciar

Un conflicto se originó dentro del Ministerio de Trabajo a raíz de una convocatoria para personas que buscan trabajo realizada por el Director General del Empleo, Enrique López Arce. Debido al malestar que generó este hecho a nivel interno, el citado funcionario se vio forzado a renunciar al cargo.

Este martes 14 de enero está prevista la realización de una feria para personas que buscan empleo en la sede de la Municipalidad de Fernando de la Mora, ubicada sobre las calles Mcal. Estigarribia y Capitán Montiel.

La actividad fue organizada por el Director General del Empleo, Enrique López Arce, quien utilizó su cuenta de Twitter para difundir la invitación y convocar a aquellas personas que se encuentran en la búsqueda de algún puesto de trabajo.

En su post, el mismo manifestó sus intenciones de ayudar a los buscadores de empleo “aún durante sus vacaciones”, dado que actualmente el mismo estaba haciendo usufructo de este derecho laboral.

CONFLICTO EN EL MINISTERIO DE TRABAJO TRAS CONVOCATORIA

La convocatoria de López Arce aparentemente no fue bien vista dentro del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social (MTESS), generando un conflicto interno que llegó inclusive hasta altas autoridades de la cartera, como la ministra Carla Bacigalupo y el viceministro de Empleo y Seguridad Social, Daniel Sánchez.

Este último también se valió de su perfil en Twitter para dar a conocer su postura sobre este tema, refiriéndose al Director General del Empleo en los siguientes términos: “Hay que ser serios y no jugar con la esperanza laboral de la gente. Buscar un empleo es una alta responsabilidad que debe ser traducida en hechos y no vendiendo espejitos por redes sociales”.

En el transcurso de la tarde, la propia cartera de Estado emitió un comunicado desacreditando la convocatoria realizada por López Arce y asegurando que la feria en la Municipalidad de Fernando de la Mora “no tiene carácter formal ni institucional”.

Igualmente, señala que “el funcionario citado lo ha hecho de manera inconsulta y a título personal”, dejando entrever que no existe autorización oficial del MTESS para esta actividad de mañana.

LÓPEZ ARCE CONFIRMA RENUNCIA AL CARGO

En entrevista con Universo 970 AM, Enrique López Arce confirmó lo que ya se venía especulando horas después de darse a conocer esta polémica: hizo oficial su renuncia al cargo de Director General del Empleo.

Al respecto, reveló que ya antes de fin de año había hablado sobre “dejar la casa en orden” y buscar una nueva oportunidad laboral, adelantándose a una eventual salida de la institución.

“No hay ningún conflicto ni con la ministra ni con los viceministros, al contrario, tengo mis agradecimientos para la gente del ministerio”, indicó el ahora exfuncionario del MTESS. Asimismo, sostuvo que no hubo problemas con Daniel Sánchez sino más bien “estilos de trabajo” diferentes.

Se defendió de las acusaciones y recordó que en ningún momento mencionó a la Dirección General del Empleo ni al Ministerio de Trabajo al momento de lanzar la convocatoria, dado que lo hizo durante sus vacaciones.

“Mi derecho es dar un paso al costado y buscar nuevas oportunidades”, sentenció, adelantando que ya tuvo algunas propuestas de trabajo y aún sigue con muchas ganas de ayudar a la gente.

 

Sirven gratis a la comunidad y la gente abusa: piden a los bomberos cargar sus piscinas

Bomberos Voluntarios de la Vigésima Compañía de Capital, aclararon a través de un comunicado que no recargan piscinas. Este pronunciamiento se debe a la cantidad de solicitudes que reciben a diario de este tipo.

Los Bomberos Vigésima Compañía Capital Mercado 4, manifestaron que en promedio reciben 10 solicitudes de recarga de piscinas al día en los diferentes cuarteles.

Por ello, a través de un comunicado aclararon que el agua que utilizan por el servicio de bomberos, es un recurso cedido por la Essap, exclusivo para situaciones de emergencias.

Además, explicaron que las capacidades de agua de las autobombas, en promedio son de 2.500 litros y un piscina por lo general tiene una capacidad de más de 5.000 litros. Esto representaría a que se se realicen más de un viaje.

“El tiempo necesario para recargar podría afectar a la rápida respuesta en casos de Emergencias”, expresaron.

Asimismo, pidieron a la ciudadanía a que tengan comprensión sobre el pedido y no recurran a ellos para este tipo de solicitudes.

 

Se "esmeran" para intoxicar cauce hídrico y a vecinos, la comuna no actúa ni responde

Pobladores del Bañado Tacumbú de Asunción deben convivir en un ambiente insalubre a consecuencia de la basura acumulada y los problemas en el desagüe cloacal. Los mismos denunciaron a los recicladores por arrojar residuos sólidos en el cauce del arroyo Mburicá.

Algunos vecinos del barrio Tacumbú pusieron de manifiesto la preocupante situación en la que se encuentran desde hace varios años y que hoy día forma parte de su vida cotidiana.

En este caso, los mismos denunciaron ante el canal GEN la presencia de basuras de todo tipo en el cauce del arroyo Mburicá, ubicado en la zona del Puente Pesoa sobre la calle Juan León Mallorquín.

Juana Ramírez, pobladora de la zona, indicó desde hace tiempo vienen solicitando a la Municipalidad de Asunción que se encargue de la recolección de los residuos sólidos y que también se pueda colocar un contenedor en el sitio, aunque hasta el momento no recibieron ninguna respuesta.

Según manifestó, los recicladores van y tiran sus basuras en el cauce hídrico, sin importarles siquiera las consecuencias que dicha acción podría acarrear. “A ellos no les importa nuestro barrio, vivimos entre la basura y la cloaca”, expresó.

Respecto al último punto, la mujer explicó que desde hace varias semanas existe una pérdida en un desagüe cloacal del barrio, situación que genera olores nauseabundos debido a que las aguas residuales están saliendo a la intemperie.

Ramírez indicó que varios vecinos ya se han enfermado a raíz de las condiciones insalubres en las que se encuentran viviendo y por ello piden una pronta solución a las autoridades, sean del municipio o del gobierno central.

Igualmente, solicitó que, de ser posible, se pueda ver la forma de colocar a un guardia de seguridad en ese sector para evitar que los recicladores arrojen basuras en el cauce del arroyo Mburicá, hoy contaminado y sin el mismo brillo de décadas anteriores.