La maniobra de Metalúrgica Fernández para salvarse de sus acreedores

Apenas un mes antes de hacer su convocatoria de acreedores, en el seno de la Metalúrgica Fernández se gestó una transacción clave. Ángel Fernández Ozuna, presidente del directorio, le pagó a su hijo Anyelo Paolo Fernández con bienes de la empresa por la compra de sus acciones. Un año después, una nueva empresa, cuyo presidente es Anyelo Paolo Fernández, empezó a operar prácticamente en el mismo inmueble de la metalúrgica. La firma está investigada por millonarias supuestas estafas en la que cayeron desde docentes indígenas, corredores de bolsas y hasta bancos.

Por ALDO BENÍTEZ

aldo.benitez@gruponacion.com.py

FOTOS: FERNANDO RIVEROS


Siendo las 14:00 del 6 de junio del 2013, el directorio de la Metalúrgica Fernández se reunió en la sede de la empresa, ubicada en el km 16,5 de la Ruta 1, en Capiatá, para tratar un único tema: la venta y transferencia de acciones. Anyelo Paolo Fernández vendió sus acciones a su padre, Ángel Fernández Ozuna, presidente de la metalúrgica. Pero, como don Ángel Fernández no tenía dinero, decidió pagarle a su hijo con bienes de la empresa.

Así, maquinarias, muebles y otros pasaron a nombre de Anyelo Fernández. La operación se hizo bajo acta y fue aceptada por todos los miembros del directorio. Un mes después, el 5 de julio, el abogado Luis Leguizamón Storm, en representación de Metalúrgica Fernández, presentó oficialmente ante el juez de Capiatá, Manuel Gerardo Saifildin Stanley, el pedido para hacer la convocatoria de acreedores. ¿Qué significa esto? Es una solicitud para que la Justicia intervenga la empresa, principalmente, para ordenarla financieramente, pagar las deudas y luego ver su proceso de quiebra o salvación.

Pero, el magistrado Saifildin Stanley, que tuvo la rapidez de hacer ese mismo día el pedido de llamado –sí, el viernes 5 de julio del 2013– de reconocimiento judicial de la empresa en Capiatá y tanta celeridad para al lunes siguiente –8 de julio– aceptar la solicitud de convocatoria, no tuvo, sin embargo, la misma prestancia para designar al síndico de quiebras en este caso. Recién 8 meses después –y a pesar de que una condición exigida en la ley es dar participación al síndico lo antes posible– el abogado Camilo Benítez, designado por la Sindicatura, pudo tomar intervención en este caso.

EL INFORME PKF

El 19 de abril del 2013, la firma consultora PKF Controller Contadores y Auditores emitió un dictamen sobre Metalúrgica Fernández en carácter de auditor externo. Esto obedecía a que la empresa operaba en Bolsa y de acuerdo a las regulaciones de la Comisión Nacional de Valores (CNV) –ente que ese mismo año sancionó a la metalúrgica–, el informe era un respaldo para que siga operando.

El dictamen de PKF Controller fue que Metalúrgica Fernández presentaba “razonablemente” sus estados financieros a diciembre del 2012. El 5 de julio de ese mismo año –a menos de tres meses del informe–, Metalúrgica Fernández hacía oficialmente su convocatoria de acreedores, invocando, entre otras cosas, dificultad para seguir manejándose por deficiencias económicas.

LAPIDARIO INFORME

Debido a que el síndico Camilo Benítez encontró enormes irregularidades en el balance presentado por Metalúrgica Fernández, en el que se basó el pedido de convocatoria de acreedores, solicitó la participación de un perito especializado, siendo designado Gustavo Ruiz.

Los informes, tanto de Benítez como del perito Ruiz, denunciaron una brutal serie de irregularidades en todo el proceso de convocatoria de Metalúrgica Fernández y que fue autorizada por el juez Saifildin Stanley. Desde deudas ocultas, pasivos inflados, acreedores inexistentes y una diferencia de G. 11 mil millones entre el balance presentado y el inventario de la empresa en cuanto a créditos a cobrar. Lo más llamativo del caso es que toda esta situación fue comunicada al Juzgado de Capiatá en su momento, pero todo siguió igual.

Metalúrgica Fernández, que empezó como un negocio de chapería y pintura en Ciudad del Este a finales de los años ‘90, se convirtió posteriormente en un gigante de la industria, llegando a ensamblar motos y autos. Desde el 2008 empezó a operar con capital abierto y a cotizar en la Bolsa de Valores de Asunción.

Con la convocatoria de acreedores en julio del 2013, todo parecía que terminaba y de la peor manera. Sin embargo, hasta hoy, Metalúrgica Fernández, prácticamente ya descapitalizada, sigue con su llamado a acreedores abierto, a cuatro años de iniciarse el proceso. Según la ley, este procedimiento no puede superar los 40 días. Esto sirvió para que bancos se queden sin recibir pago de millones de créditos otorgados, o con decenas de corredores de bolsas que compraron sus bonos o títulos de crédito y se quedaron sin nada. Pero este punto se irá develando en próximas publicaciones.

EL NACIMIENTO DE ASIA

El 20 de junio del 2014 nació la firma “Asia SA de mandatos”, que fija residencia en la Ruta 1, a la altura del km 16,5 en Capiatá. No solamente coincide con la dirección de Metalúrgica Fernández, sino que el principal accionista de esta firma es Anyelo Paolo Fernández, hijo del propietario de la metalúrgica y que, exactamente un año atrás, recibió como pago por sus acciones los principales bienes de la metalúrgica.

Los demás socios de esta nueva firma también son parientes de Fernández Ozuna, y varios de ellos aparecen, además, como principales acreedores de la metalúrgica. Esta arista, muy relevante, será profundizada en próximas entregas.

ESTAFA A DOCENTES

Metalúrgica Fernández aparece también como una de las empresas que integran un esquema preparado para la estafa y engaño, según las denuncias de miles de docentes y cuyas carpetas se amontonan en los escritorios de tres fiscales de Asunción.

La fiscal Teresa Sosa investiga al menos 500 casos de estafa a docentes indígenas a través de descuentos compulsivos de sus sueldos por parte de la metalúrgica citada. La representante del Ministerio Público, ante las numerosas evidencias encontradas, imputó a Ángel Fernández Ozuna, propietario de la empresa.

El esquema funcionó así: Los vendedores de Metalúrgica Fernández –y otras– le hacían firmar unas autorizaciones de descuentos en blanco a los profesores indígenas. Supuestamente, ellos se encargarían de “llenar” la documentación de acuerdo a la disponibilidad monetaria de cada educador. Sin embargo, a pocos meses de las transacciones, los docentes indígenas se quedaban sin poder cobrar un solo guaraní.

Iba de civil y armado: suboficial, involucrado en irregular procedimiento

Un suboficial se vio involucrado en un llamativo procedimiento ocurrido en una estación de servicio de Capiatá. Junto con otros hombres, intentó “recuperar” un vehículo, a punta de arma de fuego.

En la tarde del sábado se registró una llamativa intervención que involucró a un agente policial en una estación de servicio del emblema Petromax ubicada en el Km 20 de la Ruta D027 (ex Ruta 1), jurisdicción de la ciudad de Capiatá.

Imágenes de circuito cerrado muestran el momento en que llegó hasta el surtidor un vehículo de color negro, del cual descendió el suboficial Néstor Fernández acompañado por otros dos sujetos.

Te puede interesar: Asalto en Natalio: no descartan que autores sean miembros de la banda de Carlos Cabrera

A punta de arma de fuego, el uniformado obligó a los ocupantes (dos mujeres y un hombre) de otro vehículo que acababa de llegar al establecimiento a bajar del rodado y hacer cuerpo a tierra.

El hecho tomó estado público este domingo, lo cual motivó la intervención por parte de la Fiscalía, que decidió abrir una investigación de oficio para dilucidar lo ocurrido al tratarse de un aparente procedimiento irregular.

Posteriormente, Fernández decidió presentarse en la Comisaría 32 de Posta Ybycua para ponerse a disposición de la justicia. En su defensa, afirmó que solo ayudó a un amigo a “recuperar el vehículo” que había alquilado a una mujer para trabajar en la plataforma Bolt y que ya no lo quería devolver.

Leé también: Asalto en Natalio: no descartan que autores sean miembros de la banda de Carlos Cabrera

La fiscal Carolina Martínez indicó al canal C9N que, en este caso, se cuestiona el actuar irregular del suboficial -quien presta servicio en la Comisaría 7ma Metropolitana-, ya que no existía ninguna orden judicial o policial para el secuestro del rodado, además de que estaba de civil.

Las víctimas del hecho no formularon ninguna denuncia, por lo que la Fiscalía actuó de oficio, aclaró.

Chocó a un motociclista, huyó del lugar y dejó su vehículo abandonado

Un conductor protagonizó un choque contra un motociclista en la ciudad de Caaguazú. Posterior al accidente, el mismo se dio a la fuga y abandonó su vehículo.

En la medianoche del domingo se registró un accidente de tránsito sobre la colectora Norte de la ciudad de Caaguazú.

Este siniestro vial tuvo como protagonistas a un motociclista, identificado como Alfonzo Centurión Ovando (40), y un automovilista, cuya identidad aún no fue confirmada.

Te puede interesar: Itapúa: ladrones vaciaron local comercial y se alzaron con varios productos

De acuerdo al informe de Caaguazú Noticias, la víctima circulaba a bordo de su motocicleta cuando fue embestida por un automóvil de la marca Toyota modelo Runx de color azul, con chapa CDU 237.

Luego del impacto, Centurión salió despedido varios metros hasta caer en el asfalto, mientras que el conductor del vehículo decidió darse a la fuga a pie, abandonando su rodado.

Leé también: US$ 550.000 para matar a Pecci salió de Paraguay y usaron banco de EEUU, reportan

Al lugar acudieron Bomberos Voluntarios de Caaguazú, quienes se encargaron de asistir al accidentado y trasladarlo hasta el Hospital Distrital para recibir atención médica.

La Policía local impulsará las averiguaciones pertinentes para poder identificar al conductor del automóvil involucrado en el choque, que acabó siendo trasladado hasta la comisaría de la zona.

Asalto en Natalio: no descartan que autores sean miembros de la banda de Carlos Cabrera

El comandante de la Policía Nacional, Crio. Carlos Benítez, no descartó que los autores del millonario asalto a la sucursal del BNF en Natalio sean miembros de la banda del extinto Carlos Cabrera Carrera.

Durante una conferencia desarrollada esta tarde, la máxima autoridad de la Policía Nacional indicó que los delincuentes que perpetraron el asalto bancario en la ciudad de Natalio, Itapúa, intentaron asegurar la comisaría y reducir a los uniformados de turno.

En ese sentido, resaltó la reacción del personal al no permitir que la citada dependencia policial sea tomada ni que los agentes acaben siendo dados de baja por los criminales.

Nota relacionada: Autoría de robo a banco: señales del PCC y de migración criminal a Itapúa

A su vez, hizo énfasis en el descuido de estas bandas de asaltabancos al no tener en cuenta que tanto los cajeros automáticos como bóvedas tienen dispositivos de entintado que se activan ante cualquier explosión, lo cual ocurrió también en este caso.

Se sospecha que este grupo delictivo estaría detrás de otros golpes en Itapúa, incluyendo el asalto ocurrido hace casi un mes -coincidentemente también en una sucursal del BNF- en el distrito de Yatytay.

Antecedentes: Peligroso criminal estaría implicado en robo de cajero, según hipótesis

Benítez no descartó que estas personas sean integrantes del grupo criminal liderado en su momento por Carlos Cabrera Carrera, un peligroso delincuente que murió meses atrás durante un enfrentamiento con la Policía y que estuvo ligado a varios robos de cajeros automáticos en Alto Paraná.

Sobre una supuesta falencia en el trabajo de inteligencia policial, el comandante indicó que a diario se reciben informes sobre posibles atracos de este tipo, aunque nunca no recibieron información específica sobre un eventual ataque a esta sucursal del BNF en Natalio.