La solidaridad ciudadana se multiplica en todo el país sin importar las adversidades

A lo largo de estas estas semanas, donde la pandemia del COVID-19 vino mostrando su peor cara en nuestro país, también vimos multiplicarse las muestras de solidaridad de la ciudadanía. Una característica del pueblo paraguayo en tiempos de adversidad como éste y otros a lo largo de la historia.


Fuente: Por Juan Riveros (@juancitoriveros)

Por Juan Riveros (@JuancitoRiveros).

Paraguay vive una complicada situación a nivel sanitario con el aumento de los contagios y los fallecidos por COVID-19. Los hospitales no dan abasto por la cantidad de pacientes y detrás de ellos la desesperación de los familiares.

En hospitales como el Ineram, el Hospital Nacional de Itauguá, el IPS Ingavi y otros, a diario conocemos historias que realmente conmueven. Desde desesperados pedidos por falta de medicamentos y fondos para salvar los gastos de hospitalización, hasta las muestras de solidaridad de la ciudadanía para estas personas que pasan un mal momento.

Estas muestras solidarias se dan incluso entre los propios familiares de los pacientes, que afuera de los hospitales esperan noticias auspiciosas de sus seres queridos. Algunos comparten alimentos, medicamentos que puedan servirle al otro o por lo menos, una charla que valga de consuelo ante la difícil situación.

La ayuda también viene de personas ajenas a ese entorno hospitalario y familiar. Jóvenes como el caso de Juan Ignacio Masulli, dieron pie a que otros se sumen y también brinden un poco de ayuda.

La iniciativa de “Nacho”, el joven de 18 años, empezó cocinando con su madre platos de guiso y sandwichitos de fiambre para los familiares de pacientes internados en el Ineram y Hospital de Clínicas. A través de las redes sociales contó su idea y apeló a la solidaridad de las demás personas para que puedan donarles los productos.

La acción de Nacho tuvo rápida repercusión y cientos de personas y empresas se fueron sumando, ya sea con productos, dinero y hasta transporte para llevar las donaciones hasta destino. Hoy ya repartieron más de 20.000 platos de comida, alcanzando a más de 20 lugares.

Cada plato de comida va con un mensaje de esperanza para los familiares de los pacientes, que los reciben con mucha alegría y agradecimientos por tanta solidaridad.

A la iniciativa del joven, se fueron dando también muestras similares en otras ciudades como Ciudad del Este, Encarnación, Altos, Coronel Oviedo y en barrios de otras localidades donde también están atravesando un mal momento.

“Sigo sin encontrar el límite de la solidaridad paraguaya. Cuando pienso que es insuperable lo que se consiguió el día anterior, llega gente nueva que se suma y me demuestra que estaba equivocado”, había mencionado el joven Masulli en uno de sus últimos reportes sobre la llegada de la iniciativa solidaria.

 

La depresión y los problemas de salud mental, la otra "pandemia" que traerá el COVID-19

Además de las secuelas propias de la enfermedad, el COVID-19 también trae consigo problemas de salud mental como la depresión que ya empiezan a reflejarse en parte de la población mundial, incluyendo la de nuestro país. El apoyo de los cercanos y la contención emocional, ligadas a una vida equilibrada, permitirán afrontar esta situación de una mejor manera.

Por Robert Bourgoing (@robertb_py)

Un tema del que ya se está empezando a debatir en el ámbito de la medicina, principalmente de la psicología, es sobre los efectos que tendrá la pandemia de COVID-19 en la salud mental.

Sin duda alguna, esta enfermedad vino a cambiar drásticamente el escenario mundial, demostrando la vulnerabilidad y las precariedades de los sistemas de salud así como la necesidad de prever planes de contingencia ante eventuales crisis sanitarias.

En paralelo, el virus también vino a golpear de manera profunda en la parte emocional de la población, con personas que han sufrido ante la preocupación y la incertidumbre de no saber si un familiar sobrevivirá, o el agotamiento generado por las largas horas de espera para recibir noticias de los médicos, o ante el dolor de una trágica pérdida.

El doctor Robert Núñez, director de la XVIII Región Sanitaria, sostiene que la depresión será “otra de las pandemias” con las que tendremos que convivir durante los próximos años e inclusive se cree que será “la enfermedad más diagnosticada en las próximas décadas”.

Una de cada seis personas sufriría al menos un episodio de depresión a lo largo de su vida, según refirió el profesional a través de una publicación en Twitter. Estos números dan cuenta de que existe un riesgo considerable que debe ser analizado cuanto antes.

“La plasticidad nerviosa del cerebro disminuye por el estrés, la persona tendría menos capacidad para hacer frente a los desafíos de la vida y menos recursos para enfrentarse a los problemas. Por ello podría llegar a caer en un estado que se conoce con el término de desesperanza”, afirmó Núñez en el mismo hilo.

Según indicó a HOY, los estudios que se están impulsando en otras partes del mundo dan certeza a estas afirmaciones y demuestran que ya desde ahora se tiene que empezar a trabajar en planes para salvaguardar la salud mental de la población.

El COVID-19 afecta a la salud mental, sobre todo por el aislamiento y las restricciones que fueron impuestas en su momento durante la cuarentena, a lo cual se le suman el padecimiento de la enfermedad en sí o la pérdida de seres queridos, refirió.

“Se está notando la poca adaptabilidad y la poca preparación de los pacientes para reaccionar ante el estrés. Es un estrés sostenido el que se tiene y algunas personas no se están pudiendo adaptar para reaccionar a ello, lo cual deriva en una depresión”, manifestó.

Teniendo en cuenta esta situación y las proyecciones que se han hecho, desde el Ministerio de Salud Pública ya se está trabajando en un plan de salud mental, preparando a los profesionales de blanco -incluyendo a aquellos que no son psicólogos o psiquiatras- para que puedan detectar cualquier anormalidad que pudiera tomarse como un signo de alerta, de acuerdo a lo que mencionó el director de la XVIII Región Sanitaria.

Para tratar de afrontar de la mejor manera cualquier problema emocional que pudiera generar el COVID-19, se propone realizar actividades físicas o en todo caso recurrir, por ejemplo, a cuestiones como la meditación, el yoga, la danza, etc. para no entrar en un clima que propicie la depresión. Asimismo, se recomienda tener una alimentación equilibrada para poder acompañar esto desde el propio organismo.

Además de todo lo citado anteriormente, el apoyo de los cercanos será fundamental para una persona que haya atravesado momentos difíciles a causa de esta enfermedad, con el acompañamiento de los amigos, familiares y cualquiera que ayude a superar las dificultades.

 

Joven del campo gana reconocimiento en redes sociales mediante recetas típicas

Un joven del distrito de Maracaná, departamento de Canindeyú, inició su reconocimiento en Facebook y luego en YouTube mediante una serie de videos de recetas típicas del Paraguay que levantó en las redes. Actualmente, cuenta con gran cantidad de seguidores y es conocido por su sencillez, carisma y alegría transmitidos al momento de elaborar las comidas.


Fuente: Por Carol Salinas

Por Carol Salinas.

Guido Penayo es un joven que vive con sus padres en el distrito de Macaraná, departamento de Canindeyú. Como todo muchacho de campo, aprendió a valerse por sí mismo desde muy temprana edad y a saber hacer de todo. Desde trabajar en los cultivos, así como albañil y también otros tipos de oficios.

Pero Guido se hizo conocido en las redes sociales por sus recetas de comidas típicas de nuestro país, ganándose la aceptación de la gente y suscriptores tanto a nivel nacional como internacional.

“Yo comencé con mis videos en Facebook y luego creé mi canal en YouTube en el 2017. Mi primer video de cocina fue la chipa mandioca”, expresó en comunicación con HOY.

Actualmente, su canal cuenta con más de 11.0000 suscriptores en YouTube y 52 videos, en Facebook cuenta con 370.000 seguidores. En dichas plataformas sociales detalla los ingredientes y los pasos a seguir para elaborar cualquier plato tradicional paraguayo de preferencia que va desde salado a lo dulce.

El joven relató que aprendió a cocinar con su madre y luego fue perfeccionando su técnica cuando formó parte de un grupo de cocineros que participaron en eventos benéficos.

Emocionado contó que desde el primer momento recibió buena aceptación y sus seguidores les dejan comentarios positivos en todos los videos que sube.

Gracias a que fue haciéndose conocer, muchas personas lo contrataron para que elabore platos de comidas. “Me contrataron para que les cocine, ya sea por cumpleaños, casamientos, algún evento especial o simplemente porque querían conocerme y compartir con mi familia. También estuve en eventos grandes donde cociné comidas típicas para vender y ya pude viajar a Buenos Aires, Argentina”, contó.

Mediante su reconocimiento en las redes sociales, “Guido Penayo PY”, como está en YouTube, pudo terminar de construir una casa para sus padres.

Guido representa no solo el orgullo de lo nuestro, sino que también demuestra que con creatividad, ingenio y un ímpetu de salir adelante todo es posible.

“Nunca hay que perder las esperanzas. A veces pasan cosas maravillosas y sin planear que te cambia la vida. La honestidad tarda en recompensar pero te devuelve el triple de lo que sembraste”, puntualizó.

 

Cuarentena total del 2020 llevó a la pobreza a 264.000 nuevas personas

La pobreza total del 2020 creció un 3,4 %, es decir, arrastró a 264.000 personas que antes no se encontraban en esta franja. Para el economista Carlos Fernández Valdovinos es tiempo de dejar atrás el discurso de que Paraguay es el país con menor caída de la región e iniciar acciones.

El Instituto Nacional de Estadística de Paraguay (INE) dio a conocer los resultados de la encuesta elaborada en el cuarto trimestre del 2020 a 6.000 hogares de las áreas rurales y urbanas de Asunción, Central, San Pedro, Caaguazú, Caazapá, Itapúa, Alto Paraná, entre otros.

A 1.921.000 personas llegó la pobreza total del 2020, con un incremento del 3,4 % en relación al 2019, cuando se situaba en el 23,5 %, es decir, 264.000 personas ingresaron a este rango en el año de la cuarentena total.

No obstante, los programas sociales, pese a ser altamente cuestionados por las demoras en la ejecución y por lo ínfimo de los montos transferidos, permitieron aun así evitar que la pobreza haya tenido un crecimiento mayor.

Las estimaciones indican que sin asistencias como: Pytyvo, Ñangareko, Tekoporâ, Adultos Mayores, entre otros,, la pobreza hubiera trepado al 30,1 %, lo que hubiera implicado que los nuevos integrantes de esta franja lleguen a 497.000 personas.

Para el exviceministro de Economía y actual miembro del directorio del Banco Central del Paraguay, Humberto Colmán. Un buen año agrícola y las políticas públicas explican parte del resultado. Los programas Pytyvo y otros definitivamente fueron determinantes para evitar un deterioro en la distribución del ingreso.

Respecto a la pobreza extrema, en el 2020 afectó a 3,9 % de la población, equivalente a 279.000 paraguayos. Con esto se mantuvo prácticamente invariable en comparación al 2019 cuando el porcentaje fue de 4,0.

En esta casi imperceptible diferencia también habría tenido injerencia el factor social, sea mediante recursos económicos o alimenticios. Se cree que sin este apoyo, unos 184.000 paraguayos hubieran descendido a la pobreza extrema, lo que significa que hubiera llegado al 6,4 % de la población.

Para el extitular del Banco Central del Paraguay, Carlos Fernández Valdovinos, advirtió que estos niveles de aumento de pobreza no se ven desde el 2005 y que es hora de actuar.

“El gobierno debería dejar el discurso de haber sido la economía que menos cayó. La gente está mal y los números micro lo muestran. No es momento para la complacencia”, opinó Fernández Valdovinos.

Para la recolección de datos se incluyeron entrevistas presenciales y con el contenido extenso del cuestionario, que asegura comparabilidad de las cifras de pobreza monetaria con años anteriores.

La pobreza monetaria se calcula comparando los ingresos per cápita de los hogares (EPH) con las líneas de pobreza (construidas en base a una encuesta del 2011/2012 y precio actualizado por el IPC del Banco Central).

La pobreza extrema representa el costo de una Canasta Básica de Alimentos (CBA) que incluye un conjunto de alimentos y bebidas no alcohólicas cuyo contenido calórico satisfacen

los requerimientos calóricos mínimos (vida saludable).