Brasil supera los seis millones de infectados por el COVID-19

Brasil superó este viernes la marca de seis millones de casos confirmados de el COVID-19, tras la notificación de 38.397 nuevos contagios en las últimas 24 horas, según informó el Ministerio de Salud.


Fuente: EFE

El total de infectados en el país sudamericano, uno de los más golpeados por la pandemia del coronavirus, se ubica ahora en los 6.020.164, de acuerdo con el más reciente boletín divulgado por la cartera.

En el mismo periodo, las autoridades también fueron notificadas de 552 nuevas muertes a raíz de la enfermedad, con lo cual el total de fallecidos llegó a 168.613.

El Ministerio informó además que otros 2.176 decesos sospechosos están bajo la investigación de las autoridades sanitarias por su posible relación con el virus.

El gigante sudamericano cuenta además con 5.422.102 recuperados del COVID-19, lo que equivale a un 90,1 % del total de contagiados, mientras que otros 429.449 pacientes siguen bajo acompañamiento médico.

Las cifras apuntan a una aceleración de la pandemia en el país, que consiguió reducir tanto el número de casos como el de muertes en octubre tras registrar un promedio por encima del millar de fallecidos por día en el pico de la pandemia, entre abril y mayo.

Los expertos advierten de que Brasil vive, así como diversos países en el mundo, una probable segunda ola de la emergencia sanitaria sin haber superado la primera.

Asimismo, los gobiernos regionales del país alertaron la víspera sobre una posible "tragedia epidemiológica" de grandes proporciones si el Ejecutivo se niega a reconocer que el país está viviendo una segunda ola de epidemia del COVID-19 y se abstiene de adoptar las medidas necesarias para enfrentarla.

Sin embargo, el Ministerio de Salud ha descartado que Brasil atraviese una segunda ola de la enfermedad y alega que los números son insuficientes para tal diagnóstico, a pesar del fuerte aumento de las muertes, los contagios y las hospitalizaciones por el covid-19 en los últimos días.

El Gobierno encabezado por el presidente Jair Bolsonaro es uno de los más escépticos en el mundo sobre la gravedad de la pandemia y ha criticado las medidas de distanciamiento social impuestas por las administraciones regionales y municipales para combatir el coronavirus.

El líder de la negacionista ultraderecha brasileña alega que tales medidas no van a detener el patógeno pero que sí pueden generar una quiebra generalizada de las empresas y despidos masivos de empleados, y que el hambre puede provocar más muertes que la propia enfermedad.

 

Cae el helicóptero en que viajaba Jorge Brito, destacado banquero argentino

Un helicóptero que realizaba un vuelo privado registrado a nombre del empresario argentino Jorge Horacio Brito, presidente de Banco Macro y uno de los banqueros más reconocidos del vecino país, se estrelló este viernes en la provincia norteña de Salta.


Fuente: EFE

Según el departamento de Seguridad provincial, "había dos ocupantes" a bordo del aparato, presuntamente el empresario y su piloto de confianza.

"Ambos estarían fallecidos", señalaron estas fuentes, que especificaron que se trabaja por determinar oficialmente las identidades.

El siniestro se produjo en torno a las 15.44 hora local, cuando una mujer alertó a los servicios de emergencias de que un helicóptero se había estrellado en una zona de rafting, tras enrollarse con unos cables de metal utilizados como una tirolina, según señalaron a Efe fuentes policiales

A bordo del aparato viajaban dos hombres, presuntamente Brito y su piloto, quienes después del choque cayeron y se hundieron en el río, ubicado a unos 70 kilómetros al sur de la capital provincial.

Según las mismas fuentes, una mujer alertó de que su pareja se acercó al lugar del siniestro, en donde constató que uno de los dos hombres "tenía la cabeza sumergida en el agua" y que al comprobar sus ritmos vitales los mismos dieron "negativo".

Nacido el 23 de julio de 1952 en Buenos Aires, Jorge Brito se unió en la década de 1980 al Banco Macro y ocupó durante trece años (2003-2016) la presidencia de la Asociación de Bancos Privados de Capital Argentino (ADEBA), al tiempo que encabezó la Federación Latinoamericana de Bancos (FELABAN) entre 2012 y 2014.

Al frente de ADEBA, Brito jugó un papel activo dentro del llamado "Grupo de los Seis", ámbito que reúne a los sectores empresariales más importantes de Argentina, con la presencia de la Unión Industrial Argentina, la Bolsa de Comercio, la Cámara Argentina de la Construcción, la Cámara Argentina de Comercio y la Sociedad Rural Argentina.

Después de casi tres décadas como máximo dirigente del Banco Macro, Brito dejó la presidencia de la entidad en 2018 y volvió a retomarla en 2020, aunque el bancario no fue el único de sus negocios, puesto que también desarrolló actividades en el sector inmobiliario y agropecuario.

Jorge Brito fue uno de los empresarios con mayor actividad política del país suramericano, con una relación especialmente tensa tanto con el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner (2007-2015) como del conservador Mauricio Macri (2015-2019).

 

Cómo el COVID-19 generará la mayor deuda pública mundial de la historia

Los países en todo el mundo han aplicado distintas estrategias para combatir la pandemia del coronavirus, pero casi todos han hecho algo en común: aumentar su gasto público para hacer frente a la crisis sanitaria.


Fuente: BBC News Mundo

Además de los gastos en salud, la mayoría de los gobiernos han ofrecido ayuda financiera a las personas y los negocios afectados económicamente por la parálisis que trajo la pandemia.

En un informe sobre la situación fiscal de la economía mundial publicado en octubre pasado, el Fondo Monetario Internacional (FMI) estimó que a nivel mundial se han gastado unos US$12 billones en "amortiguar el golpe" del covid-19.

Estas medidas fiscales "han salvado vidas y medios de subsistencia", resaltó el organismo.

Sin embargo, semejante incremento del gasto público internacional, sumado a la fuerte caída en los ingresos tributarios como consecuencia de la parálisis de la actividad, también ha generado algo inédito.

Ha llevado a que la deuda pública mundial alcance su máximo histórico y por primera vez sea cercano al 100% del Producto Interno Bruto (PIB) internacional.

Dicho de otra forma, ha provocado que por primera vez en la historia la deuda pública global iguale al tamaño de la economía mundial.

No obstante, lejos de lo que podría pensarse, el FMI no aconseja recortar el gasto.

Por el contrario. La directora del organismo, Kristalina Georgieva, ha enfatizado repetidamente los riesgos de una reducción prematura del estímulo.

"Donde persiste la pandemia, es fundamental mantener líneas de vida en toda la economía, para las empresas y los trabajadores, como aplazamientos de impuestos, garantías de crédito, transferencias de efectivo y subsidios salariales", señaló Georgieva.

"Es igualmente importante la acomodación monetaria continua y las medidas de liquidez para asegurar el flujo de crédito, especialmente a las empresas pequeñas y medianas, apoyando así el empleo y la estabilidad financiera", dijo en un discurso a comienzos de octubre.

"Corta las líneas de vida demasiado pronto y el largo ascenso (de la recuperación) se convierte en una caída precipitada", advirtió.

Déficit

A pesar de que el FMI estima que los déficits presupuestarios de los gobiernos aumentarán del 3,9% del PIB al 12,7% en 2020, lo considera algo transitorio.

"Lo que vemos es un aumento único de la deuda en 2020, luego una estabilización después de 2021, e incluso una ligera tendencia a la baja en 2025", le dijo a Reuters el director de Asuntos Fiscales del FMI, Vitor Gaspar.

El organismo incluso está incentivando a algunos países, reacios a aumentar el gasto, a aprovechar las bajas tasas de interés para invertir en infraestructura.

Sus estimaciones sugieren que una inversión en infraestructura pública del 1% del PIB podría impulsar la producción en un 2,7%, creando entre 20 y 33 millones de puestos de trabajo.

Según Gaspar, la reanudación del crecimiento económico y las tasas de interés extremadamente bajas ayudarán a aliviar los déficits presupuestarios primarios.

"La diferencia entre las tasas de interés y el crecimiento no solo es negativa, sino más negativa, en nuestras proyecciones, de lo que era antes del covid-19. Por lo tanto, las bajas tasas de interés juegan un papel importante en la dinámica de la deuda", aseguró.

Deuda récord

El FMI no es el único que afirma que el inédito nivel de deuda pública no es algo necesariamente malo.

Son varios los actores económicos que coinciden en que, lejos de generar pánico, este gasto récord es exactamente lo que se necesita para reactivar la economía global.

"La pandemia parece estar cambiando lo que muchos piensan sobre una deuda pública considerable", observa John Letzing, editor digital de Inteligencia estratégica del Foro Económico Mundial.

"Aquellos que alguna vez pudieron haberse asustado con el concepto parecen ahora estar de acuerdo con él, si el dinero se utiliza bien y los intereses adeudados siguen siendo relativamente bajos".

Según Letzing, hace no tanto existía un consenso generalizado de que la carga de la deuda pública de un país debía mantenerse muy por debajo del tamaño de su economía.

"En Estados Unidos la deuda pública ascendía a aproximadamente el 60% del PIB en vísperas de la crisis financiera mundial hace poco más de una década", detalla.

"Y el tratado de fundación de la Unión Europea (UE) de hecho estableció un límite de deuda pública del 60% del PIB".

"Pero al igual que otras cosas que alguna vez se dieron por sentadas, la pandemia ha eliminado, al menos temporalmente, esa directriz de la UE, mientras los responsables políticos se apresuran a apuntalar las economías", afirma.

Las mayores deudas

Según los cálculos del FMI, 30 países superarán el 100% de deuda respecto a su PIB en 2020, debido a su respuesta a la pandemia.

Al tope de la lista está Japón, que ya era el país más endeudado, con una deuda pública del 238% del PIB. Este año, la cifra ascendería casi 30 puntos más, a 266%, según ese organismo.

También Sudán y Grecia tendrán deudas por encima del 200% de su PIB, de acuerdo con las estimaciones. El país africano pasaría de 202% a 259% y el europeo de 181% a 205%.

Completan el ranking de los 20 países más endeudados Eritrea, Líbano, Italia, Portugal, Cabo Verde, Belice, Barbados, EE.UU., Singapur, Baréin, España, Mozambique, Bután, Angola, Francia, Chipre y Bélgica.

Estas perspectivas han llevado a algunos legisladores en estos países a exigir a los gobiernos que empiecen a recortar el gasto relacionado con el covid, antes de que la creciente deuda genere un problema.

Muchos de estos políticos proponen que, en vez, se levanten las cuarentenas y restricciones y se reabran las economías.

Sin embargo, think tanks como el Centro de Prioridades Presupuestarias y Políticas de EE.UU. advierten que esto sería un error.

"Contrariamente a algunas teorías previas, no hay evidencia de que una cierta proporción de deuda con respecto al PIB precipite una crisis de deuda", señaló el instituto en un informe.

"La reapertura de la economía ha fracasado como estrategia para fortalecer las finanzas familiares y estatales, y esta estrategia no puede justificar el retiro a nivel federal de la sólida ayuda fiscal para las familias y los estados", agregó.

El centro de investigación también advirtió que "un giro equivocado y prematuro hacia la austeridad fiscal impidió la recuperación después de la Gran Depresión, y los legisladores deben evitar cometer el mismo error ahora".

Riesgo para los más pobres

No obstante, los mismos actores que consideran que la histórica deuda pública mundial no debería causar alarma ni llevar a los gobiernos a reducir su gasto durante la pandemia, también advierten que la situación no será igual para todos.

Letzing, del Foro Económico Mundial, reconoce que "los niveles récord de deuda pública crearán desafíos financieros en muchas partes del mundo".

"Los países en desarrollo, por ejemplo, podrían ser incapaces de aprovechar los mismos recursos que sus pares más ricos, y es probable que pronto se vean obligados a pagar miles de millones de dólares en pagos de deuda", alerta.

También Georgieva, la directora del FMI, ha advertido que "muchos países se han vuelto más vulnerables" debido a sus niveles de deuda.

La economista sostiene que se debe actuar de forma coordinada para ayudar a estos países a "lidiar con su deuda".

"Entraron en esta crisis con niveles de deuda ya elevados y esta carga solo se ha vuelto más pesada. Si quieren luchar contra la crisis y mantener un apoyo político vital; si quieren evitar la reversión de los avances en desarrollo logrados durante décadas, necesitarán más ayuda y rápido", señaló.

"Esto significa acceso a más subsidios, crédito en condiciones favorables y alivio de la deuda, combinado con una mejor gestión de la deuda y transparencia", detalló.

Georgieva adelantó que "en algunos casos, será necesaria la coordinación global para reestructurar la deuda soberana, con la plena participación de los acreedores públicos y privados".

"El largo ascenso"

Según la jefa del FMI, el mundo atraviesa en este momento un "largo ascenso" para salir de la crisis que trajo el coronavirus.

Este difícil ascenso será "desigual, incierto, y propenso a contratiempos", advirtió.

"Mientras nos embarcamos en este 'ascenso', todos estamos unidos por una sola cuerda, y somos tan fuertes como los escaladores más débiles. Necesitarán ayuda para subir", concluyó.

 

Ministerio de Educación argentina alista la vuelta a clases para el 2021

Nicolás Trotta, ministro de educación de Argentina anunció que están apuntalando la vuelta a clases para el año que viene. Desde la cartera a su cargo impulsan a que la presencialidad sea la regla.

Si bien admite que el regreso no implicará una normalidad parecida a la que había antes de la pandemia, no obstante el Ministerio apuntala la vuelta a clases.

Trotta habló con medios de prensa de su país y explicó que "estamos listos para que el retorno a las escuelas sea la regla el año que viene".

"El enorme desafío que hay con los docentes esta en manos del Estado e implica un proceso de priorización de la inversión educativa", añadió el funcionario de gobierno.

En Argentina, las clases presenciales han sido suspendidas como en todo el mundo y el regreso a la normalidad en el escenario covid-19 aún está en proceso super lento.

En cuanto a la educación, Trotta dijo que "hay provincias como Formosa en las que unos cincuenta mil estudiantes van a las escuelas, pero con reglas que varían según la realidad de cada zona".

"Hay que superar esta situación que no es productiva ni positiva para nuestras escuelas", dijo el ministro, quien además mencionó que hay que mejorar los salarios, formación e infraestructura para los docentes.

Añadió que "hoy la mitad de las provincias tienen clases presenciales de alguna forma, principalmente los últimos grados del primario y secundario", pero insistió en que la vuelta es según el transcurso de la pandemia en el país.