La última entrevista a Blas Servín: “Nosotros somos polvo de estrellas”

Ante la partida del profesor Blas Servín recordamos la última entrevista que concedió al canal Gen. “Nosotros somos polvos de estrellas”, comentaba el aficionado a la astronomía en una extensa conversación.

¿Cómo está aquí en este espacio tan lleno de amor por el Universo?

–Bien. Gracias a Dios estoy muy bien, siempre con mucho trabajo. Recién estuvieron aquí más de 40 niños con los que estuvimos hablando mucho, siempre les gusta esto.

–Y a vos que estás prácticamente “casado con el cielo”, ¿no te molesta que los enamorados se regalen la Luna, por ejemplo?

–¡No! ¡Al contrario! Cuando yo les pregunto a los chicos, por ejemplo, qué piensan que pasaría si no existiera la Luna, me dicen muchas veces que si así fuera, no existirían los poetas, porque sin ella parecería imposible hablar de amor…

–Contigo aprendimos que aquello de polvo de estrellas es mucho más que una frase poética.

–Es la realidad, nosotros somos polvos de estrellas. Las estrellas nacen y fabrican en su interior… comienzan con hidrógeno, helio y poco a poco van produciendo otros materiales y así producen hierro, el carbón. Y, por último, antes de llegar a ese momento de su muerte, el oxígeno.

–Y eso tiene mucho que ver con nosotros, aunque no lo creamos…

–Claro. El hierro, que es parte de nuestra sangre, es de una estrella. El carbón que tenemos en nuestros huesos es producto de una estrella; el oxígeno que respiramos es producto de una estrella. Y ahí estamos nosotros, como parte de ellas. Somos polvo de estrellas. Y como ciencia no aceptamos la idea de los famosos “discos voladores”, de extraterrestres que visitan, aparecen en la Tierra, porque no hay pruebas fehacientes, palpables. Ni un tornillito hay de ellos. Pero al preguntarnos si hay vida en otro lugar, indudablemente que sí hay vida. Y no solo en otro lugar, sino en miles o millones de lugares de nuestra galaxia tiene que haber ocurrido la misma química que ocurrió aquí en la tierra, porque la química es la misma en todo el Universo. Y en todo el universo son los mismos materiales que están allí.

–Quizá fruto de nuestro egocentrismo, creemos que la Tierra está protegida bajo una especie de paraguas imposible de atravesar, pero cada día gran cantidad de materiales ingresan a ella…

–Tenemos una lluvia de toneladas de material que ingresa a la Tierra a diario. Todos las llamamos “estrellas fugaces”. Dichas estrellas entran a la atmósfera y por la alta velocidad, estas vienen a 80 mil kilómetros por hora e ingresan a la atmósfera a 200 mil kilómetros por hora, que es la velocidad de impacto. Se recalientan, se encienden y se convierten en polvo… eso es lo que vemos como “estrellas fugaces”. Todo el tiempo…

–Todos los días…

–Todos los días están cayendo toneladas. Y a los chicos les enseñamos cómo juntar eso.

–¿Y cómo juntamos ese polvo de estrellas?

–Es muy fácil. En un día de lluvia se extiende una sábana en el patio y se deja allí. Cuando pasa la lluvia, se envuelve la sábana y se guarda en un lugar destinado especialmente y se deja por unos quince días. Luego de ello, se abre la sábana en un lugar cerrado. Y ahí, con un imán, que no es el que conocemos, el doméstico, sino el que viene con los discos duros, ese es. Ese se pasa sobre la sábana y se van pegando unos polvitos negros que vamos guardando en unos recipientes.

VIENDO PASAR SATÉLITES

DESDE UNA SILLA EN EL PATIO

–Toda historia de amor tiene un comienzo. ¿Y el tuyo con el cielo y sus misterios cómo comenzó?

–Bueno. En realidad se lo debo a mi padre. Papá era ingeniero en comunicación de satélites. ¡Qué bueno que me den la oportunidad de hablar de él! Él era muy joven cuando vino de la chacra, de Piribebuy. Vino para ser soldado a la aviación y en poco tiempo le “echaron el ojo”, como se dice; lo vieron como una persona muy inteligente y capaz. Entonces, le preguntaron que si quería estudiar y, por supuesto, dijo que sí, pero que su familia era muy pobre y le resultaba imposible. Entonces le dieron una beca de tres años y en esos tres años fue el mejor estudiante entre todos.

–Todos los días…

–Todos los días están cayendo toneladas. Y a los chicos les enseñamos cómo juntar eso.

–¿Y cómo juntamos ese polvo de estrellas?

–Es muy fácil. En un día de lluvia se extiende una sábana en el patio y se deja allí. Cuando pasa la lluvia, se envuelve la sábana y se guarda en un lugar destinado especialmente y se deja por unos quince días. Luego de ello, se abre la sábana en un lugar cerrado. Y ahí, con un imán, que no es el que conocemos, el doméstico, sino el que viene con los discos duros, ese es. Ese se pasa sobre la sábana y se van pegando unos polvitos negros que vamos guardando en unos recipientes.

VIENDO PASAR SATÉLITES

DESDE UNA SILLA EN EL PATIO

–Toda historia de amor tiene un comienzo. ¿Y el tuyo con el cielo y sus misterios cómo comenzó?

–Bueno. En realidad se lo debo a mi padre. Papá era ingeniero en comunicación de satélites. ¡Qué bueno que me den la oportunidad de hablar de él! Él era muy joven cuando vino de la chacra, de Piribebuy. Vino para ser soldado a la aviación y en poco tiempo le “echaron el ojo”, como se dice; lo vieron como una persona muy inteligente y capaz. Entonces, le preguntaron que si quería estudiar y, por supuesto, dijo que sí, pero que su familia era muy pobre y le resultaba imposible. Entonces le dieron una beca de tres años y en esos tres años fue el mejor estudiante entre todos.

–Todo un logro.

–Sí. Así fue avanzando, le fueron dando más becas por su capacidad, él lo agradeció mucho. Lo enviaron a Río de Janeiro, Brasil, allí estudió en la Academia Militar Agulhas Negras.

–La más importante de todas…

–Sí. Después regresó. Lo enviaron a Panamá. Estuvo por el exterior, siempre estudiando, formándose. Y, de repente en 1957, surge esto de que los rusos empiezan a lanzar su satélites. Yo era chico, pero recuerdo muy bien que quitábamos todas las sillas afuera y los mirábamos pasar, se veía. Era la noticia mundial.

–En el patio de la casa, sobre las sillas, todos miraban pasar esas misteriosas cosas brillantes…

–Sí. Entonces, el presidente de esa época, dicen que un día preguntó: “¿Alguien entiende de estas cosas acá en Paraguay?”. Entonces todos le dijeron que no, que nadie… y él dijo “hay que enviar a alguien inteligente a que estudie eso, vean y envíen para que vaya”. Y así es que se fue papá y yo aprendí allí, viendo lo que él hacía.

Éramos cinco los hijos, dos mujeres y tres varones, y su nombre está en bronce, en los lugares en los que estudió porque fue un ejemplo de excelencia.

–Es decir que no fue en la escuela, estudiando cuando te apasionaste por esto, sino que al Universo lo conociste desde tu casa, primero…

–Sí. Papá siempre nos hablaba de eso que era tan nuevo, de las comunicaciones. Siempre nos explicaba, nos daba ejemplos. Papá era un hombre muy especial; si alguno de nosotros quería divertirse, te hacía estudiar música, o idiomas. Y así fue cuando nos enamoramos de la astronomía.

–¿La astronomía te enamoró?

–Sí. Recuerdo que aquí en Paraguay apareció el Cometa Halley y eso desató un interés muy especial. El profesor Alexis Troche Boggino convocó a un grupo de interesados en estudiar algo sobre el tema, informarnos. Conformamos un interesante grupo, con el ingeniero Miguel Ángel Volpe, que fue el presidente y yo el vicepresidente de esa comisión. Y así estudiamos. Vinieron profesores desde el exterior que nos enseñaron y nos pusimos a estudiar. Pero, como ya aclaré muchas veces, en Paraguay no existió ni existe la carrera de astronomía como una carrera universitaria. Por eso, cuando defino nuestra actividad, digo que soy un aficionado a la astronomía, no tenemos un título emitido por una universidad.

–Pero sí toda una vida y todos los estudios dedicados a la pasión por la astronomía.

–Sí, yo me dediqué a la astronomía indígena, específicamente a la astronomía Guaraní, Aché, Ava Guaraní. A estudiar lo que ellos dicen del cielo.

–¿Y qué decían del cielo cada uno de ellos?

–Ellos, como todas las culturas anteriores a las nuestras, siempre observaban el cielo. El guaraní, por ejemplo, por la agricultura. Por ejemplo, observaron que cuando el maíz estaba listo para ser cosechado, era un grupo de estrellas el que estaba más visible en el cielo. Y, con esas estrellas, creaban figuras en el cielo. Eso era cuando todo estaba bien, pero también para ellos, lo impredecible, los fenómenos que ocurrían fuera de ese habitual eran considerados por ellos como señales negativas.

–Las señales buenas o malas estaban siempre “escritas” en el cielo.

–Sí. Por ejemplo, hablando de lo negativo, cuando observaban una lluvia de meteoritos, para ellos era anuncio de algo negativo. A los meteoritos les llamaban yasy tata: luz de luna que ilumina las estrellas. Cuando veían una lluvia de meteoritos la llamaban yasy tata repoty, que era como “popó” de las estrellas.

–Además de lo puramente utilitario, como en el caso de la agricultura, también tenían una fuerte ligazón mística con el cielo. Festividades…

–Sí. Por ejemplo, el Arete Guasu, que es cuando Venus aparece en el horizonte un poco antes de la salida del Sol. Eso, que ocurre en junio, anunciaba la fecha en la que debía comenzarse a trabajar la tierra para la siembra. Hoy cambiaron muchas tradiciones…

–Hay cuestiones que están presentes en todo el Universo, la relación con el fuego, etc.

–Hay una fecha anual que es el solsticio de junio, muy cerca del domingo de San Juan. Ese fuego que hacemos no es nuestro, no es por el frío, sino porque en Europa ese día el Sol está en el cenit, allá es verano. Ellos hacen fogatas para “darle fuerza al Sol”, las chicas jóvenes suben a las colinas a buscar hierbas que son curativas y especialmente “bendecidas” por San Juan, con propiedades mágicas. Todo eso vino aquí con los españoles y se transformó uniéndose a lo religioso. Son costumbres ancestrales, también la tradición de la pelota tata, que así como aquí es costumbre popular en Francia, Italia, etc. Es la representación del Sol.

–Y si hay algo que está ligada profundamente a la humanidad, es la Luna. En el pasado, el tiempo y muchas actividades se guiaban por ella…

–Sí. Nosotros hemos perdido mucho de esos conocimientos sobre la Luna que tenían nuestros antepasados.

–¿Perdido? ¿Y por qué?

–Porque vivimos encerrados, hay mucha luz artificial y la Luna está como poco presente en nuestra vida diaria. Esa Luna que vemos hoy en situaciones normales no es atractiva porque esa polución lumínica en la que estamos viviendo altera nuestra mirada. Es visible en el campo, en zonas lejanas. En la antigüedad, la Luna regía mucho de la vida cotidiana. Hasta la salud mental estuvo ligada por siglos a la Luna porque se decía, por ejemplo, que en noches de Luna llena se alteraban quienes padecían de algún mal de ese tipo. Esa luz era “peligrosa” para la salud de todo…

–Los pescadores dicen, por ejemplo, que la Luna llena produce una descomposición de los peces más acelerada, ¿es así?

–No hay ninguna relación ni prueba sobre eso. Ocurre porque cuando hay Luna llena todos los seres vivos están despiertos porque hay luz, hay comida. Entonces, esos seres vivos descomponen los pescados para evitar eso, ponen a los pescados recién sacados en una especie de “jaula” de alambre tejido, tipo mosquitero, y lo ponen bajo el agua, así evitan que los seres vivos parásitos descompongan el pescado. No es la luz de la Luna, sino las bacterias.

–Aquí, en este lugar, hay muchos tesoros que guarda con cariño…

–Sí –muestra una página de diario perfectamente conservada–, por ejemplo, ahora que estamos a 50 años de aquella primera vez que el hombre pisó la Luna. Esta es la tapa de un diario de ese día, el 7 de julio de 1969. También tengo esto –dice mostrando otro certificado–, este es un boleto, un pase del estacionamiento en la Base de Huston, que los invitados al lanzamiento del Apolo podían usar.

–¿De Fuerte Olimpo a la Nasa? ¿Y para qué?

–Sí. Esta señora, Purificación, les escribe para contarles que el mismo día del alunizaje había nacido una hija de ella y que su nombre era Luna. Entonces les pide si Neil Armstrong no puede ser su padrino de bautismo. Le responden desde la Nasa y le dicen que no puede ser, etc… etc…, pero le envían obsequios a la niña y familia. ¡Le respondieron desde la Nasa a Fuerte Olimpo! Recordemos que Armstrong, que era el comandante de esa expedición, estuvo también en Paraguay. Acá tengo –muestra– una nota de agradecimiento al Hotel Guaraní en donde estuvo hospedado.

La conversación sigue y Blas Servín muestra con orgullo genuino muchas de las piezas interesantes y únicas que guarda como tesoros: un fósil de Paraguay, una “avispa” atrapada en roca de “solo” 40 millones de años, un pedazo de meteorito que es pequeño, pero pesa mucho y que tal vez haya estado dando vueltas por el Universo unos 500 millones de años antes de caer a la tierra y las anécdotas sobre los pequeños tesoros se suceden y continúan hasta entrada la tarde. Nos vamos del “Planetario de don Blas Servín” con la sensación de haber estado de paseo por la inmensidad del Universo, guiados por un baquiano enamorado, aunque no nos hayamos movido de una silla.

En audiencia pública, debaten sobre alcances de proyecto que pretende frenar la criptominería

Esta mañana se llevó a cabo una audiencia pública en el Senado para debatir sobre el proyecto de ley que pretende prohibir la instalación de granjas de criptominería en nuestro país.

La Cámara de Senadores convocó para este martes a una audiencia pública, con representantes tanto del sector público como privado, para analizar los alcances del proyecto de ley “Que prohíbe temporalmente la creación, conservación, almacenamiento y comercialización de activos virtuales o criptoactivos, criptomonedas y la instalación de granjas de criptominería en territorio paraguayo”.

Durante el evento, los senadores e invitados especiales expresaron sus posiciones respecto a esta propuesta legislativa, que plantea una restricción a la actividad de la criptominería y a la instalación de nuevas granjas de criptomonedas en nuestro país.

El senador Enrique Salyn Buzarquis afirmó que, más que prohibir la actividad, se debe establecer un marco regulatorio más efectivo para impedir el robo de energía eléctrica. “Sería un trágico error castigar a las empresas legales”. En otro momento, habló sobre el impacto positivo mediante los ingresos obtenidos por las empresas legalmente constituidas, que abonan un precio diferencial por la energía suministrada.

Nota relacionada: Proyecto busca frenar ‘boom’ de granjas de criptominería en Paraguay

Uno de los que se expresó en contra del proyecto es el senador Eduardo Nakayama, quien considera imprudente la aprobación de una propuesta que impediría obtener más recursos para el país y promover el aumento de inversiones. “Tiene que haber un análisis previo”.

Por su parte, el senador José Oviedo explicó que no se puede prohibir la tenencia de criptomonedas, lo cual es uno de los errores conceptuales planteados en el documento. A su vez, adelantó que prepara otro proyecto que buscará regular el uso intensivo de energía eléctrica en el país.

Mauricio Bejarano, viceministro de Minas y Energía, dijo que se debe analizar si es que los empresarios del rubro de criptominería quieren realizar una inversión a largo plazo y si quieren darle un valor social. “Es intolerable en un país como el nuestro el robo de energía, el que lo hace tiene que tener una sanción criminal”, añadió.

Asimismo, resaltó que desde el gobierno se apunta a promover una política tarifaria para esta y cualquier tipo de industria, además de fijar un marco normativo que permita determinar cuál es el tipo de inversión para promover el desarrollo del país. A su criterio, no será oportuno tomar una determinación tan radical como esta, por lo que insta a que se haga un análisis minucioso sobre los beneficios que podría traer la criptominería.

Víctor Arévalos, técnico especialista en máquinas mineradoras, aseguró que la suspensión de la criptominería podría poner en riesgo la inversión y generación de fuentes de trabajo, además del potencial de innovación que este sector puede aportar al país. “Las medidas propuestas podrían perjudicar a las empresas que intentan cumplir con las regulaciones, afectando a toda la industria detrás de ella”.

Ricardo Prieto, de la Cámara Paraguaya de Blockchain, sostuvo que un proyecto como este prácticamente “podría destruir todo lo que ha construido en este rubro”, tanto en Paraguay como a nivel mundial, por lo que lo considera como “un contrasentido”. Desde el gremio buscan aportar conocimiento y desarrollar el sistema de este nuevo modelo de negocios, agregó.

Leé también: Criptominería: piden garantía para los lícitos, tarjeta roja a los ilegales

Los representantes de la ANDE volvieron a hacer énfasis en la sustracción ilegal de energía, que genera pérdidas millonarias. En ese sentido, destacaron que las empresas legalmente constituidas y registradas permiten obtener un importante flujo de caja a la institución, por lo que el debate debe centrarse en el combate a la actividad ilegal.

Derlis Gregor, investigador en tecnología, aseguró que la suspensión de actividades de criptominería supondría pérdidas para las empresas y también para la propia ANDE, además de sobrevenir en disputas legales y demandas por incumplimiento. Concentrar los esfuerzos para combatir la ilegalidad sería mucho más efectivo, a su parecer, además de establecer un marco regulatorio para las nuevas granjas de criptominería.

Bachi sobre incidente de Esgaib: “Es muy vergonzoso y lamentable”

La reacción agresiva de Yamil Esgaib a la pregunta sobre la contratación de su hija en Cancillería fue “vergonzosa y lamentable”, a criterio del líder de bancada de Honor Colorado en el Senado, Bachi Núñez, quien, no obstante, deslindó de responsabilidad al movimiento y al partido.

“Es muy vergonzoso y lo digo como un legislador más y alguien que milita en el movimiento Honor Colorado. No podemos agredir a los trabajadores de prensa que están haciendo su trabajo”, declaró el senador Basilio Núñez, ante la consulta de su parecer sobre lo acontecido.

El referente del oficialismo y de HC, señaló que, a poco de recordarse el Día del Periodista, solamente puede calificar este hecho como lamentable y expresar su solidaridad con las comunicadoras agredidas.

“A Yamil le considero un amigo del movimiento, pero no tenemos que involucrar ni al movimiento ni al partido, es una cuestión personal y seguramente los diputados lo van a tratar mañana”, opinó Núñez.

Por su parte, Yamil Esgaib emitió un comunicado en el que sostiene que, su intención no fue ni será la de agredir a una mujer, sin embargo, aseguró ser víctima de hostigamientos y agresiones.

“Las imágenes registradas durante el incidente son prueba evidente del acoso y las agresiones verbales dirigidas tanto a mi hija como a mí”, afirmó.

Lejos de arrepentirse o pedir disculpas, el diputado Esgaib espera que el incidente “sirva” para reafirmar la importancia del respeto mutuo y para recordar la necesidad de la integridad periodística en el ejercicio de las funciones.

Lea también: Advierten de “intento populista” de trancar la estabilidad macroeconómica

Histórica inversión: dos nuevas embarcaciones potencian flota mercante nacional

Esta mañana, en las instalaciones de la Terminal Portuaria S.A. (Terport) de la ciudad de Villeta se llevó a cabo el bautismo de 2 nuevas embarcaciones que desde ahora fortalecerán el liderazgo de la flota mercante paraguaya en la hidrovía.

Se trata del remolcador “Belén B” y una barcaza portacontenedores denominada “PAR 13001″ (la más grande, hoy día, en operación), cuyas incorporaciones representan la mayor inversión de la historia del sector naviero local, de unos USD 13 millones.

Te puede interesar: “La sujetó y le puso las manos en los glúteos”: la UE acusa a jefe de seguridad de Fiscal General

Autorizadas en fecha 6 de marzo por la ministra Claudia Centurión mediante resolución ministerial N.º 206/2024, la firma Paranave S.A. de esta manera pone en operación sus dos nuevas unidades importadas de Malasia y que están pensadas para el transporte de contenedores de carga seca y refrigerada. Además, cuentan con tecnología de punta y cumplen estrictamente con las últimas reglamentaciones que rigen para la navegación internacional.

El director de la Marina Mercante, Patricio Ortega, informó que hoy día, la flota paraguaya cuenta con más de 2.500 unidades, por lo que es considerada la más grande en la modalidad de transporte de contenedores que actualmente navega la Hidrovía Paraguay – Paraná. “Paraguay y su comercio internacional dependen del 80% con la modalidad fluvial para la importación y exportación de productos, hecho que hace muy significativo el aporte de estas unidades”, subrayó.

El remolcador Belén B cuenta con una eslora (longitud) de 34 metros, una manga (ancho) de 10,5 metros y una potencia de 3.600 HP, mientras que PAR 13001 posee una eslora de 106 metros y una manga de 30 metros y cuenta con una capacidad de transporte de hasta 748 TEUs (unidad de medida expresada en contenedores) o unas 13.000 toneladas.

Lea también: SOS en Yacyretá: Argentina debe más de USD 200 millones a Paraguay