Empresariado rechaza reforma tributaria durante pandemia: “Es una idea totalmente trasnochada"

La Unión Industrial Paraguaya (UIP) expresó su disconformidad a la posibilidad de estudiar una reforma tributaria, siendo que numerosas empresas están cesando sus actividades ante la pandemia por el coronavirus.

En entrevista con la radio 650 AM, Gustavo Volpe, presidente de la UIP, señaló que no están de acuerdo con la nueva iniciativa del Frente Guasu y el Partido Democrático Progresista (PDP) para aumentar los impuestos, en atención a la crisis económica a consecuencia de las medidas adoptadas en la lucha contra el avance de la pandemia del COVID-19.

“Es algo completamente traído de los pelos, una idea totalmente trasnochada. Es impensable estar ocupándonos en pensar aumentar los impuestos sin antes reactivar la economía. Lo primero es tratar de que no haya más despedidos con esta reducción y cese de actividades”, esgrimió el empresario.

A su parecer, el foco debe centrarse en que las autoridades sanitarias resuelvan el inconveniente generado, luego que se reactive la economía, para después reestructurar el gasto y despilfarro en el sector público. Por último recién pensar en la posibilidad de implementar una reforma tributaria para el sector privado.

Volpe lamentó que actualmente Paraguay es el único país que posee una parte de su clase política que trata de ridiculizar al empresariado, mientras que en el extranjero están pensando en cómo ayudar a las empresas a afrontar esta pandemia.

Por otra parte advirtió que aumentar la carga tributaria a las empresas formales, se dará mayor competitividad al sector contrabandista. Alegó que actualmente se goza de una paz interna ya que las fronteras están cerradas y no ingresan las mercaderías de contrabando. “La actividad se vuelve buena cuando el contrabando no está en las calles”, acotó.

“Nuestra prioridad es subsistir, hay empresas que están cerrando y con trabajadores en la calle. Queremos la reforma del Estado, pero ahora el foco central es mantener nuestras empresas. Necesitamos mayor liquidez para poder refinanciar o restructurarnos. Este tema será largo”, puntualizó.

MÁS GREMIOS RECHAZAN

El presidente de la Unión de Gremios de la Pro­ducción (UGP), Héc­tor Cristaldo, declaró que “no tiene sentido” en medio de una cuarentena por pandemia del coronavirus dis­cutir sobre un incremento tri­butario para hacer frente a la emergencia sanitaria.

En tanto, el arquitecto Luis Tavella, representante de las mipymes, expresó a La Nación que para ellos hablar de algo así pasa ahora a un “segundo plano” porque están tratando de atender los problemas labo­rales y de acceso a créditos.

De igual manera, varios polí­ticos del Gobierno manifestaron que no es el momento de discutir una reforma tributaria.

 

Supermercados “no facturan como locos”, según empresario del rubro

El empresario supermercadista Elzear Salemma desmintió la creencia de que este rubro está facturando mucho en medio de la pandemia de coronavirus, ya que los productos de primera necesidad que más se venden no arrojan márgenes muy elevados de ganancia.

En entrevista con la radio 800 AM, el supermercadista Elzear Salemma indicó que si bien están vendiendo muchos productos de la canasta básica familiar, no están registrando grandes ganancias, tal como se cree.

“Da la impresión de que los supermercados estamos facturando como locos y no es tanto así. Lo que se consume son productos de primera necesidad, donde los precios son muy competitivos y los márgenes son bajos, nadie gana mucho dinero en azúcar, arroz, fideo, yerba”, esgrimió.

El entrevistado celebró que no hay desabastecimiento de los productos y señaló que antes la gente optaba por aquellos a granel, pero como ahora ya están todos empaquetados, no los compra como era habitual. “Jabón de coco se vende como nunca antes, además del alcohol en gel”, agregó.

Salemma indicó que aumentó la cantidad de personas que ahora optan por enviar su lista de pedidos al súper para que el personal le preparen sus productos y luego pasa a retirar o esperan el delivery en sus casas.

En cuanto a su supermercado en particular, el empresario dijo que solamente personal que realiza servicios esenciales se hallan en los centros comerciales y que empleados administrativos trabajan desde sus casas.

 

Buena producción de soja y maíz, pero notoria caída de los precios

La soja registra un auspicioso año en cuanto a cosecha, pero no así en el aspecto comercial, ya que de una expectativa de 300 dólares por tonelada, el productor debe conformarse con solo 250. El maíz también pasa por la misma situación y el trigo arrancará ahora su campaña sin riesgos operativos, a no ser, una posible helada a destiempo, confirmó la Unión de Gremios de la Producción.

Uno de los rubros más importantes del país, la soja, ya tiene la cosecha culminada y desde lo productivo este año fue tan bueno, que por lejos superó al 2019, donde incluso hubo escasez.

La estimación inicial era de 10.000 millones de toneladas, pero ya se superaron los 10,5 millones y la cifra total se tendría lista a fin de mes, según explicó el presidente de la Unión de Gremios de la Producción, Héctor Cristaldo.

“Desde el punto de vista comercial y de ingreso la expectativa se fue abajo, se esperaba una venta de 300 dólares por tonelada a nivel productor, pero estamos hoy 250 a 260 dependiendo de en qué condiciones uno cerró”, comentó Cristaldo en contacto con radio Universo y reveló que todavía hay un 40 % sin vender.

A esto se suman la parálisis general por la cuarentena y la bajante del nivel del río que dificulta la navegación y retrasa la salida de los convoyes, lo cual a su vez genera sobrecostos y también una preocupación a futuro por saber si habrá insumos en tiempo y forma para la próxima temporada.

Sobre las variables de este desempeño, Cristaldo recordó que en enero el pronóstico hablaba de un repunte en cuanto se solucionara la crisis comercial entre China y EEUU, en febrero apareció el coronavirus en el exterior, posteriormente llegó la caída del precio internacional del petróleo y en marzo el Covid-19 ingresó a Paraguay.

En cuanto al maíz, Cristaldo aseguró que también hubo más siembra que el año pasado, aunque con una merma del 20 al 30 %, debido a la sequía causada por el déficit de lluvias durante una seguidilla de semanas.

“Vamos a tener suficiente para abastecernos, exportar y mantener el sistema en marcha, porque el maíz junto con la soja son la base de toda la cadena de balanceado que a su vez es la base de la leche, el huevo, la carne de pollo, cerdo, etc”, subrayó.

Respecto al trigo informó que la cosecha arranca ahora en medio de la cuarentena y que se trabajará siguiendo todos los protocolos, aunque resaltó que esto no representa una dificultad en el campo, ya que se trabaja en grandes espacios y sin aglomeración.

La estimación apunta a un desempeño normal y se espera que el clima acompañe, pues la única variable que podría afectar la cosecha sería una helada a destiempo.

 

Recaudación de impuestos cae y no alcanzará para cubrir salarios de funcionarios públicos

En marzo se destinó el 90 % del dinero de los impuestos al pago de sueldos de funcionarios públicos, sin embargo, ante la caída de la recaudación se estima que solo se podrá cubrir un 75 %. El país tendrá que endeudarse para gastos corrientes o recortar otros rubros.

El economista Pablo Herken compartió un informe elaborado por el Ministerio de Hacienda, en el que en la primera quincena de abril, los impuestos comenzaron a caer. Al menos 40 % en tritutos internos, un 60 % en ingresos aduaneros, entre otras áreas.

Con esta merma, en abril solo se alcanzaría a cubrir el 75 % de los salarios de funcionarios públicos de la administración central y para el porcentaje restante habrá que endeudarse, advirtió Herken en su análisis diario por el canal Gen.

Sobre el punto, el exministro de Hacienda, Santiago Peña, reconoció que este es un motivo de preocupación, ya que hasta marzo, Paraguay nunca se había endeudado para gastos corrientes, sin embargo, para esta emergencia se vio obligado a romper esta regla de oro.

“Entramos en un camino que a otros países les llevó a la debacle total, que es endeudarse para el sostener la administración pública, Dios quiera que esto sea transitorio o queel sector público ajuste los cinturones ”, expresó Peña y advirtió que para el 2021 se proyecta que el 1 % del PIB del gasto corriente deberá ser financiado con endeudamientos.

La opción será disminuir de manera dramática los gastos , aproximadamente unos 500 millones de dólares o generar nuevas deudas para solventar el funcionamiento del estado.