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Con metrobús se dejará costumbre de "hacer la para" en cualquier lugar, afirman

La futura implementación del metrobús traerá consigo nuevos hábitos sociales y comportamientos urbanos, sobre todo a la hora de abordar el transporte público y dejar de lado la costumbre de “hacer la para” en lugares no permitidos.

Guillermo Alcaraz, gerente del Proyecto de Reconversión Urbana y Metrobús, en entrevista con la 970 AM habló sobre todo el proceso de transformación del transporte público de pasajeros que implicará la puesta en marcha del metrobús.

Sobre este punto, señaló que a partir de ese momento la gente tendrá que acostumbrarse a dejar de lado ciertos hábitos y costumbres que se encuentran arraigadas en la población, específicamente en lo que comúnmente se conoce como “hacer la para” a los buses.

“Vamos a tener que empezar a caminar dos o tres cuadras para agarrar el metrobús. Estamos acostumbrados a salir de nuestra casa y a mitad de vereda sacar la mano para detener el ómnibus, esa es nuestra cultura e idiosincrasia”, expresó Alcaraz.

El mismo considera que mientras vamos creciendo como metrópolis “se hará imposible lograr satisfacer el gusto de las 2 millones de personas que viven en el Área Metropolitana”, por lo que necesariamente los usuarios del transporte público que deseen viajar en metrobús deberán cruzar la vereda para llegar al carril central y caminar entre 100 y 200 metros para abordarlo.

“El hábito genera orden, respeto a las instituciones que uno va formando con mucho tiempo, no son cosas que suceden de la noche a la mañana, va a haber un proceso de inducción muy importante, la comunicación es crucial para ese proceso para que sea exitoso y lo menos traumático posible”, indicó durante la entrevista radial.

El gerente del Proyecto de Reconversión Urbana y Metrobús del MOPC destacó que gracias a la eficiencia en los horarios que tendrá este nuevo medio de transporte, muchas personas optarán por dejar sus motos o autos en casa a la hora de viajar hasta el centro o cualquier otro punto sobre la Avda. Eusebio Ayala.

Finalmente, Alcaraz mencionó que tenían intenciones de llegar a diciembre, pero admitió que tal cosa no será posible debido a que existen múltiples adecuaciones que se deben hacer “en este mismo momento” antes de seguir con la obra, por lo que la finalización se posterga nuevamente para el próximo año.

 

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La hipertensión mata en silencio: la mitad de los adultos la padece

El 46,8 % de la población adulta sufre de hipertensión, una enfermedad que no posee síntomas y la llaman la asesina silenciosa. Puede presentarse como un derrame y para entonces ya es demasiado tarde.

La titular de la Sociedad Paraguaya de Cardiología y Cirugía Cardiovascular, doctora Luz Cabral, advirtió que la primera causa de muerte en nuestro país es la cardiovascular y que la hipertensión constituye uno de los factores de riesgo.

“La mitad de la población adulta es hipertensa y la conciencia de la enfermedad es lo que no tenemos los paraguayos”, comentó Cabral en entrevista con la 970 AM. En tal sentido detalló que la consigna es controlar los propios números, es decir, tomarse la presión, pesarse y manejar las cifras.

Si bien muchas personas están genéticamente expuestas a padecer este mal, también existen desencadenantes como: la falta de actividad física, la ingesta exagerada de sal y el sobrepeso.

Se habla de sobrepeso cuando el índice de masa corporal varía de entre 25 a 30, sin embargo, los que dicen ser obesos superan ampliamente estas cifras.

“La hipertensión arterial es llamada la muerte silenciosa porque no da síntomas, porque cuando aparecen signos ya es tarde”, alertó la doctora.

Indicó que la hipertensión presenta eventos como muerte súbita, infarto, y Accidente Cerebro Vascular, más conocido como ACV.

 

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Paraguay recuerda a sus esclavos en Asunción

Paraguay recuerda la presencia de esclavos afrodescendientes y pardos en su territorio con una doble exposición en el Archivo Nacional de Asunción, donde se exhiben documentos de la época, y en la Casa de la Independencia, también en la capital, donde se muestran objetos de la época.

Fuente: EFE

El comercio de esclavos en el país fue legal hasta 1870, cuando la Constitución Nacional, en su artículo 25, prohibió la venta de personas en línea con el decreto al respecto promulgado el año anterior.

No obstante, la concesión de la libertad a los esclavos fue un proceso gradual que se inició en 1842 cuando el entonces cónsul Carlos Antonio López sancionó el decreto de libertad de vientres, que otorgaba el título de libertos a todos los hijos de los esclavos nacidos a partir del 1 de enero de 1843.

Algunos de estos documentos, como la Constitución de 1870, se pueden ver en la exposición "Los invisibles. La esclavitud en el Paraguay", en el Archivo Nacional.

Ese documento es el final de una historia que comienza con el inventario del conquistador Álvar Núñez Cabeza de Vaca, apresado en Asunción en 1544, entre cuyas posesiones consta un esclavo.

"Una de la documentación más antigua que encontramos fue el inventario de bienes Álvar Núñez Cabeza de Vaca, y entre esos bienes se encuentra un esclavo del nombre de Juan Blanco", comentó hoy a Efe el director del Archivo Nacional, Vicente Arrúa.

Junto a ese documento, ajado por el tiempo, descansan otros con la misma pátina, como un Bando de Buen Gobierno de 1796 en el que se establece cómo debían ser las relaciones con los esclavos fugados.

"No se tenían que juntar ni darle abrigo, ni asilo ni nada a un indio o a un esclavo fugado. Si se le daba un obsequio, se tenía que pagar una multa por valor del coste del regalo", relató Arrúa.

El director del Archivo Nacional señaló que también existían distintos castigos para nobles y plebeyos, con multas o expulsiones para los primeros y grilletes o trabajos públicos para los segundos.

En esos papeles antiguos también se puede observar que buena parte de esos esclavos negros procedían de Angola, y llegaban a la región suramericana a través de Montevideo o Buenos Aires, donde se llevaba a cabo la venta.

Arrúa, en este recorrido por la sala del Archivo Nacional que alberga la exposición, explicó que los esclavos también podían denunciar a sus amos por malos tratos o por prohibición a la hora de ejecutar sus trabajos.

"Era muy común aquí en Paraguay que los esclavos desarrollaran ciertos oficios fuera del trabajo que realizaban con el amo, y así juntaban dinero y compraban su libertad", precisó.

Otra forma de abandonar la esclavitud era a través del testamento del amo, una fórmula no exenta de problemas ya que la familia del difunto no siempre reconocía su voluntad.

Asimismo, también era común "fundar pueblos en zonas fronterizas con indios no sometidos, hacia el norte", en las que la administración concedía tierras a cambio de que los libertos se enfrentaran a otras comunidades, como ocurrió en Emboscada, a unos 40 kilómetros de Asunción, según contó Arrúa.

Tras conseguir la libertad, los antiguos esclavos se ganaban la vida a través de la carpintería, la herrería, la zapatería o la venta de pulpos, oficios que, a veces, les fueron enseñados por sus amos.

Arrúa destacó el caso del esclavo Pedro Pablo Escato, que intentó envenenar a su amo después de que este le prohibiera abrir una pulpería.

El hecho de que se quisiera dedicar a este negocio no era casual, ya que era el mismo oficio que desempeñaba la española con la que mantenía una relación y que, al contrario que él, no firmaba los documentos, de lo que se deduce que Escato sabía leer y escribir.

En la muestra también se exponen libros y grabados de viajeros europeos que visitaron Paraguay a finales del siglo XVIII y principios del XIX y que dejaron por escrito sus impresiones del país.

 

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Donante cadavérica benefició a dos personas

Los padres de una menor de 17 años fallecida días atrás autorizaron la donación de sus órganos. El acto de generosidad permitió dar mejor vida a dos personas.

Una joven de 19 años y un hombre de 39, ambos del Hospital de Clínicas, se beneficiaron con la donación de órganos de una paciente cadavérica.

El Instituto de Ablación y Trasplante (INAT) se encargó de la operación de la menor de 17 años, a quien le extrajeron las córneas y los riñones.

Los médicos resaltaron la generosidad y el altruismo de los padres de la fallecida, quienes en medio del dolor por la pérdida de un ser querido, permitieron que su hija ayude a mejorar la situación de otros pacientes.

Bajo el lema “no es el final de una vida, es el nuevo inicio de otras”, el INAT alienta a inscribirse como donante voluntario de órgano para ayudar a salvar personas que necesitan.