Trabajar cuatro días a la semana podría reducir significativamente emisiones de CO2

El cambio a una semana laboral de cuatro días podría reducir las emisiones anuales de gases con efecto invernadero del Reino Unido en una cuarta parte en cuatro años, afirma un informe publicado este jueves.


Fuente: AFP

El estudio, elaborado por los investigadores de Platform para la asociación 4DayWeek, afirma que la transición de una semana laboral de cinco días a una de cuatro, sin pérdida de salario, "podría reducir la huella de carbono del Reino Unido en 127 millones de toneladas al año de aquí a 2025", es decir, en un 21,3%.

Esto equivale a más de toda la huella de carbono de Suiza, afirma.

La propuesta llega en un momento en que los sucesivos confinamientos contra el coronavirus, con muchas personas trabajando desde sus casas, ha suscitado un mayor interés por la flexibilidad laboral y la conciliación familiar. Algunas empresas han hecho ya pruebas de semanas de cuatro días.

"¡Creo que esto es algo que todos podemos apoyar!", tuiteó la oenegé Greenpeace UK en reacción al informe, mientras que la diputada del Partido Verde Caroline Lucas celebraba "una idea a la que le ha llegado su hora".

El informe sostiene que una semana más corta supondría un ahorro de energía por el menor uso de equipos de oficina y la reducción de los desplazamientos en coche.

Un horario más corto permitiría llevar un estilo de vida más saludable, con menos consumo de comida rápida y menos necesidad de atención médica, lo que reduciría el uso de equipos de alto consumo energético, agrega.

"Al liberar un día a la semana para actividades no laborales, también se dispone de más espacio mental", subraya.

En la actualidad, la media de la semana laboral en el Reino Unido es de 42,5 horas, señala el grupo 4Day Week que analiza una disminución hasta 32 horas en 2025.

En Escocia, el independentista Partido Nacionalista Escocés (SNP), que gobierna la región, también está estudiando la posibilidad de pasar a una semana laboral de cuatro días. Su líder, Nicola Sturgeon, defiende que esto promovería un mejor equilibrio entre la vida laboral y personal y un mayor nivel de empleo.

Su programa electoral para las legislativas regionales de principios de mayo prometía crear un fondo de 100 millones de libras (141 millones de dólares) para ayudar a las empresas que lo deseen a poner en práctica esta medida.

 

Problemas de erección y pérdida del deseo sexual: secuelas post COVID-19 en el hombre

El doctor Gustavo Codas, médico urólogo, explicó que ya atendió a casos de pacientes con afectación testicular tras padecer COVID-19 moderado o grave. Sostuvo que podría ser una situación temporal, pero no descartó que se trate de un problema definitivo.

En conversación con Radio Ñandutí, el doctor Gustavo Codas, señaló que hasta el momento atendió a pacientes con afectación aparentemente pasajera tras superar el COVID-19. “Todavía no se sabe si puede haber un daño definitivo, pero en algunos casos es probable que se tengan daños definitivos en cuanto a afectación testicular”, expresó.

Explicó que en algunos casos, el COVID-19 deja como secuela la disminución de la testosterona. “El hombre por suerte tiene la capacidad de renovar el stock de espermatozoide cada 72 a 74 días. Por lo tanto, después de un tiempo eso podría volver a la normalidad”, puntualizó.

Agregó que está en estudio aún si se produce una esterilidad definitiva en el varón o la misma pueda estar “altamente comprometida”.

Por otra parte, mencionó que también hay casos de dificultades en la erección o deseo sexual, así como también síntomas del priapismo (erección involuntaria, continua y molestosa).

El especialista subrayó que cada caso tiene relación al grado de afectación del COVID-19 en ese paciente.

 

Demi Lovato anuncia que se identifica como persona no binaria

Los Ángeles (EE.UU.). Demi Lovato anunció este miércoles que se identifica como una persona de género no binario después de reflexionar durante varios meses sobre su propia identidad.


Fuente: EFE

“Durante el último año y medio me he dedicado a sanar y autorreflexionar. Y después de ese trabajo, tuve la revelación de que me identifico como no binario. (...) Siento que eso representa mejor la fluidez en mi expresión de género y me permite sentirme más fiel a la persona que sé que soy y que todavía estoy descubriendo”, afirmó en su nuevo podcast, “4D With Demi Lovato”.

También pidió que sus nuevos pronombres sean “they” y “them”, que en inglés se utiliza indistintamente para el plural masculino y femenino, además de para nombrar a las personas que no se identifican con ninguno de los dos géneros.

“Todavía estoy aprendiendo sobre mí, y no pretendo ser una voz experta. Compartir esto con ustedes abre otro nivel de vulnerabilidad para mí”, añadió.

Lovato contó que entendió mejor su expresión de género tras hablar con Sam Smith, cantante que también se identifica de esta manera.

El anunció llega dos meses después de que Lovato estrenara una serie documental sobre su vida que hace especial hincapié en los episodios más traumáticos.

Lovato contó que sufrió un infarto y tres derrames cerebrales después de la sobredosis por la que ingresó en el hospital en 2018 y tras la que casi pierde la vida.

“Los médicos dijeron que solo tenía 5 o 10 minutos más de vida”, afirmó en “Dancing with the Devil”, título del documental y de su último disco, que ha supuesto su regreso a la música tras varios años lejos de los focos.

“Me quedé con daño cerebral y todavía estoy lidiando con los efectos. No puedo conducir vehículos porque tengo puntos ciegos en la vista. Durante mucho tiempo no pude leer”, explicó.

Lovato aseguró que esos efectos secundarios le recuerdan lo que podría haber pasado y lo que sucedería si vuelve a “esa zona oscura otra vez”.

 

Perder el gusto y el olfato para siempre, la angustia de muchos tras sufrir covid

De repente, tres días después de dar positivo en un test de covid-19, "todo sabía a cartón". Elizabeth Medina, de 38 años, perdió el gusto y el olfato. Era en marzo de 2020, el inicio de la pandemia. Un año después, está desesperada ante la idea de no recuperarlos.


Fuente: AFP

Consejera escolar en una secundaria de Nueva York, ha visto a otorrinolaringólogos, neurólogos y neurocirujanos, ha intentado con aerosoles nasales y es parte de un grupo de pacientes que están probando un tratamiento a base de aceite de pescado.

Para estimular su olfato, pone toneladas de especias en todos sus platos, hierbas aromáticas en su té y olfatea constantemente una pulsera impregnada de aceites esenciales. Todo en vano.

Esta madre de dos hijos afirma haber perdido muchos placeres cotidianos como comer y cocinar. Y haber llorado todos los días durante meses.

Medina forma parte del creciente número de personas con “anosmia” duradera, un trastorno a menudo subestimado que se ha convertido en uno de los marcadores de la pandemia.

Si bien la mayoría de las personas privadas del gusto y el olfato por el coronavirus los recuperan en tres o cuatro semanas, “del 10% al 15%” los pierde durante meses, dice Valentina Parma, psicóloga de la Universidad de Temple en Filadelfia y miembro de un consorcio internacional de investigadores, el Global Consortium for Chemosensory Research (GCCR), que se formó al comienzo de la pandemia para estudiar este problema.

De momento, esta consecuencia podría afectar al menos a dos millones de personas en Estados Unidos y a más de 10 millones en todo el mundo, explica.

El gusto y el olfato a menudo se consideran menos esenciales que la vista o el oído. Pese a que son clave en la socialización (“elegimos compañeros en parte por sus olores”, subraya Parma), los médicos tienden a considerar que su pérdida es menos grave que otros efectos del covid “de largo plazo”.

Sin embargo, su desaparición suele venir acompañada de problemas nutricionales, así como de ansiedad e incluso depresión, dice esta médica.

- Ejercicios olfativos -

Como otros “anósmicos”, Medina terminó encontrando consuelo y solidaridad en un grupo de apoyo organizado por un hospital cercano a su casa.

Grupos de este tipo se han multiplicado en las redes sociales: la asociación AbScent -formada en 2019 en Gran Bretaña y cuya notoriedad se disparó con la pandemia- ha visto explotar el número de sus miembros en un año de 1.500 a más de 45.000 en sus distintas plataformas, según su fundadora, Chrissi Kelly.

En la página de Facebook de la asociación, la pregunta que atormenta a Medina se repite como un estribillo: “¿Algún día recuperaré el gusto y el olfato?”

Con los conocimientos que existen hasta el momento, es “muy difícil predecir cómo se desarrollarán las cosas”, dice Parma.

Sin embargo, se sabe que una evolución de la anosmia en “parosmia”, es decir, la falsa percepción de olores, en la que se siente olor a basura al aspirar aroma de café, por ejemplo, es un buen indicador de curación a largo plazo.

O que ejercitarse diariamente para “sentir” varios olores diferentes -como los aceites esenciales- es en esta etapa el único tratamiento recomendado sin reservas: funciona en un 30% de los casos después de tres a seis meses de ejercicio, dice el investigador.

- “Manténganse fuertes” -

Frente a esta incertidumbre, algunos “veteranos” de la anosmia como Chrissi Kelly, que durante mucho tiempo perdió el gusto y el olfato tras sufrir sinusitis en 2012 para luego volver a perderlos con el covid, o Katie Boateng, una estadounidense que los perdió desde 2009, se han convertido en casi celebridades.

Comparten su experiencia, impulsando a la comunidad médica a reconocer la gravedad de estos síntomas e intensificar la investigación.

Boateng creó en 2018 el Smell Podcast, una mina de información y consejos para sus compañeros de infortunio. Y ahora es parte de un grupo de pacientes, el Patient Advocacy Group, que ayuda a guiar las pesquisas del consorcio GCCR.

Aunque ya no espera curarse, todavía espera poder “orientar las investigaciones que resulten en la cura de las personas en el futuro”, dice.

A la espera de que los estudios avancen, muchos se ejercitan diariamente, a veces con la ayuda de un “coach” como Leah Holzel. Esta experta culinaria, que perdió el sentido del olfato de 2016 a 2019, ha entrenado desde el principio de la pandemia a seis novatos de la anosmia en el redescubrimiento de los aromas.

Y para mantener alta la moral, muchos se aferran a los mensajes optimistas que a veces aparecen en las redes sociales.

“Ha pasado casi exactamente un año desde que perdí el gusto y el olfato, y ahora estoy prácticamente recuperada”, escribió en la página de Facebook de AbScent Dominika Uhrakova, de 26 años, desde Inglaterra.

“Ha sido largo y doloroso y este grupo me ha ayudado a no volverme loca (...) Manténganse fuertes, no pierdan la esperanza. ¡Buena suerte a todos!”