Primeras imágenes telescopio espacial Euclid revelan destellos del “zoológico galáctico”
Las primeras imágenes del telescopio espacial europeo Euclid difundidas este martes muestran una nebulosa con forma de cabeza de caballo, galaxias distantes nunca antes vistas y "pruebas circunstanciales" de la esquiva materia oscura.
Fuente: AFP
Euclid fue lanzado al espacio en julio con la misión de desvelar grandes enigmas científicos como la materia oscura y la energía oscura.
Luego de alcanzar uno de los puntos de Lagrange, donde un objeto permanece en orbita estable, a 1,5 millones de kilómetros de la Tierra, Euclid comenzó a transmitir sus primera imágenes, tomadas con cámaras que operan en luz visible y en infrarrojo cercano.
El telescopio va a cartografiar un tercio del cielo, que incluye 2.000 millones de galaxias, con el objetivo de elaborar el mapa tridimensional del universo más preciso de la historia.
Estas imágenes muestran una “gama de objetos del zoológico galáctico en términos de diversidad, colores y formas”, afirmó Jean-Charles Cuillandre, astrónomo del consorcio Euclid.
El director de la Agencia Espacial Europea (ESA), Josef Aschbacher, declaró en un comunicado que las cinco primeras imágenes de Euclid son “sobrecogedoras” y son un recordatorio de por qué es esencial ir “al espacio para aprender más sobre los misterios del universo”.
El científico Rene Laureijs, que es parte de este proyecto, contó que la imagen que más entusiasmó a su equipo fue el Cúmulo de Perseo, un grupo de galaxias muy lejanas.
Detrás de estos objetos se esconden otras 100.000 galaxias y algunas de ellas están a una distancia de 10.000 millones de años luz y nunca antes habían sido captadas, según la ESA.
– “Detective del universo oscuro” –
Cuillandre explicó a AFP que Euclid se diferencia de otros telescopios espaciales porque abarca un campo de visión muy amplio, algo “nunca visto en la historia de la astronomía”.
Esto permite captar imágenes tan amplias con mucha rapidez, por ejemplo estas cinco nuevas imágenes sólo requirieron unas ocho horas de funcionamiento del telescopio.
La ESA calificó a Euclid un “detective del universo oscuro” que tiene la misión de indagar por qué el 95% del universo parece estar formado por materia y energía oscuras, de las que sabemos poco.
“La materia oscura aglutina las galaxias y hace que giren más rápidamente de lo que la materia visible por sí sola puede explicar, la energía oscura está impulsando la expansión acelerada del universo”, afirmó Carole Mundell, directora científica de la ESA.
Laureijs indicó que las primeras imágenes de Euclid ya apuntan hacia “pruebas circunstanciales” de la existencia de materia oscura.
Un ejemplo, según el científico, es que el telescopio no captó estrellas en torno al cúmulo globular NGC 6397, compuesto por miles de objetos.
“Una de las teorías es que podría haber materia oscura alrededor” que es lo mantiene a todas las estrellas juntas, planteó.
– Una vista hacia el pasado –
Los científicos también creen que al captar la luz que tardó 10.000 millones de años en llegar cerca de la Tierra, Euclid pueda ayudar a comprender mejor cómo la energía oscura impulsó la expansión del universo desde el Big Bang hace 13.800 millones de años.
Cuando acumulen suficientes datos, los científicos quieren realizar un mapa en 3D, en el que la tercera dimensión será el tiempo.
Para Laureijs, este mapa permitiría pasear por “una parte del cielo y retroceder 10.000 millones de años en el tiempo”.
Pero, para esta cartografía del cielo será necesario esperar recopilar datos de esta misión que tiene una duración prevista de seis años.
El trabajo con Euclid no ha sido un camino fácil. Cuando los científicos iniciaron sus observaciones, los rayos del cosmos interferían con el sensor de orientación del telescopio.
Laureijs explicó que la aplicación tenía un algoritmo que era “engañado” por los rayos cósmicos.
Después de subsanar este problema, los astrónomos se encontraron con que la luz del Sol se reflejaba, por lo que hubo que rotar ligeramente el telescopio.
La ESA indicó que publicará pronto varios artículos científicos con análisis del las cinco imágenes difundidas.
Identifican al dinosaurio más grande del sudeste asiático
Científicos identificaron un nuevo dinosaurio a partir de restos descubiertos en Tailandia que se estima que pesaba tanto como nueve elefantes adultos.
El animal, un herbívoro de cuello largo, medía 27 metros y pesaba unas 27 toneladas, según un estudio publicado en la revista Scientific Reports.
Probablemente vagaba por lo que hoy es Tailandia hace 100 o 120 millones de años y es el más grande jamás encontrado en el sudeste asiático, dijeron los investigadores.
“Nuestro dinosaurio es grande según los estándares de la mayoría de la gente; probablemente pesaba al menos 10 toneladas más que Dippy, el Diplodocus”, dijo el investigador principal, Thitiwoot Sethapanichsakul, refiriéndose al enorme esqueleto que anteriormente se exhibía en el Museo de Historia Natural de Londres.
El estudiante de doctorado tailandés llamó al saurópodo recién descubierto “el último titán” porque fue desenterrado en una de las formaciones rocosas más recientes donde se han encontrado dinosaurios en Tailandia, según el University College London.
Foto ilustrativa de cómo se vería el dinosaurio más grande.
La región se convirtió más tarde en un mar poco profundo, agregó, “por lo que este podría ser el último o el más reciente saurópodo de gran tamaño que encontraremos en el sudeste asiático”.
Los primeros restos de la enorme criatura fueron desenterrados hace una década por lugareños en el noreste de Tailandia, pero la excavación no se completó hasta 2024, según el estudio, publicado el jueves.
Los restos se parecían en parte a los de los saurópodos descubiertos anteriormente, pero tenían suficientes características únicas como para ser considerados de una nueva especie.
Se la bautizó como “Nagatitan chaiyaphumensis” en honor a una serpiente del folclor del sudeste asiático, a un gigante de la mitología griega y a la provincia de Chaiyaphum, donde fueron encontrados los restos.
El mosquito antidengue: un avance pero no una panacea en Brasil
Casi con amor, el científico brasileño Luciano Moreira sostiene una caja de vidrio donde se arremolinan mosquitos antidengue: una apuesta que ha resultado eficaz contra la enfermedad, pero que muestra sus límites para extenderse en Brasil.
Para que nadie descubra secretos del método, los asesores de Moreira piden no fotografiar equipos de esta biofábrica en Curitiba, en el sur de Brasil, donde funciona el mayor criadero de “wolbitos” del mundo.
Así llama este reputado entomólogo, de 59 años, a los Aedes aegypti inoculados con Wolbachia, una bacteria que les impide desarrollar dengue.
“Estamos en un momento decisivo para lograr expandirnos en Brasil”, dice a la AFP Moreira, reconocido por su trabajo en 2025 entre los diez científicos más destacados del mundo por la revista Nature y este año entre las 100 personas más influyentes de Time.
El método consiste en liberar “wolbitos” en zonas urbanas, donde en cuestión de meses sustituyen por transmisión generacional a los mosquitos que contagian dengue.
Aunque la técnica funciona en 15 países, en ninguno protegió a tantas personas como en Brasil desde que Moreira empezó a probarla en 2011: un total de seis millones.
Pero aún quedan 207 millones de ciudadanos en este país de tamaño continental, el más golpeado por el dengue en 2024, con más de 6.000 muertes, aunque el año pasado la incidencia fue mucho menor.
- Cien millones de huevos semanales -
La biofábrica se inauguró en 2025 con apoyo del instituto público Fiocruz y la ONG internacional World Mosquito Program (WMP).
En su sala de reproducción, algunos de sus 70 empleados se limpian el sudor.
La calefacción está regulada a gusto de los mosquitos, encerrados en grandes e iluminadas jaulas de tela traslúcida.
La sala huele a su alimento: sangre caliente de caballo y agua con azúcar.
Las hembras pueden dar cien millones de huevos por semana infectados con Wolbachia, que se transmite a las crías.
Embalados en cápsulas, los huevos se despachan a centros municipales, donde los eclosionan y liberan.
En dos ciudades con estudios científicos sobre el método, Niterói -cerca de Rio de Janeiro- y Campo Grande (centro-oeste), los resultados fueron espectaculares: caídas de 89% y 63% del dengue, respectivamente.
- “Antes no había dengue” -
Pero la cura no avanza más rápido que la enfermedad. Primeramente, el cambio climático “aumenta la diseminación del virus. En el sur del país, que era mucho más frío, antes no había dengue” y ahora sí, alerta Moreira, fundador de la biofábrica y hoy asesor del WMP.
Además, aunque el gobierno de izquierda de Luiz Inácio Lula da Silva reconoció al método Wolbachia como un medida de salud pública, los tiempos del Estado no van a a la par con la procreación de mosquitos.
Los huevos producidos en Curitiba se distribuyen a otras ciudades siguiendo órdenes de las autoridades sanitarias.
Pero la fábrica tuvo que reducir la producción porque la demanda (del ministerio de Salud) no estaba tan alta, dice Moreira.
Según la bióloga y epidemióloga Ludimila Raupp, profesora de la Pontificia Universidad Católica de Rio, hay “urgencia” en expandir el método Wolbachia para luchar contra el dengue en Brasil.
Pero ampliar la cobertura nacional “no es fácil” y cita el caso de Rio de Janeiro donde la implementación tuvo “graves fallas” y una “descoordinación institucional”, dice a la AFP.
Según esta experta, la ciudad registró resultados modestos porque los equipos sanitarios hicieron un uso intensivo de larvicidas perjudiciales para los “wolbitos”.
La violencia del crimen organizado también complicó la implementación en favelas cariocas, según Moreira.
- Desafíos -
La expansión del método tiene desafíos “técnicos, operacionales, logísticos y financieros”, admite a la AFP el ministro de Salud, Alexandre Padilha.
Sin embargo, defiende los avances: solo en 2026 este se implementará en 54 municipios de Brasil, para totalizar 70 a finales de año.
Moreira explica que la técnica demora unos dos años para mostrar resultados y avisa que no es una fórmula “mágica”, sino una estrategia “complementaria” a otras como la vacuna.
Los “wolbitos” de Moreira descienden de Aedes aegypti inoculados con Wolbachia casi dos décadas atrás en Australia, donde el científico hizo su posdoctorado en entomología.
El equipo que integraba descubrió en 2008 que esa bacteria común en otros insectos bloquea el dengue, el zika y el chikunguña.
Fuente: AFP
Hallan nueva especie de lagartija en los andes de Perú
Un grupo de científicos descubrió una nueva especie de lagartija en los andes centrales de Perú, informó este viernes el Museo de Historia Natural de la Universidad de San Marcos.
La lagartija mide entre 7 y 10 centímetros y se caracteriza por tener un color gris con manchas negras en la zona pélvica que les permite camuflarse de ambientes rocosos.
La nueva especie, denominada Stenocercus aguilari, fue registrada en la puna altoandina, sobre los 4.000 metros de altitud en la región Ancash.
“Este hallazgo subraya la necesidad de continuar con estudios exhaustivos combinando evidencias moleculares y morfológicas en los andes peruanos, donde la compleja geografía continúa albergando una diversidad que aún permanece oculta para la ciencia”, dijo a la AFP el biólogo Ernesto Castillo.
El descubrimiento fue publicado en la revista científica Zootaxa de Nueva Zelanda.