Usos de @, e y x, rechazados por la RAE como lenguaje “inclusivo”

Transformar las palabras reemplazando las vocales originales por @, e o x son formas inválidas de pluralizar o de pretender incluir a hombres y mujeres dentro de una oración.

Ejemplos como: “Buen día, niñ@s”, “Hola, chiques”, “La invitación es para todxs” son formas inexistentes para el idioma español, y, por ende, consideradas inválidas e incorrectas para la Real Academia Española.

Algunos sectores sociales adoptaron el uso de estas opciones, bajo el argumento de un lenguaje inclusivo, cuando en realidad, el idioma ya cuenta con herramientas para referirse a colectivos de personas.

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‘El uso de la @ o de las letras «e» y «x» como supuestas marcas de género inclusivo es ajeno a la morfología del español, además de innecesario, pues el masculino gramatical ya cumple esa función como término no marcado de la oposición de género’, respondió esta mañana la RAE, ante la consulta de una internauta.

Esta posición es asumida por la academia desde el inicio de la intención de instalar dicha costumbre, y, pese al paso del tiempo y a la insistencia algunos colectivos, las letras mencionadas no sirven para pluralizar.

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El curioso origen de las palabras hincha e hinchapelotas

Los aficionados de los equipos de fútbol son llamados hinchas. A su vez, la palabra hinchapelotas se utiliza para referirse a alguien que causa molestias. Ambos términos están estrechamente relacionados y tienen una historia. Conózcala hoy.

En el fútbol antiguo, los balones de cuero duro se inflaban a mano antes y durante los partidos. En lugar de cámaras, tenían una vejiga. Por estas características era necesaria la presencia permanente de un encargado de inflarlas y no solo de pasarlas.

Una de esas personas fue el uruguayo Prudencio Reyes, utilero del club Nacional de Montevideo, de profesión talabartero. La talabartería es el arte y oficio de trabajar el cuero pesado para crear artículos.

Don Prudencio, nacido en 1882, no solo trabajaba en el club, sino que lo amaba y lo alentaba con el corazón. Como su trabajo estaba a un costado del campo de juego y no podía subir a las tribunas con los demás aficionados, decidía expresar su apoyo desde su lugar, pero corriendo de un lado a otro.

Como el público de aquel entonces asistía a los estadios con traje y corbata y mantenía una actitud moderada, el contraste lo hacía don Prudencio con sus gritos y paseos al borde de la línea de cal.

Los extraños se preguntaban quién era y hasta les resultaba molesto el comportamiento de Prudencio. Los que ya lo conocían contestaban: “Ese es el hincha”.... “El hincha pelotas que tiene Nacional”, rememora en un artículo la propia web oficial del club Nacional de Uruguay.

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“Poco tiempo hizo falta para que los gritos de Reyes no fueran en solitario y para que a él y a sus compañeros en la grada se les conociera como hinchada. Con el tiempo, la palabra hincha se fue aplicando a absolutamente todos los partidarios del resto de los clubes, los cuales hoy se autodenominan orgullosos como hinchas de sus equipos”, relatan con orgullo desde la institución que, de hecho, tiene en sus instalaciones un monumento de Prudencio Reyes.

El Diccionario de la lengua española define la palabra hincha como: m. y f. Partidario entusiasta de alguien o algo, especialmente de un equipo deportivo.

También aparece la definición de hinchapelotas (en una sola palabra). Dicho de una persona: Que molesta y fastidia. Sus sinónimos son rompehuevos y rompepelotas.

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Por qué, por que, porque y porqué: cómo dominar las diferencias

Los porqués son varios y vienen en diferentes presentaciones y contextos. Hoy nos ocupamos de cada uno con un lenguaje sencillo y con ejemplos cotidianos.

Este nuevo capítulo de palabras y expresiones parecidas, pero distintas, responde a otro pedido de nuestros lectores.Las diferencias y los significados de los porqués.

Porque: escrito en una sola palabra y sin tilde es una conjunción que contesta a la pregunta y da una razón, Equivale a dado que, puesto que, entre otros. Ejemplo. No me fui porque estoy enferma.

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Este mismo porque también puede transformarse en una finalidad cuando acompaña a un verbo subjuntivo. Hizo todo porque su equipo llegara a la final.

Porqué: en una sola palabra y con tilde en la última sílaba es un sustantivo que equivale a causa, motivo o razón. Ejemplo. Cuando en la tarea de literatura nos pedían analizar el porqué del título. En plural se dice los porqués.

Por qué: la preposición por y el interrogativo qué. Como la misma descripción lo indica, se utiliza para preguntas. ¿Por qué no fuiste al colegio hoy? ¿Por qué no me trajiste nada?

Por que: la preposición por y el pronombre relativo que (sin tilde). Esta construcción permite un artículo entre medio, pero también puede utilizarse tal cual. Ejemplos.

El camino por que fuimos es horrible

Ese es el motivo por (el) que decidió quedarse. Esta forma es muy poco utilizada en nuestro país, pero existe.

Entonces, ¿por qué permanecer en la duda y quedarse con las diferencias de los porqués? Los invitamos a compartir este artículo para que otros puedan ver el camino por (el) que fueron para aprender tips de ortografía, porque el saber no ocupa lugar.

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Aquí, ahí y allá: cómo usarlos con exactitud

Los adverbios de lugar, ahí, aquí y allá varían según la posición del hablante en relación a lo que se está refiriendo. Revisamos en qué casos utilizar cada uno.

A pedido de nuestros lectores, hoy dedicamos un espacio a diferenciar los usos de algunos adverbios de lugar.

Según la Fundación Español Urgente, los adverbios aquí, ahí y allí indican principalmente un lugar o un tiempo con grados variables de proximidad con relación al hablante o al presente.

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Aquí: este lugar (cerquita)

Allá: aquel lugar (a una distancia un poco más lejana)

Ahí: ese lugar (un intermedio entre las dos anteriores)

Estos tres adverbios dependen mucho de: la ubicación del hablante, la percepción que tiene de la distancia en la que se encuentran las personas o los objetos a los que alude y también el significado de proximidad de cada uno.

Aquí está el pedido que me encargaste

Acá hace mucho calor, ¿qué tal por ahí?

Allá vienen los niños del Jardín

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