VIDEO| La NASA muestra qué pasa cuando caes en un agujero negro

La simulación, producida con un superordenador, comienza con la cámara situada a casi 640 millones de kilómetros de distancia.

La NASA ha mostrado qué ocurriría si una persona cayera en un agujero negro mediante una representación gráfica inmersiva producida por superordenador compartida este lunes en su canal de YouTube.

En un comunicado, la agencia espacial estadounidense explica que, a medida que la cámara se aproxima al agujero negro, alcanzando velocidades cada vez más cercanas a la de la luz, el brillo del disco de acreción y de las estrellas del fondo se amplifica del mismo modo que aumenta el tono del sonido de un coche de carreras que se acerca.

El video comienza con la cámara situada a casi 640 millones de kilómetros de distancia y el agujero negro llena rápidamente la vista. El disco del agujero negro, los anillos de fotones y el cielo nocturno se distorsionan cada vez más e incluso forman múltiples imágenes a medida que su luz atraviesa el espacio-tiempo cada vez más deformado.

“Una vez que la cámara cruza el horizonte, su destrucción por espaguetización se produce en solo 12,8 segundos”, comentó Jeremy Schnittman, astrofísico del Centro Goddard de Vuelos Espaciales de la NASA en Greenbelt (Maryland), que creó la simulación. “A partir de ahí, solo hay 128.000 kilómetros hasta la singularidad. Este tramo final del viaje se acaba en un abrir y cerrar de ojos”, añadió.

¿Puede la inteligencia artificial aniquilar a la humanidad?

Las advertencias de investigadores en inteligencia artificial (IA), que sostienen que formas avanzadas de esta tecnología podrían llegar a aniquilar a la humanidad, han reavivado el debate sobre el desarrollo de sistemas “superinteligentes” y sobre la capacidad de los gobiernos para regularlos.

- ¿Cuál es el peor escenario?

En 2023, cientos de expertos en IA y dirigentes del sector tecnológico firmaron una “declaración sobre el riesgo de extinción asociado a la inteligencia artificial” y exhortaron a que se trate este tema con la misma seriedad que las pandemias o las armas nucleares.

Según Stuart Russell, profesor de informática de la Universidad de California en Berkeley, si una IA escapa al control y considera que los humanos obstaculizan sus objetivos, podría utilizar robots para “sintetizar y difundir nuevos agentes patógenos”.

Sin embargo, Russell subraya que esos riesgos no se aplican a los sistemas actuales.

El peligro inmediato, según él, es el uso malicioso de la IA por parte de seres humanos. “En el próximo año o dos años, creo que el mayor riesgo radica en un uso indebido de la inteligencia artificial por parte de los seres humanos”, por ejemplo, para perpetrar un atentado terrorista.

“Somos menos inteligentes que una IA superinteligente”, sostiene.

- ¿Por qué no se detiene el desarrollo de la IA? -

Jacob Coxon, un investigador de Anthropic de 27 años, anunció esta semana que renunció a la empresa estadounidense al estimar que no actúa de forma “responsable” en el desarrollo de la IA.

Los laboratorios “comprenden bien lo que está en juego, pero están atrapados en una carrera por llegar primero (...) a pesar del riesgo”, afirmó Coxon.

Anthropic retiró este año de su carta de seguridad el compromiso de detener el desarrollo de sus modelos si no podía controlar adecuadamente sus riesgos.

La compañía argumenta que, si suspendiera sus investigaciones, competidores menos prudentes acabarían imponiéndose en el sector.

“Las personas que están desarrollando la IA creen sinceramente que podría matarnos a todos antes de que termine la década. Esto no es una estrategia de mercadeo”, dijo Coxon, quien anteriormente trabajó en OpenAI, la empresa que creó ChatGPT.

Coxon acusó a ambas compañías de “jugar con nuestras vidas” al intentar desarrollar modelos de inteligencia artificial capaces de mejorarse a sí mismos.

Los temores ante una IA fuera de control aumentaron después de que una tecnología de OpenAI, operando sin supervisión humana, lograra vulnerar Hugging Face, una plataforma que aloja modelos de IA.

Evan Hubinger, responsable de seguridad en Anthropic, le dio la razón a Coxon en X: “Creemos realmente que la IA podría matar a humanos”. A título personal, “estimó ese riesgo en más de un 10%” dentro de la próxima década.

- ¿Dar un paso atrás antes de perder el control?" -

Para Hussein Abbass, profesor de informática de la Universidad de Nueva Gales del Sur (UNSW) de Canberra, “la situación sigue siendo controlable”.

No obstante, considera que los gobiernos deben actuar y desarrollar mecanismos regulatorios adaptables a medida que la tecnología avanza.

En julio, más de 1.000 trabajadores del sector, incluido el director ejecutivo de Anthropic, pidieron a Washington que respaldara una desaceleración coordinada en el desarrollo de los sistemas de IA más avanzados.

Sin embargo, algunos observadores creen que estas advertencias también contribuyen a proyectar una imagen de enorme poder tecnológico que puede atraer inversiones al sector.

Anthropic y OpenAI se preparan para debutar próximamente en bolsa.

- ¿Qué hace falta para regular la IA? -

Hasta ahora, Estados Unidos se ha mostrado firmemente contrario a una regulación global que podría frenar la innovación.

Aún así, las crecientes capacidades de ciberataque de los modelos más avanzados han llevado a Washington a replantearse su posición, y las últimas versiones desarrolladas por Anthropic y OpenAI se retrasaron por motivos de seguridad nacional.

Aun así, el presidente Donald Trump advirtió que no quiere imponer restricciones excesivas que hagan que Estados Unidos quede rezagado frente a China.

Para Stuart Russell, “podría ser necesaria una catástrofe comparable a la de Chernóbil antes de que los gobiernos actúen”.

El investigador propone la creación de un sistema de licencias para la inteligencia artificial, similar al que existe en sectores como la aviación o la medicina.

Fuente: AFP

Descubren la estrella más rápida de nuestra galaxia

Un grupo de astrónomos descubrió la más rápida estrella conocida hasta ahora en la Vía Láctea, que orbita a la velocidad de 25.000 kilómetros por segundo alrededor del agujero negro supermasivo situado en el centro de nuestra galaxia.

Esta estrella, llamada S301 y detectada desde el observatorio Paranal, en el norte de Chile, podría permitir en una década determinar la rotación del agujero negro y poner a prueba la teoría de Albert Einstein sobre el espacio-tiempo, según prevén los científicos responsables del hallazgo, publicado en la revista Nature.

“Décadas siguiendo cuidadosamente las estrellas que orbitan el agujero negro central de nuestra galaxia, Sagitario A*, han llevado al revolucionario descubrimiento de esta prometedora estrella”, afirma Reinhard Genzel, director del Instituto Max Planck de Física Extraterrestre (MPE) en Garching (Alemania) y miembro fundador de la colaboración que realizó estas observaciones, en un comunicado del Observatorio Europeo Austral (ESO).

“Debido a que orbita tan cerca de Sagitario A*, S301 abre una nueva ventana para estudiar las propiedades fundamentales del espacio-tiempo en este entorno extremo de agujeros negros”, explica Genzel, copremiado en 2020 con el Nobel de Física por el descubrimiento del agujero negro central de la Vía Láctea.

Para descubrir S301, que en el cielo parece 2.000 millones de veces menos brillante que Betelgeuse (la estrella naranja de la constelación de Orión), el equipo utilizó el interferómetro del Very Large Telescope (VLTI) del observatorio Paranal del ESO, en Chile, y su instrumento GRAVITY+.

El VLTI combina la luz de cuatro telescopios de ocho metros para crear un “telescopio virtual” cuya resolución espacial es 15 veces superior a la de un único telescopio de ocho metros.

Los científicos observaron por primera vez a S301 en primavera de 2023 y luego la siguieron para determinar su órbita.

- 12 veces la distancia Tierra-Sol -

“Lo especial de esta estrella es que orbita Sagitario A* en una órbita muy cerrada, tardando solo 8,7 años en completarla, y se acerca al agujero negro a apenas 12 veces la distancia de la Tierra al Sol. Eso es algo sin precedentes”, asegura Felix Mang, estudiante de doctorado en el MPE y coautor del estudio.

Cuando llega al punto más cercano del agujero negro, la estrella viaja a unos 25.000 kilómetros por segundo, es decir 100.000 veces más rápido que un avión de línea o 8% de la velocidad de la luz, lo que hace de ella la estrella más rápida de la Vía Láctea que se conoce hasta ahora.

Las propiedades orbitales de la S301, así como el hecho de que las estrellas no pueden formarse tan cerca de un agujero negro supermasivo, sugieren que el astro formaba parte de un par binario que fue desgarrado por las fuerzas de Sagitario A*.

Durante este proceso, S301 quedó atrapada por la gravedad del agujero negro mientras que la otra estrella fue expulsada a alta velocidad y muy probablemente abandonó la galaxia.

Los astrónomos seguirán observando a S301, que efectuará su próximo paso por el punto más cercano al agujero negro en 2031.

La observación de al menos dos de sus órbitas completas podría permitir determinar su trayectoria con suficiente precisión para poder medir la rotación de Sagitario A*.

Como la mayoría de los objetos de nuestro Universo, los astrofísicos creen que Sagitario A* gira sobre sí mismo.

Según la teoría de la relatividad de Einstein, un agujero negro en rotación arrastra el espacio-tiempo en su movimiento y lo deforma, lo que modifica las órbitas de las estrellas que lo rodean.

En los próximos 10 años, el equipo espera lograr lo que sería la primera medición directa de la rotación de un agujero negro.

Sin esta estrella, tendríamos que medir el movimiento de otras estrellas durante varias décadas más para acercarnos a medir el espín del agujero negro”, afirma por su parte Juan Osorno, astrónomo del laboratorio LIRA del Observatorio de París-PSL (Francia) y coautor del estudio, citado en el comunicado.

Fuente: AFP

Una parte de España, sumida en la oscuridad por un eclipse total

Varias regiones de España quedaron este miércoles sumidas en una oscuridad total, en pleno día, por un eclipse total que fue una experiencia inolvidable para millones de curiosos que observaron el fenómeno astronómico completamente embelesados.

Este raro acontecimiento, tan impresionante como fugaz, fue visible durante unos dos minutos a lo sumo, en una franja de territorio que abarcaba desde Galicia, en el noroeste peninsular, hasta la costa mediterránea y las islas Baleares.

La luminosidad fue bajando poco a poco, hasta que esa zona quedó bañada únicamente por una luz anaranjada típica del atardecer, hasta que se hizo momentáneamente de noche. En medio de un silencio casi religioso.

“¡Qué pasada!”, exclamó una señora en el puerto de Tarragona, a orillas del mar Mediterráneo, mientras que muchos de los que se encontraban a su alrededor aplaudían emocionados.

Entre los allí congregados había muchos turistas y locales que no se quisieron perder el espectáculo, animados por el entusiasmo que se apoderó de España estos últimos días ante la inminencia del primer eclipse total en el país en más de 100 años.

Unos 500 km más al oeste, en la localidad norteña de Lodoso, cerca de Burgos, también se palpaba la ilusión generada por el acontecimiento.

Con gritos de alegría y aplausos, centenares de personas reunidas en un campo abrasado por el calor dieron la bienvenida a la momentánea oscuridad total que les ofreció el eclipse en pleno día.

Muchos quisieron inmortalizar el momento con sus celulares, tomando fotos y videos del momento en que la Luna ocultó completamente el Sol.

Para vivir ese momento tan esperado, hubo quien esperó toda la tarde en medio de un calor sofocante, bajo la escasa sombra de una sombrilla. Otros, más preparados, llegaron temprano para instalar sus telescopios y no perderse ni un detalle.

En la zona se colocaron carteles en varias lenguas (francés, coreano, polaco, alemán, inglés y español) para organizar a la gente.

En Palma de Mallorca, capital de las Baleares, numerosos turistas, en traje de baño y con los pies bañados por las olas, observaron atentamente el eclipse con las gafas de protección.

Madrid, la capital de España, quedó fuera del eclipse total, pero el Sol quedó tapado en un 99%, lo que dejó la capital casi completamente a oscuras.

De todos modos, algunos de sus residentes decidieron trasladarse a los alrededores para observar el espectáculo en su totalidad.

“Espectacular, muy bonito, la verdad, un momento único”, comentó Rosa María Zamora, una madrileña jubilada de 72 años en Colmenar Viejo, unos 30 km al norte de la capital.

Fuente: AFP