Los Goya de la sobriedad premiaron a la colombiana "El olvido que seremos"

Málaga (España). La sobriedad marcó hoy la gala de los Premios Goya del cine español, conducida por un elegante Antonio Banderas, en una inusual ceremonia, mitad presencial y mitad virtual, donde la triunfadora fue una pequeña historia, "Las niñas", y la colombiana "El olvido que seremos" triunfó como mejor cinta iberoamericana.


Fuente: EFE

La 35 edición de estos premios serán recordados como los de la pandemia, en los que el escenario solo fue ocupado por aquellos que entregaron los premios, mientras los nominados estaban conectados por vía telemática, y una nutrida representación de famosos de Hollywood mandaron un mensaje grabado en apoyo del cine español

La gala arrancó con un momento de silencio por las víctimas de la pandemia, que introdujo Antonio Banderas en el escenario del Teatro Soho de Málaga (sur), acompañado en una multipantalla gigante por los 166 nominados conectados telemáticamente.

"Mi primer pensamiento es para la familia del cine", dijo Banderas nada más salir al escenario, para añadir: "Los nominados son los verdaderos protagonistas".

Banderas aseguró que había pensado mucho en cual era su papel y el del cine en general "frente al tsunami de acontecimientos" por la situación sanitaria.

"Somos -dijo- contadores de historias y eso es lo que haremos, contaremos la historia de estos días tratando de comprender cómo nos ha afectado, la profundidad de las heridas abiertas".

En la categoría de mejor película iberoamericana, que contaba con cuatro contendientes de peso, se alzó con el Goya "El olvido que seremos", una producción colombiana que adapta la novela homónima de Héctor Abad Faciolince, y que ha sido dirigida y protagonizada por españoles: Fernando Trueba y Javier Cámara.

Se trata del primer Goya que consigue el cine colombiano tras 12 intentos y lo logra con la adaptación de una preciosa historia en la que Faciolince rinde homenaje a su padre, Héctor Abad Gómez, un médico especialista en salud pública y defensor de los derechos humanos, asesinado por paramilitares en 1987.

Como curiosidades, Trueba, un enamorado del libro, ya fue contactado hace años para llevar la novela a la gran pantalla, pero lo consideraba un proyecto imposible.

Y la elección del protagonista se realizó a instancias de Abad Faciolince por el parecido físico de Javier Cámara con su padre.

La película, que estaba seleccionada para participar en el suspendido Cannes 2020, se impuso a tres títulos que están entre los finalistas al Óscar a mejor película extranjera: "El agente topo", de Maite Alberdi (Chile) -también presente en la categoría de mejor documental-; "La Llorona", de Jayro Bustamente (Guatemala), y "Ya no estoy aquí", de Fernando Frías (México).

El Goya a mejor película iberoamericana fue el único premio latinoamericano en una edición en la que también estaban nominadas la colombiana Juana Acosta, a mejor actriz de reparto por "El inconveniente", y la argentina Griselda Siciliani, como actriz revelación por "Sentimental".

Pero sí hubo acento latinoamericano en el apoyo mostrado por estrellas internacionales al cine español a través de mensajes grabados en vídeo, en los que participaron Benicio del Toro, Oscar Martínez, Salma Hayek, Ricardo Darín, Guillermo del Toro, Gael García Bernal y Alejandro González Iñárritu.

También Monica Bellucci, Julianne Moore, Salma Hayek, una efusiva Laura Dern, y algunos que se atrevieron con el español, como Mel Gibson, Tom Cruise, Robert de Niro, Lupita N'yongo o Helen Mirren.

Una avalancha de saludos y apoyo al cine español que cerró el mensaje también grabado de Barbra Streisand, quien interpretó un pequeño fragmento de "Happy Days Are Here Again".

La ganadora de la noche fue "Las niñas" de la directora Pilar Palomero, que logró los premios a mejor película, mejor dirección novel, guion original y fotografía.

Palomero recrea el mundo de su adolescencia, un viaje emocional a una España llena de contradicciones, entre la modernidad y el peso de la tradición.

Salvador Calvo ganó el Goya al mejor director por "Adú", una historia sobre inmigración que el público ha respaldado masivamente en las salas -se estrenó antes de la pandemia- y que obtuvo también los premios de mejor sonido, dirección de producción y actor revelación para un extasiado Adam Nourou.

Como apuntaban las quinielas, Mario Casas obtuvo su primer Goya al mejor actor por "No matarás", mientras que el de mejor actriz protagonista ha sido para Patricia López Arnaiz por "Ane", opera prima de David Pérez Sañudo.

Todos los nominados recibían la noticia del premio vía telemática, conectados desde sus casas o en hoteles con otros miembros del equipo, con momentos más emotivos aún de lo habitual, rodeados de los suyos.

Entre los encargados de anunciar los premios hubo un quinteto de honor, formado por Pedro Almodóvar, Penélope Cruz, Juan Antonio Bayona, Alejandro Amenábar y Paz Vega, que entregaron los primeros premios.

El recuerdo a las víctimas de la covid-19 estuvo presente en toda la gala, pero especialmente al final cuando el Goya a la mejor película lo entregó una enfermera, Ana Ruiz López, que recordó a sus compañeros muertos en servicio.

Ángela Molina recibió el Goya de Honor y que lo dedicó a su familia en un mensaje de amor y serenidad que resumió el espíritu de esta gala.

 

Lola Bunny estrena un aspecto menos sexualizado en la nueva "Space Jam"

Los Ángeles. Lola Bunny, el personaje de los Looney Tunes que se presenta como la acompañante de Bugs Bunny, estrenará un aspecto menos sexualizado en la nueva "Space Jam: A New Legacy", que se lanzará el 16 de julio con LeBron James como protagonista.

El director de la película, Malcolm D. Lee, es el promotor del cambio, ya que mientras el resto de dibujos antropomórficos lucían un aspecto infantil, los atributos y la vestimenta de Lola Bunny destacaban sus características sexuales.

"Lola Bunny estaba muy sexualizada, como una Betty Boop combinada con Jessica Rabbit", explicó el cineasta a la revista Entertainment Weekly.

Entre los detalles que sorprendieron a Lee de la cinta anterior, estrenada en 1996, figuran que el resto de personajes llamasen a Lola Bunny con apodos como "caliente" y "la rompecorazones de las canastas", además de que su vestuario fuera sensiblemente más corto que el del resto.

"Estamos en 2021. Es importante reflejar la autenticidad de personajes femeninos fuertes y capaces", señaló el director.

Según Lee, los dibujantes crearon una nueva Lola Bunny con el objetivo de que fuera "femenina", pero no "cosificada" para que se "potenciara su destreza atlética y sus habilidades de liderazgo".

REACCIONES ENCONTRADAS

Como pasa con todo cambio, las redes sociales han reaccionado de manera encontrada a la nueva imagen de Lola Bunny, con apoyos y detractores.

"Estoy de acuerdo en que la anterior Lola Bunny era demasiado sexy y es momento de poner fin a la necesidad de sexualizar personajes femeninos", argumentaba una usuaria.

Otros califican su rediseño de "puritano" e "innecesario". Un tuit viral decía que era agotadora "la idea de que para comunicar que un personaje femenino tenga que ser tomado en serio haya que eliminar sus pechos".

No obstante, la gran mayoría bromeó con la diferencia entre las dos imágenes: "La pandemia ha pegado duro a Lola Bunny", decía un mensaje.

 

Rita Ortíz debuta en la dirección teatral con "un jardín experimental"

“De noche duermen las flores” se denomina la obra teatral experimental que reivindica a las mujeres. Su directora, Rita Ortíz, comparte los detalles de su trabajo en laboratorio, para el cual, la naturaleza y el trabajo en conjunto entre las actrices fue fundamental.


Fuente: Aizar Arar (@AizarArar)

“Durante la noche, los girasoles realizan un movimiento que se llama heliotropismo, que es la búsqueda de la luz. Con ese movimiento crecen. Crecer duele y cuesta, tiene sus idas y vueltas”, expresa Rita sobre el origen del título de la obra con la debuta como directora.

La artista usa ese principio botánico para hacer una analogía con la premisa de su ópera prima. “Más allá de las mujeres, los seres humanos en sí estamos en búsqueda constante de esa luz”.

La trama de “De noche duermen las flores” es completamente descontracturada, ofreciendo vivencias de un grupo mujeres en distintas etapas y pasando por diversas emociones y situaciones que les dejaron un aprendizaje.

“Este proyecto nace de las ganas de resignificar a las mujeres y de comunicar la importancia de humanizarnos cada vez más. También de visibilizar la violencia de otras formas”.

Para ello implementó el trabajo experimental, el cual inició ya en el 2017. En él la directora vuelca sus vivencias y la propia experiencia de cada una de las intérpretes. En ese sentido destaca el trabajo en conjunto con sus compañeras.

“La obra me fue dirigiendo aunque ya tenía en mente varias cosas, los recursos que se utilizan me llamaron a que pruebe con ellos, y sumale que hice muchos viajes entonces eso me animó a querer encontrar otras formas”.

Rita que su fuente de inspiración fueron las mujeres de su vida, principalmente su madre y abuela y las plantas, pero especialmente la flor del girasol. “Las flores suelen dormir de noche, pero los girasoles están hasta en sus sueños buscando la luz, por eso son tan particulares”.

Una característica del espectáculo es el uso que hace del espacio escénico en el Galpón del Pasaje Molas (Cerro Corá y 25 de Mayo). Ortíz no desaprovecha un solo rincón, haciendo que el público también se mueva para seguir el hilo de principio a fin.

“El espacio tenía en mente desde el vamos y a partir de eso también creamos. Es una obra que podemos adaptar en diferentes espacios. Es experimental entonces eso nos permite ampliar y romper todo”.

Cada personaje tiene su destaque y ese momento es también aprovechado por las demás actrices para dejar un importante mensaje pero de una forma también no habitual. “Trabajamos mucho la simbología. La intervención de una con otra va más allá del pensar una contraescena ó respaldo en escena, para mí es un no estoy sola, le tengo a mi compañera trabajando conmigo todo el tiempo”.

Egresada del Instituto Municipal de Arte Dramático (IMA), Rita fue alumna del Broadway Dance Center de New York, estudió sobre técnica Meisner en algunos países de Europa, Buenos Aires y en Chile. Culminó su estudio de Gestión y Producción Teatral en el Centro Latinoamericano de Creación e Investigación Teatral de Buenos Aires.

Todo su recorrido es plasmado en cada detalle en esta obra, al igual que su amor por la naturaleza, la cual ha sido determinante en su vida.

“Mi abuela me inculcó mucho el amor a la naturaleza y a lo largo de mi vida y de todo lo que fui haciendo, no encontraba respuestas tan rápidas como si encontraba en la naturaleza, entonces para mí era muy importante agarrarme de algo muy real para que esto sea honesto, por lo que me llama, por lo que fui en mi infancia, el arraigo que tuve con las plantas, y las mujeres de mi vida”.

Mónica Airaldi, Pamela Paredes, Diana Frutos, Belén Fretes y Claudia Espínola protagonizan la obra producida por Pili Ortíz Producciones. Las entradas tienen un costo de 60.000 Gs y anticipadas 50.000 Gs, las cuales se pueden adquirir en Passline y hacer reservas al (0981)410132.

“‘De noche duermen las flores’ somos todos los rostros, todos los viajes, todas las personas y todo el tiempo que conllevó concretar esto”, finaliza Ortíz.

 

Reabren los cines de Nueva York con importantes medidas de seguridad

Nueva York, 5 mar (EFE).- Los cines de la ciudad de Nueva York reabrieron este viernes con importantes medidas de seguridad casi un año después de que la Gran Manzana iniciara su confinamiento, que llevó a todo el sector del entretenimiento a tener que frenar en seco.


Fuente: EFE

Aunque la mayoría de los cines del estado de Nueva York obtuvieron permiso para empezar a operar de nuevo el pasado mes de octubre, no fue así para los de la metrópolis, que no recibieron el visto bueno hasta la semana pasada por parte del gobernador, Andrew Cuomo, quien definió el 5 de marzo como el primer día de su "vuelta a la normalidad".

Sin embargo, Cuomo ordenó que los cines tienen que limitar su capacidad al 25 %, y que el número de personas en una misma sala no puede exceder las 50, lo que ha llevado a algunos a retrasar la apertura aun más, ya que no consideran que vaya a ser económicamente viable recibir a tan pocos clientes.

La cadena de cines AMC sí que abrió sus trece establecimientos repartidos por la ciudad de Nueva York, así como el icónico Angelika Film Center de Manhattan, que ha implementado un sistema por el cual las butacas que rodean a las compradas se bloquean automáticamente cuando se adquieren online o en la taquilla, lo que garantiza el distanciamiento social durante la película.

Además, tanto el cine como la cafetería con la que cuenta no aceptarán pagos en efectivo.

Por su parte, el IFC Center, otro de los cines emblemáticos de Nueva York, ha incluido pases más baratos en los horarios menos populares para tratar de evitar aglomeraciones, y ha decidido no vender comida ni bebida para incrementar la sensación de seguridad de sus clientes.

"La gente que debería llevar mascarillas tendrían el permiso de quitársela para comer palomitas o beber soda. Hemos decidido, después de hacer encuestas y consultar con nuestros miembros sobre cómo se sentían, no tener puestos de comida", explicó a Efe el gerente general del IFC Center, John Vanco.

"Tenemos el objetivo sencillo de que todo el mundo tiene las mismas normas de que hay que llevar mascarillas en el edificio y no hay excepción, (...) lo que significa que todo el mundo se sentirá seguro", agregó.

Asimismo, en el IFC Center la película empezará exactamente a la hora especificada para no alargar la estancia en las salas más de lo necesario, de tal manera que si el espectador quiere ver los tráilers y cortos que a veces se proyectan antes del largometraje, deberán acudir antes.

Nitehawk Cinema, populares entre los neoyorquinos al contar con butacas con mesas en las que se puede cenar mientras se ve la película, también volvió este viernes a mostrar películas, después de haber abierto hace semanas solo como restaurante.

Este cine, que solo sentará a clientes en filas alternas y garantiza no tener a nadie en la butaca contigua, ha contado con la ventaja de que sus trabajadores han podido acceder a la vacuna del coronavirus desde hace más de un mes, puesto que los trabajadores del mundo de la hostelería podían empezar a inocularse a principios de febrero.

También tomarán la temperatura a todos sus clientes, y cerrará las puertas los lunes para poder hacer una limpieza en profundidad de sus instalaciones.

Film at Lincoln Center o el Brooklyn Academy of Music (BAM) son algunos de los cines que han preferido no abrir aun sus puertas o no han conseguido organizarse con tan poco margen de tiempo.

"Nosotros hemos conseguido reabrir con rapidez pero entendemos que otros cines independientes estén tardando un poco más porque ha sido difícil hacerlo", dijo Vanco. "Creo que todos quieren reabrir incluso con limitaciones. (...) Una capacidad del 25 % no es genial, pero es mucho mejor que estar cerrado", zanjó.