Cómo ayudar a tus hijos a aceptar el aburrimiento y por qué puede ser bueno

Algunos especialistas consideran que el aburrimiento puede esconder algo bueno ya que es potencialmente la chispa que necesitan para ser creativos.


Fuente: BBC News Mundo

¿Tenemos que dejar que se aburran?

"¡Estoy aburrido!".

"No sé qué hacer…".

"¡Qué aburrido es esto!".

Durante los confinamientos, los niños han gozado de un tiempo casi ilimitado para estar frente a las pantallas mientras los padres hacían malabares para entretenerlos lejos de ellas y cumplían al mismo tiempo con sus obligaciones laborales.

Y a pesar de ese ingente esfuerzo por parte de la familia, hay muchos niños para quienes los confinamientos son frustrantes y aburridos.

Sin embargo, algunos especialistas consideran que el aburrimiento puede esconder algo bueno.

"Uno pensaría que los niños de la era de internet ya no saben qué es el aburrimiento, pero las investigaciones muestran que los niños están más aburridos que nunca", explicó al programa de la BBC Bitesize el doctor Sandi Mann.

Este profesor de psicología en la Universidad de Central Lancashire y autor de "The Science of Boredom: Why Boredom is Good" (La ciencia del aburrimiento: por qué el aburrimiento es bueno) recuerda que los niños de ahora "tiene un nivel muy alto de estimulación, que reduce su umbral de aburrimiento".

Esto significa que necesitan más estimulación para no aburrirse, mientras que las generaciones anteriores aprendieron a usar herramientas diferentes y más allá de la red.

Para la académica Teresa Belton, el aburrimiento es potencialmente la chispa que necesitamos para ser creativos.

"Cuando los niños no tienen nada que hacer, ahora encienden inmediatamente la televisión, la computadora, el teléfono o algún tipo de pantalla. El tiempo que dedican a estas cosas ha aumentado", dice.

"Pero los niños necesitan tener tiempo para imaginar y para seguir sus propios procesos de pensamiento o para asimilar sus experiencias a través del juego o simplemente observando el mundo que los rodea".

Entonces, ¿de verdad hay que dejar que se aburran?

El doctor Mann tiene 3 consejos para los padres:

1.Sí, deja que se aburran

"Creo que tenemos mucho miedo de que si nuestros hijos se aburren, estemos fracasando como padres, pero en realidad creo que es al revés y estamos fracasando como padres si no dejamos que se aburran", dice.

2.Limita el tiempo de pantalla y las computadoras

"No confíe únicamente en los dispositivos que utilizan elementos pasivos para reducir su aburrimiento. Necesitan un tiempo de aburrimiento real donde lo único que tienen para entretenerse es su propia imaginación y creatividad".

El especialista cree que en esta era digital, eso es algo que hemos perdido

3. Proporciónales herramientas

Dales ropas para que se disfracen u objetos para hacer manualidades. Cualquier cosa que puedas encontrar por ahí.

"Necesitan hacerlo de forma activa; necesitan usar su propia imaginación. Esto los hace más tolerantes con el aburrimiento, les ayudará a poder concentrarse más y a desarrollar su propia creatividad"

El doctor teme que si los niños no pueden tener un tiempo de inactividad, su creatividad se apaga".

La experiencia de una madre

La maestra de escuela primaria Monica Saunders tiene tres hijas de 15, 13 y 5 años. Está de acuerdo con el enfoque del Dr. Mann.

"Ha llevado semanas encontrar una rutina que funcione para todas. Les dejé encontrar su propia manera de hacerlo y ellas mismos crearon sus propias rutinas diferentes".

Saunders cuenta como animó a sus hijas a utilizar este tiempo de confinamiento para encontrar algo que les guste hacer y para lo que normalmente no tendrían tiempo.

"Las redes sociales son excelentes para mantenerse en contacto con amigos, pero han comenzado a aburrirse y han comenzado a encontrar otras cosas que hacer", dice.

"Lo bueno de esto es que ha conseguido que tengan más recursos para la vida diaria. Incluso yendo por zonas que conocen bien, normalmente mirarían mapas en sus teléfonos para saber si iban por el camino equivocado".

"Pero debido a que hay muchas menos actividad en redes sociales están comenzando a encontrar otras cosas: jugaron a las preguntas el fin de semana y ellas mismas prepararon las pruebas".

"También pasaron mucho tiempo en el jardín pensando en pistas que normalmente no tienen la paciencia o el tiempo para preparar".

Hay que decirle a los niños: "El aburrimiento es bueno para ti, ¡disfrútalo mientras puedas!".

 

La OMS denuncia que algunos países ricos socavan el reparto global de vacunas

El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, denunció este lunes que algunos países ricos están socavando el reparto global de vacunas del covid y les instó a replantearse las revisiones al alza de sus acuerdos con las farmacéuticas.


Fuente: EFE

En una rueda de prensa virtual junto al presidente de Alemania, Frank-Walter Steinmeier, explicó que cuando los países ricos revisan sus contratos para comprar más vacunas esto repercute negativamente en los estados que participan en el Fondo de Acceso Global para Vacunas Covid-19 (Covax), que pueden recibir menos dosis o más tarde.

Tedros agradeció las recientes promesas de los países del G7 para aportar 7.500 millones de dólares (6.188 millones de euros) al Covax, pero advirtió que no basta con financiación.

El dinero de por sí "no sirve para nada" si en los primeros compases de la campaña de vacunación, cuando las dosis que se pueden producir y comercializar no satisfacen la demanda global, los países de renta alta acaparan todas las partidas.

"Las ayudas son importantes, pero a la vez quiero apuntar los retos a los que nos enfrentamos. Incluso con el dinero. Si no podemos comprar vacunas, el dinero no sirve para nada. Algunos países industrializados están comprando más dosis y en consecuencia los contratos con Covax se están viendo afectados", afirmó.

Instó a los países ricos a plantearse si al actualizar al alza sus contratos con los productores de las vacunas - como han hecho recientemente EEUU y la Unión Europea (UE), aunque Tedros no citó a ninguno en concreto - no están "poniendo en cuestión toda la iniciativa Covax".

Deben analizar, "antes de pedir más dosis a los productores", si su decisión "no tiene efectos negativos en las vacunas de Covax", agregó el director general de la OMS.

Steinmeier aseguró en este sentido: "los recursos financieros son necesarios, pero no son vacunas".

SOLIDARIDAD, ÉTICA E INTERÉS

Tedros apeló a la "solidaridad" y a la "ética", pero no solamente. Se trata, argumentó, de proteger "al conjunto del mundo", porque la pandemia sólo se podrá vencer cuando se venza "globalmente. "Las islas de felicidad no van a durar mucho", agregó.

Steinmeier apuntó en este sentido que "no es razonable vacunar sólo a los vulnerables de un país", sino que contra el Sars-CoV2 hay que actuar "globalmente": Por "humanidad" y "moral", pero "también en nuestro propio interés".

"Una campaña de vacunación global es interesante para todos, incluso para los países ricos. Socavar Covax no sólo es un problema para los no inmunizados, también lo es para los países donde la población ya ha sido inoculada", explicó el responsable de la OMS apuntando a posibles variantes para las que las primeras vacunas no sean efectivas.

Tedros reconoció que los gobiernos están comprometidos, en primer lugar, con su ciudadanía, pero señaló que hay que explicar que no sólo basta con inmunizar a las personas de un país, es "mejor proteger a todo el mundo".

AUMENTAR LA PRODUCCIÓN

Frente a este problema, el director general de la OMS pidió un "aumento significativo" de la producción de vacunas "tan rápido como sea posible" para "poder volver a la normalidad".

Abogó por la cooperación entre farmacéuticas (con la licencia de fórmulas autorizadas, por ejemplo), pero evitó posicionarse sobre la propuesta de eliminar las patentes de forma excepcional para la covid y lograr así una producción masiva y barata.

Steinmeier apuntó además otro ángulo del denominado nacionalismo de las vacunas, pues la pandemia se ha convertido a su juicio en un "momento geopolítico" donde algunos países - en referencia a Rusia y China - están repartiendo dosis a otros países con objetivos políticos, algo que podría tener "enormes consecuencias para nuestro futuro".

Covax es una alianza dirigida por la OMS, la alianza para las vacunas GAVI y la Coalición para la Promoción de Innovaciones a favor de la Preparación ante Epidemias (CEPI) con el objetivo de garantizar el acceso equitativo a las vacunas contra el coronavirus. Hasta el momento ha adquirido 330 millones de dosis en nombre de 140 países.

Los países del G7 anunciaron este viernes 7.500 millones de dólares (6.188 millones de euros) para Covax, encabezados por las aportaciones de EEUU (2.000 millones de dólares) y Alemania (1.500 millones de euros o 1.818 millones de dólares).

 

España pone el foco en otras 4 variantes de interés "creciente"

El Ministerio de Sanidad sigue considerando las británica, sudafricana y brasileña como las variantes más importantes del coronavirus, pero ha puesto el foco en otras cuatro que "están suscitando un interés creciente": dos del Reino Unido, la californiana y la de Río de Janeiro (Brasil).


Fuente: EFE

Así consta en la última actualización del "Informe sobre la situación epidemiológica de la variante B.1.1.7 de SARS-CoV-2 y otras variantes de interés", en la que desvela que se han detectado en nuestro país 11 casos de la variante P.2 (Río de Janeiro), dos de ellos en viajeros y los otros 9 pertenecientes a la misma comunidad, de los que aún no se dispone de datos epidemiológicos.

 

Más revelaciones de vacunación VIP en Argentina: así era el modus operandi

El diario argentino Clarin expuso cuál fue el modus operandi para la vacunación VIP en Argentina, que además incluyó un delivery de dosis que no respondía a ningún parámetro sanitario.

Según Clarín, Florencio Aldrey Iglesias debía vacunarse entre las 11 y las 12. Así le habían confirmado. Arriba de los 80 años, el empresario marplatense hacía tiempo que no salía de su hotel en el que se recluyó durante toda la pandemia y por el que, en la vieja normalidad, desfilaba buena parte del poder. Ni siquiera pudo viajar a Buenos Aires, a mediados del año pasado, para despedir a su mujer, que no pudo superar el COVID.

Aldrey Iglesias -el fin de semana se puso a disposición del ministro echado-, uno de los diez vacunados el jueves en el vacunatorio VIP del Ministerio de Salud tras un operativo revelado por Clarín y anticipado por Horacio Verbitsky, otro de los beneficiados, llegó por la entrada de la calle Lima. Y prefirió subir al segundo piso por escalares, para acotar el margen de contagio del ascensor. Convocado por el secretario privado de Ginés González García, de viaje por Entre Ríos, veinticuatro horas antes del fin de su carrera en la administración pública.

La entrada de Aldrey Iglesias, al igual que cuatro de sus familiares, un par de amigos del ministro, Verbitsky y los legisladores Eduardo Valdés y Jorge Taiana, fue mucho menos secreta que la de los cuatro especialistas y directivos del Hospital Posadas a los que convocaron para la aplicación de las diez dosis de la vacuna Sputnik V.

No sabían, según reconstruyó este diario, a quiénes inocularían. Sí que su entrada al ministerio debía ser lo más secreta posible. "Ultra secreta", confiaron. Viajaron desde el Posadas en una camioneta Toyota Hilux particular, y no en las que se suelen mover, identificadas por el hospital. Los esperaron en la cochera privada del ministro. Y subieron al segundo piso por el ascensor todavía reservado en esas horas para González García.

A los diez privilegiados a vacunarse los hicieron pasar, de a tandas, a una oficina. A la espera de pasar a otro salón, el vacunatorio VIP, para que les aplicaran la vacuna. Según precisaron, no se cruzaron entre ellos. Les entregaron la libreta con la constancia de la administración de la primera dosis, y les confirmaron la fecha para la segunda.

Según información que recopiló este diario, González García no era el único que decidía y disponía. Lisandro Bonelli, su sobrino a cargo de la unidad ministro y cofundador junto al saliente funcionario de la sociedad Carpor SA, también ejercía ese poder. Al igual que Marcelo Ariel Guille, director suplente de la mencionada sociedad, empleado por el ministerio, del riñón más íntimo. Trasciende además el nombre de Claudio D'Amico: apenas asumió, González García pidió su pase en comisión desde el PAMI a la secretaría de Equidad del ministerio.

No fue, según las fuentes consultadas, el primer y único operativo. Existía, agregan, un delivery de dosis que no respondía a ningún parámetro sanitario.

Cuando el jueves se recibió el primer llamado con información de la logística desplegada en Salud, por parte de una inestimable fuente que no le erró casi a ningún detalle, Verbitsky no figuraba aún entre los beneficiados. A partir de los chequeos, la Casa Rosada tomó conocimiento del informe que empezaba a encaminarse. Verbitsky decidió contarlo por radio, en la mañana del viernes. Ni el Presidente ni la cúpula de su gobierno se enfurecieron tanto con la sorpresiva confesión como el resto de los vacunados VIP.

Hasta ese momento, tanto Valdés como Taiana, que justificaron su trato preferencial por el viaje frustrado, todavía integraban la comitiva presidencial que partió por estas horas a México. A pesar de que la Casa Rosada ya contaba con buena parte de la información.

"Lo lamento por el Presidente", les dijo Valdés iracundo y frustrado a sus íntimos, según contaron en su entorno, una vez que Fernández decidiera bajarlo del avión. Hasta el viernes al mediodía, antes de que estallara el escándalo, tanto Carmen Polledo como Jimena Latorre, las dos diputadas que viajarían en representación de la oposición, no habían sido notificadas para vacunarse. Polledo tiene 68.

En corrillos privilegiados del oficialismo se habla en paralelo de operativos similares en otros ámbitos. No solo en Salud. De la participación del Hospital Posadas. Y de supuestos beneficios para familiares del gabinete. Hay funcionarios de primera línea, algunos incluso con mayores chances de que el coronavirus les propine un malestar mucho más complejo que una simple gripe, rabiosos porque aún no los invitaron a vacunarse. Los privilegios, trasciende, no se otorgaban solo con la bendición de González García y sus colaboradores de Salud.