Lactancia materna: una conexión de la madre y su bebé que debe respetarse

La lactancia materna es la base de la vida y contribuye a la salud a corto y largo plazo del bebé, a su buena nutrición y a su seguridad alimentaria en situaciones que sean o no de emergencia. También, es un derecho humano que debe respetarse, protegerse y cumplirse.

En Paraguay, por Ley N° 5.508/15, se celebra la “Semana Nacional de la Lactancia Materna” en la segunda semana de agosto (8 al 14 del 2022), con el objetivo de sensibilizar y concienciar sobre la importancia de la práctica del amamantamiento, para lograr la salud plena e integral, previniendo enfermedades y disminuyendo la mortalidad infantil.

En ese contexto, Sandra Rodríguez, Lic. en Obstetricia y Salud Materno infantil, y asesora en lactancia certificada, respondió en contacto con HOY/Nación Media las preguntas más frecuentes en torno a la lactancia materna.

¿Cuáles son las preguntas más frecuentes en las consultas?

Sobre ese punto, la Licenciada indicó que la lactancia es un proceso biológico que a simple vista parece fácil, pero tiene cierta complejidad, ya que tiene un componente sociocultural importante que hemos perdido.
Lo que principalmente motiva a las madres a buscar una asesoría en lactancia es el dolor. Una vez subsanado ese aspecto, ajustando postura de la mamá y posición del bebé, las consultas se dirigen hacia cómo darse cuenta que el bebé está satisfecho, cuánto toma, cuánto tiempo tiene que ofrecer el pecho y cada cuanto, si tiene que hacerle eructar.

¿Con qué frecuencia se debe amamantar al bebé y cuánto debe tomar por día?

Para que la lactancia funcione el pecho se ofrece a libre demanda, es decir, el tiempo que quiera las veces que quiera, con una técnica adecuada. Es importante recalcar también que la lactancia no es sólo un método de alimentación sino que es una forma de comunicación, amor, apego entre bebé y mamá, por lo que muchas veces el bebé puede pedir pecho sin que el motivo sea hambre, explicó la especialista.

Considerando que un recién nacido tiene una capacidad gástrica pequeña y la leche materna está preparada para una fácil digestión, se estima que un bebé recién nacido tome con bastante más frecuencia de lo que suponemos debería y, este sea un comportamiento totalmente normal, sin que esto signifique que la madre no tenga leche o su leche “no sea buena”.

Se espera que realice al menos 10 a 12 tomas al día. La cantidad por toma no es posible cuantificar, justamente porque el bebé es quien determina sus necesidades nutricionales y afectivas con cada toma.

¿Cómo se cuentan los intervalos entre tomas consecutivas y cuánto tiempo duran las tomas?

La duración de la toma está determinada por el bebé. Cuando una mamá amamanta se debe olvidar el reloj. Es su bebé quien le va a indicar cuando la toma finaliza al soltar solito el pecho.

En ese contexto, la asesora resaltó que es importante que primero se ofrezca 1 lado para luego pasar al otro, sin tiempos específicos para cada lado, contrario a lo que se suele escuchar de ofrecer “15 minutos” de cada lado.

Ahora bien, tampoco es normal que un bebé se pase horas continuadas a pecho sin descansos, por lo que la consulta en lactancia es necesaria para evaluar si la técnica de agarre es correcta o hay alguna otra situación que este generando que la transferencia de leche se esté dificultando. Su cuerpo le irá indicando qué lado ofrecerle primero, el que sienta más “cargado” o que le esté generando molestia, pues ese será, sin volverse loca intentando recordar qué lado le dió por última vez.

¿Con qué frecuencia se debe hacer eructar al bebé durante las tomas?

Los bebés amamantados no siempre eructan en todas las tomas. El eructo es sinónimo de ingreso de aire, no de que esté satisfecho o no. Cuando un bebé mama con la técnica correcta, la boca se sella al pecho generando vacío y no ingresa aire. Por eso es importante una buena técnica de agarre, donde no se escuchen chasquidos durante la toma.

Si luego de la toma el bebé está relajado y descansando no es imperioso que inmediatamente se le haga eructar. Se puede esperar un poquito para probar si eructa y, si no lo hace, no preocuparse porque es probable que no lo necesite. Sin embargo hay bebés que sí necesitan eructar entre un pecho y el otro, porque se los nota incómodos.

“Van a ir reconociendo las necesidades de su bebé. Tener en cuenta que hay bebés con patologías como el reflujo gastroesofágico que tienen otro manejo”, destacó.

¿Se puede combinar leche de fórmula y leche materna?, En caso de que sí, ¿La leche de fórmula cómo debería ser preparada?

La indicación de fórmula debe ir dirigida por el médico pediatra, que es quien evalúa la necesidad de su utilización de acuerdo a los controles de crecimiento del bebé. Ahora bien, la utilización de la fórmula no debería ser la primera opción en el caso de necesidad de complementación. Debe optarse en primer lugar por leche materna extraída.

Es imperioso y nuestra responsabilidad analizar los motivos por los que este bebé podría no estar subiendo de peso y por lo que la lactancia no está funcionando, no sólo indicar fórmula como solución a los problemas.

“La gran mayoría de las madres puede amamantar a sus bebés, pero muchas tienen dificultades en la lactancia debido a factores externos que interfieren con el establecimiento de la lactancia como son: una técnica incorrecta, colocar horarios a las tomas, restringir la duración de la toma, a veces el bebé tiene un frenillo sublingual corto, o es una mamá con poco apoyo para amamantar. Comprender los procesos fisiológicos de la lactancia, la confianza en la capacidad de su cuerpo de producir leche y el apoyo de su entorno (familia y profesionales) son pilares para el éxito”.

¿Cuándo dar alimentos sólidos a los bebés y a la par la leche materna?

La lactancia materna está indicada hasta los 6 meses de edad de manera exclusiva, momento en el que se inicia la alimentación complementaria, es decir, que complementa a la leche materna y debería seguir al menos hasta los 2 años o luego de eso, hasta que mamá y bebé decidan, sin límite de edad.

Cabe destacar que durante el primer año de vida la leche materna continúa siendo el alimento principal en la dieta de un bebé, por lo que la etapa inicial de la introducción de sólidos se caracteriza por ser un momento de experiencia y “socialización” de nuevos sabores y texturas y hay que disminuir las expectativas de que van a comer un plato entero.

“Destetar a un bebé que no come es un error, ya que justamente le están retirando el alimento que le está aportando valor nutricional”, puntualizó Rodríguez.

¿Por qué pasa que el bebé tiene mucha más hambre que de costumbre?

Los bebés pasan por etapas marcadas de crecimiento y desarrollo. Y la lactancia se va adecuando a esta necesidad. Hay momentos que son conocidos como “brotes o crisis” de crecimiento, donde hay un reajuste entre la demanda y la oferta ya que el bebé al crecer tienen nuevas necesidades nutricionales por lo que debe enviarle este mensaje al cuerpo.

Partiendo de la premisa de que a mayor succión, mayor producción, los bebés utilizan esto para aumentar significativamente el volumen y por lo tanto la mamá notará que su bebé está más demandante que de costumbre y allí conocer esta información hará que la mamá no caiga en la sensación de que su leche no le llena sino que es una etapa que pasará.

¿Por cuánto tiempo se debería seguir amamantando al bebé?

La decisión de la duración de la lactancia recae exclusivamente en la mamá y su bebé. Se recomienda que la lactancia sea exclusiva durante los primeros 6 meses y luego complementaria con alimentos sólidos hasta al menos los 2 años.

Lo importante es que la mamá reciba toda la información sobre beneficios de continuar con la lactancia, determinar que los motivos que la inducen a destetar no sean por influencias externas, y que en base a eso pueda tomar la mejor decisión que se adapte a sus circunstancias particulares.

¿Es normal que una madre tenga poca leche? ¿Qué tipo de alimentos puede consumir para estimular la cantidad de leche y cuáles debe evitar?

No, no es normal. La hipogalactia primaria, es decir, una baja producción de leche, es rara. Son pocas las patologías que podrían incidir en el proceso hormonal que implica la lactancia. Aspectos anatómicos como son las mamás hipoplásicas podrían eventualmente incidir en la producción, pero no es determinante.

Por lo general, las dificultades en la producción están ligadas a factores externos, a no permitir que la naturaleza haga su trabajo. La lactancia está mediada por hormonas, principalmente la oxitocina y la prolactina. La succión del bebé estimula la secreción de estas hormonas en el cuerpo de la mamá, enviándole el mensaje al cuerpo de que debe producir leche, por lo que, no hay alimento que actúe incidiendo en esto.

Ahora bien, es necesario que la mamá tenga una alimentación variada y equilibrada para mantener su cuerpo saludable y con energía, ya que amamantar puede demandar muchas calorías diarias. Restringir alimentos sin que haya una patología diagnosticada, no tiene sustento. Una buena dieta también influye en la microbiota intestinal de la mamá y por lo tanto también en la del bebé. Lo único que está contraindicado durante la lactancia y principalmente los primeros 3 meses de edad es el alcohol.

¿Se pueden tomar medicamentos o anticonceptivos si se da de mamar?

La gran mayoría de los medicamentos son compatibles con la lactancia a pesar de lo que se cree. En el caso de que un medicamento no lo sea, se sugiere buscar una alternativa compatible antes de indicar un destete. Es importante diferenciar que la compatibilidad de medicamentos en el embarazo es diferente al de la lactancia donde se amplía considerablemente la disponibilidad.

Actualmente existe una página web con información comprobada científicamente donde se consulta la compatibilidad de los principios activos de los medicamentos. En cuanto a los anticonceptivos existen específicos para utilizar durante la lactancia, ya que al tratarse de hormonas se debe prestar atención para que no interfieran con el proceso.

¿Cómo se debe sacar y conservar la leche materna, en caso que la madre deba trabajar?

La conciliación entre el trabajo y la lactancia es posible, pero deben darse algunas condiciones especialmente que se cumpla el permiso de lactancia que tienen las madres de 90 min durante los primeros 6 meses y luego de 60 minutos hasta los 2 años, así como tiempo y lugar disponible para extraerse leche en horario laboral amparadas bajo la Ley Nº 5508 de promoción, protección a la maternidad y apoyo a la lactancia materna.

Su banco de leche debe iniciar más o menos un mes antes del retorno a la actividad laboral, tanto para que la madre comience a adecuarse a la rutina de extracción, al uso del extractor como para que el cuerpo responda al nuevo estímulo y la mamá se adapte emocionalmente al hecho de que va a separarse de su bebé.

Por lo general la frecuencia de extracciones y el volumen de leche necesarios van a depender de la cantidad de horas que la mamá esté fuera de casa y de la edad del bebé. Todo esto se contempla en las asesorías de banco de leche donde explico como retornar a la actividad laboral y seguir con la lactancia a través de extracciones.

¿Qué métodos se pueden utilizar para destetar a un bebé?

El momento del destete puede ser iniciado tanto por la mamá como por el bebé. Es raro que el destete ocurra naturalmente antes de los 2 años de edad, por lo que la mayoría de los destetes son iniciados y dirigidos por la mamá.

“Nadie debería influir en esta decisión más que mamá o el bebé. Lo recomendable es que, aunque sea por iniciativa materna, pueda ir adecuándose a los tiempos del bebé, que conoce el pecho como única vía de alimentación y conexión con su mamá y muchas veces no está listo aún para este momento. Cuando el proceso inicia, lo que se debe buscar es un renacimiento y maduración del vínculo, crear nuevos canales de comunicación, nuevas formas de responder a las diferentes necesidades que pueda tener el bebé, ya no utilizando el pecho”, explicó la Lic. Sandra.

Para la mamá también es un camino de descubrimiento en el que va a aprender a dar amor de otra manera y a gestionar las necesidades de su bebé. Esto es un proceso que no se da de un día para otro, al menos sí se desea iniciar respetando la decisión materna de no continuar pero contemplando hacerlo de la forma más paulatina posible para que esto se logre sin tanto sufrimiento de ambas partes.

Este tipo de destete también permite la adecuación natural del cuerpo, para que la producción se vaya regulando y no haya problemas de mastitis que por ejemplo ocurren en los destetes abruptos. La producción irá disminuyendo sin necesidad de implementar alguna técnica como vendaje del pecho, medicamentos u otras que anteriormente eran sugeridas.

Por último, sobre ese punto, la Lic. Sandra indicó que igualmente si aún con la información de las implicancias de un destete denominado respetuoso la madre decide optar por un destete abrupto, es nuestra labor acompañar su decisión. “El rol de la asesora en lactancia es educar, guiar, apoyar y brindar toda la información disponible basada en evidencia para que la madre tome decisiones que serán siempre respetadas y acompañadas”, especificó.

¿Un terremoto en Paraguay? La explicación científica de por qué el país está a salvo

Tras los recientes y devastadores sismos que sacudieron a Colombia y Venezuela, el especialista en datos sísmicos, Alcides Caballero, analiza el panorama geológico local. Aunque aclara que la predicción exacta no existe, la ubicación de Paraguay marca una diferencia importante frente a sus vecinos sudamericanos.

Por Silvia Aguilar Ramos

Mientras todo el mundo, en especial Sudamérica, sigue con atención la actividad sísmica que afectó, primero a Venezuela y luego a Colombia, en nuestro país surge inevitablemente la pregunta: ¿está Paraguay expuesto a sufrir un evento de similar o de mayor magnitud?

En entrevista en el programa “Cuenta Final Radio” de Universo 970/Nación Media, el analista en datos sísmicos, Alcides Caballero, aclaró las dudas e incertidumbres desde una perspectiva científica, explicando las razones geológicas por las cuales un sismo devastador es “prácticamente imposible” en suelo paraguayo.

PARAGUAY, FUERA DEL CINTURÓN DE FUEGO

El factor determinante para la tranquilidad del país está en la propia geografía tectónica. Países del margen pacífico o caribeño como Chile, Perú, Colombia y Venezuela se encuentran sobre o muy cerca de los límites de placas continentales y oceánicas, con sistemas de fallas activas y bloques rocosos masivos bajo constante presión.

“En ciencia nos basamos en la historia y en los antecedentes. Paraguay está en el interior de la placa Sudamericana, distante de los bordes activos y de gran magnitud. Las condiciones tectónicas hacen que un evento catastrófico sea improbable en nuestro territorio”, afirmó Caballero.

A pesar de no sufrir megaterremotos, el especialista aclaró que Paraguay no está exento de vibraciones: existe un registro histórico que supera los 60 sismos; sin embargo, estos eventos locales son de muy baja magnitud y responden a dinámicas de acomodamiento interno muy distintas a las de los fenómenos observados en otros países.

¿POR QUÉ 0,3 DE DIFERENCIA ES ENORME?

Durante la entrevista, el analista dedicó un espacio para corregir una percepción muy común en la ciudadanía sobre la escala de medición de los terremotos. La diferencia entre un sismo de magnitud 7,2 y uno de 7,5 no es solo de tres décimas de matemáticas simples, sino algo mucho más complejo.

Un incremento de 0,3 en la magnitud representa aproximadamente 2,5 veces más energía liberada, mientras que un aumento de 1.0 grado entero significa que la energía liberada se multiplica por un factor de 33 veces.

Las comas en la sismología importan mucho, no se redondea un 7,1 a 7″, enfatizó Caballero, quien además recordó que la destrucción en superficie no solo depende de la magnitud, sino de la profundidad del hipocentro, punto de origen del sismo, y del fenómeno de resonancia arquitectónica en las edificaciones.

LOS SISMOS NO SE PRONOSTICAN COMO LAS LLUVIAS

Frente a la constante inquietud sobre si es posible prever un terremoto como se pronostica el clima, Caballero fue categórico: los sismos no se pueden predecir hasta la actualidad.

A diferencia de los huracanes o tormentas, los eventos telúricos ocurren sin previo aviso. En países como Chile o Japón, los sistemas de alerta temprana captan el sismo una vez que ya ocurrió en el epicentro y emiten señales electrónicas que viajan más rápido que las ondas sísmicas, permitiendo a ciudades alejadas tener segundos para evacuar.

Respecto a aquellas historias que mencionan conductas raras en animales o peces poco antes de un temblor, el especialista aclaró que, si bien existen registros e historiografías al respecto, la ciencia solo cuenta con la precisión de los sensores y sismómetros.

Sobre el fenómeno de las réplicas y los “enjambres sísmicos”, Caballero puntualizó que pueden prolongarse durante días, semanas o meses, como ocurre actualmente en Venezuela, a medida que la corteza terrestre va liberando y atenuando el exceso de tensión acumulada tras la ruptura principal.

Los mitos y verdades sobre las personas zurdas

Esta semana se conmemoró el Día Internacional del Zurdo, una fecha utilizada para visibilizar a las personas que realizan sus actividades diarias en un mundo en el que predominan las cosas diseñadas para diestros. Abordamos el tema desde una óptica neurológica.

Por Gabriela Marmori Battilana (IG:@gabimarmori)

Como alumna de primaria y secundaria en los 2000, puedo recordar con claridad la posición incómoda que adoptaba mi columna para permitir que mi mano izquierda escribiera en mi cuaderno ubicado en el lado opuesto, sobre un pupitre para diestros. Había uno que otro mueble diseñado para personas zurdas. Aclaro, sin embargo, que esto no fue permanente, pues hubo años en los que utilizábamos las famosas mesitas y sillas, lo mejor que pudo inventarse.

Las “incomodidades” no se limitaban a los muebles escolares, ya que las espirales de los cuadernos también molestaban a la muñeca y a la mano al escribir, sin contar con que los dedos terminaban manchados de tinta por pasar una y otra vez sobre las líneas. Decidí entrecomillar la palabra incomodidades en este párrafo, porque en realidad, todo lo mencionado formó parte de mi normalidad, algo que, imagino, también les habrá sucedido a las demás personas zurdas, pero comparto mi testimonio para no generalizar.

Ser zurda para la mayoría de las cosas: escribir, lanzar, abrir cosas, patear una pelota, cortar, tomar los cubiertos a la inversa que un diestro, etc., nunca me hizo sentir de menos ni implicó discriminación alguna como en otras épocas en las que ataban la mano de los zurdos para imponerles escribir con la derecha. Al contrario, siempre me hizo sentir especial y hasta motivada por algunas creencias sobre mayor inteligencia o la inspiración en personas zurdas famosas y exitosas, como Albert Einstein, Paul McCartney, Charlie Chaplin, entre otros.

Pero no me extenderé con experiencias personales, antes bien, compartiré lo que la neurología puede aportar al respecto y las ideas erróneas que puede desechar.

En una entrevista concedida al programa Residentas por Gen, el doctor Nicolás Evreinoff, neurólogo, explicó que ser zurdo no significa ser más o menos inteligente. La zurdera se debe a una predisposición genética, al desarrollo en el útero o a factores ambientales que facilitan el uso de un lado del cuerpo para tareas finas.

Dado que la sociedad está diseñada para diestros (pupitres, herramientas, palancas de cambio, etc.), las personas zurdas a menudo deben realizar un mayor esfuerzo y práctica para adaptarse, lo cual estimula su cerebro. No se debe obligar a los niños zurdos a escribir o usar la mano derecha, recalcó el doctor, en una entrevista con el programa Residentas.

El cerebro no funciona de manera simplista dividiendo tareas estrictamente por hemisferios, sino que opera como una red compleja en constante comunicación.

El centro del lenguaje (compuesto por el área de Broca para la emisión y el área de Wernicke para la comprensión) se ubica en el hemisferio izquierdo en la gran mayoría de las personas, incluyendo a la mayor parte de los zurdos. Una lesión en esta zona puede provocar afasia (dificultad para expresar o nombrar objetos).

Algunos mitos sobre las personas zurdas son:

Mayor inteligencia o intelecto más desarrollado: existe la creencia popular de que las personas zurdas poseen un intelecto más desarrollado; son más intelectuales o más inteligentes. Sin embargo, el doctor aclara que no son necesariamente más ni menos inteligentes que las personas diestras, pues la estructura cerebral es similar o igual, y la zurdera se debe a una predisposición genética, a factores del desarrollo en el útero o a factores ambientales que facilitan el uso de un lado del cuerpo para tareas finas.

Menor probabilidad de tener Alzheimer: ser zurdo no está asociado necesariamente a una menor incidencia del Alzheimer.

Uso exclusivo de un hemisferio: se suele creer que las personas zurdas usan el hemisferio derecho y los diestros el izquierdo. El neurólogo cree que esta idea es “simplificona” y no es real, debido a que el cerebro funciona como una red compleja en constante comunicación entre ambos hemisferios. Como ejemplo de esto, menciona que en la gran mayoría de las personas zurdas el centro del lenguaje se encuentra en el hemisferio izquierdo, al igual que en los diestros

En síntesis, no hay motivos para que las personas zurdas se sientan ni inferiores ni superiores a las diestras, aunque son innegables las dificultades que pueden representar que todo esté diseñado para quienes tienen el dominio de la fuerza en el lado derecho.

Más allá de la biología: la historia emocional que esconde la lactancia materna

Mientras la atención suele centrarse de manera exclusiva en el recién nacido, la psicóloga perinatal Camila Codas reflexiona sobre la profunda metamorfosis psicológica, la revolución hormonal y la exigencia silenciosa que atraviesan las madres durante el posparto.

La lactancia existe desde el origen de la humanidad. Aun así, la atención mediática y científica suele enfocarse en los indiscutibles beneficios biológicos para el bebé, dejando en un segundo plano la vivencia de la mujer. En el marco de la Semana Nacional de la Lactancia Materna, la psicóloga perinatal Camila Codas propone desviar la mirada hacia el estado emocional de la madre y la red de contención que la rodea.

“En el consultorio escucho con frecuencia una frase que transmite siempre lo mismo: ‘Todo el mundo estaba pendiente de mi bebé, pero muy pocos me preguntaban cómo estaba yo’”, revela Codas.

Para la psicóloga, la sociedad mantiene una deuda histórica con la salud mental en esta etapa, considerando que la lactancia no es solo una forma de alimentación, sino una experiencia de alta disponibilidad física y emocional en un momento de plena vulnerabilidad.

Psicóloga Perinatal, Camila CodasPsicóloga Perinatal, Camila Codas

LA REVOLUCIÓN HORMONAL Y EL APRENDIZAJE DEL ENTORNO

El posparto implica una reorganización biológica drástica. Luego del nacimiento, la brusca caída de la progesterona da paso al protagonismo de la prolactina. Conocida popularmente como “la hormona de la leche”, la prolactina no solo estimula la producción de alimento, sino que acompaña el proceso psicológico de adaptación a la maternidad.

No obstante, la especialista aclara que el bienestar de la mujer no depende en exclusiva de las hormonas. El cansancio acumulado, las noches en vela, el dolor físico y la redefinición de la propia identidad convierten a este período en un aprendizaje mutuo. Mientras el bebé aprende a succionar, la madre aprende a interpretar los llantos, a confiar en su cuerpo y a pedir ayuda cuando la situación la sobrepasa.

EL VALOR DE LOS PEQUEÑOS GESTOS

Frente a la sobrecarga y la presión de los ideales irreales, la contención no siempre requiere intervenciones complejas. La presencia activa de la pareja, la familia y el círculo cercano mediante acciones cotidianas resulta determinante para sostener la salud mental materna.

Entre las acciones prácticas más significativas que se destacan desde la clínica diaria se encuentran:

Sostén físico inmediato: acciones simples como acercar un vaso de agua mientras la madre amamanta, acomodar almohadones o preparar la comida de la casa.

Garantizar pausas de autocuidado: sostener al recién nacido unos minutos para permitir que la mujer pueda ducharse con tranquilidad o descansar.

Poner el foco en la mujer: preguntar directamente a la madre cómo se siente de manera integral, validando sus emociones más allá del estado del bebé.

“Una lactancia no se sostiene solamente con leche. Se sostiene con información, con profesionales que acompañen, con una red de apoyo presente y con una mamá que se siente escuchada, respetada y cuidada”, concluye Codas, recordando que cuidar el bienestar de la mujer es indispensable para garantizar el desarrollo del niño.